sábado, 23 de agosto de 2008

iPhone

¿Quieres saber por que mandé a rodar a Movistar con su iPhone, macho?

Yo pensaba comprarme el aparatejo, te diré. Pensaba que cortando acá y pegando allá, podía con cierta tranquilidad hacerme del gadget. Pero también te comentaré que, aunque a veces me deje, suelo ser muy reacio a que me metan el dedo. Sobre todo si lo quieren hacer de manera tan burda y evidente.

Por eso me tuvo sin cuidado que me dieran el supuesto "trato VIP" con llamadita respetuosa al celular y programacion de una cita a la hora que yo dijera y dónde quisiera para que no tuviera que hacer colas y demás cosas.

Por que cuando me dijeron que tenía que dejar mi plan tarifario para pasarme a otro 20 dólares más caro y con solo la décima parte del servicio que tengo ahora ... vi que no valían la pena.

Verás, macho, mi plan tarifario me permite - entre libres y dúos - la friolera de 2150 minutos libres aproximadamente. Y lo gracioso es que ... suelo utilizarlos, por lo menos la mayoría de ellos. Entonces me ofrecieron pasarme a un plan más caro y en el que sólo me iba a quedar con ... 240 minutos libres, poco más de la décima parte. El 11.16% para ser precisos. Y, sinceramente, eso es una pendejada.

¿Y por que razón racional alguien podría pensar que yo optaría por una opción en la que tuviera que pagar el 50% más y recibir el 88.84% menos de servicio?

Pues ... por que va a tener el iPhone, me contestaron.

Si, pero en tres o cuatro meses, cuando encuentren la manera de desbloquear el equipo para que pueda funcionar con cualquier operador y sólo reste ponerle el chip ... voy a tener el iPhone sin hacer tanta alharaca y a un precio mucho más razonable y, sobre todo, manteniendo la misma cantidad de minutos que tengo actualmente. Claro, si es que en ese momento sigo interesado en el aparatejo de marras.

No, gracias. No me da para tanto.

Además, mi Motorola aún sigue como pide chumbeque. Digo, es un decir.

jueves, 21 de agosto de 2008

Tu ausencia.

Me puse a pensar ... ¿hace cuanto tiempo que no voy al estadio a ver a mi Cristal?

Y me doy con la sorpresa de que ... no voy a verlo desde el ¡¡¡6 de julio!!!!

Yo que me había vuelto tan seguidor. Han pasado 9 (nueve) partidos.

Por eso ... este sábado ... voy a terminar con esa ausencia y estaré allí. Con camiseta, gorro, chalina, calzoncillo, zapatillas y todo lo que sea celeste y blanco y que se encuentre en mi camino. Digo, es un decir.

Ermitaño

En mis gustos siempre he tendido a rechazar lo popular, lo masivo, lo genérico. Y me siento feliz de eso.

Es una costumbre y también es una convicción.

¡Vamos, macho! Tampoco confundas, una cosa es actuar conforme los cánones sociales esperados y otra muy distinta que tus ideas, tus gustos, tus aficiones se limiten a conocer y querer lo que es parte del bombardeo habitual del mundo en que vivimos.

Inclusive el amor de mi vida me da la satisfacción de no ser algo tan espantosamente generalizado. ¿Será también por eso que me siento tan cómodo con él?

Y lo curioso es que ... cuando algo que tuvo mi atención se empieza a volver recurrente, popular, habitual, masivo ... dejo de prestarle atención. Como que, con el tropel de gente, las cosas pierden interés. Recuerdo hace unos años cuando, en uno de las cúspides de mis poco habituales ataques de frikismo, me volví un tolkiendili convicto y confeso. Incluso llegué a juntar y mandar las no se cuántas libras esterlinas que me costaba la suscripción a la Tolkien Society. Todo eso hasta que ... hasta que llegaron las películas y todo el mundo creía entender el mundo tolkiendano y todos hablaban de Saurón y del Anillo (aunque muy pocos tenían idea de quien era Tom Bombadil por que ... no salía en la película).

Antes era enternecedor cuando entrabas a un chat y utilizabas un apodo del tema, digamos: "Dunedain" y sólo uno de los muchos reconocía la palabra y en ti a otra persona que había leído el libro y entre ambos se generaba una suerte de confraternidad. Luego de las películas (época que coincidía con las últimas veces en que aún entraba a salas de chat) todo el mundo era Frodo esto, Saurón4459, Gollum aquello. En fin. Le quitaron el encanto.

Tengo, como muchas otras colecciones de libros, todos los libros escritos por Tolkien al respecto. Y hace mucho que no los leo. Supongo que dentro de algunos años, cuando la gente ya no tenga recuerdo de las películas y dejen de pasarlas en el rol habitual del cable, las volveré a leer y posiblemente vuelva a reencontrame con los personajes tan queridos. Alguna vez, mientras leía la genial historia, me imaginé a mi mismo leyéndola a mis hijos (o recomendándoles su lectura que sería mejor) intentando que me crean que lo mejor que pueden hacer ... es leer un libro y que los mejores libros de todos son los que aparentemente son los más inútiles - aquellos que no tienen por intención decirte el camino a tu salvación, tu mejora, tu instrucción -, aquellos que sólo buscan contarte una historia y divertirte.

En fin, volviendo al tema, lo mismo me pasa con la música. Por eso no escucho radio y por eso me genera una profunda sensación de lástima cuando me reivindican, como la quinta esencia de algo, temas y artistas que son producto de lo más comercial y masivo que hay. En fin.

Por eso, macho, te respondo.

No, no he leído ese post que está causando revuelo en la blogosfera. Tampoco comento en ese blog que todos comentan. Me tiene sin cuidado los últimos acontecimientos de moda que repercuten en todo el "ambiente blogsístico". Son pocos y escogidísimos - por mí que, si bien no soy ningún crítico calificado, soy la medida de todas mis decisiones - aquellos blogs que leo y que son contínuamente visitados por varias otras personas. Sí, pierdo totalmente interés en las cosas que se escriben sólo por hacerse más populares o aprovechando la popularidad que ya se tiene en una suerte de homenaje a los muchos que hacen masivo un tema. Sí, se que si no comento no me visitan pero no voy a escribir cuatro sandeces con la única esperanza de que luego alguien venga a escribirmelas a mi.

Si, macho, soy un ermitaño en estas cosas ... y estoy muy contento de estar en los márgenes de la "masividad" (vamo' ahí con el palabro), fuera del circuito turístico, parte del circuito alternativo. Como aquellas pequeñas salitas de teatro que vi en Buenos Aires cuadras más adelante de los grandes escenarios de la Avenida Corrientes, pequeños teatros donde quizá se pueda obtener más que sentado en alguno de esos otros.

Ahora ya sabes lo que opino sobre lo que me dijiste el otro día. Digo, es un decir.

viernes, 15 de agosto de 2008

Disculpa ...

... es sólo que soy alérgico al bullshit.

Digo, es un decir.

jueves, 14 de agosto de 2008

Necesito vacaciones.

Y eso me di cuenta cuando hablando de mi día a día me puse a enumerar las cosas que me gustarían hacer ... para variar un poco ¿no?

Chalo: La verdad, quisiera irme a Colombia o a Argentina
o a Uruguay
o hacerme guerrillero boliviano
o traficante paraguayo
o sicario colombiano
o miembro de algún esquadrao da morchi en Río
sudaca en Alcegiras
lustrabotas en Londres
aspirante a escritor en Nueva York
brichero en el Cusco (aunque esto no es salir del país)
exterminador de roedores en Australia
futbolista profesional en Nueva Zelanda
guía turístico en la India
sherpa
jemer rojo
nacionalista checheno
especulador de comida en el Darfur
asesino a sueldo en Mogadiscio
párroco en Q'atar
verdugo en China
portero de Auschwitz en Polonia
no sé
algo distinto y diferente

lunes, 11 de agosto de 2008

Pekín

El otro día pude ver partes de la inauguración de las olimpiadas.

Había leído por ahí que en la espectular ceremonia de inauguración se mostrarían típicas actividades y manifestaciones culturales chinas.

Yo me quedé pensando si entre los dragones y todo eso pondrían también una tortura o un fusilamiento.

Digo, esa también es una típica manifestación cultural china ¿no? Digo, es un decir.

viernes, 8 de agosto de 2008

8/8/88 - 08/08/08

Yo era de los mas bajos del salón ... y es que saltaba a la vista que tenía un año menos que todos los demás. Y por eso me hacían formar adelante (aunque nunca en la primera fila por que, felizmente, habían otros que eran y fueron y son aún de menor estatura que yo) y por eso, en ese primer año en el Salesiano de Huancayo, me hicieron sentarme adelante. Frente a la pizarra.

Era clase de matemática, recuerdo. Y recuerdo también que mi profesor tenía una curiosa forma de poner fechas y además la costumbre de poner la fecha en un rincón de la pizarra. Luego perdió la costumbre y obligó que, según orden de lista, cada día uno de los alumnos teníamos que encargarnos de poner la fecha en el rincón designado de la pizarra. A diferencia de los demás mortales, él no ponía la fecha separadas por un "slash" o un guión sino que las ponía como fracciones. Un número debajo de otro separados por una raya horizontal. Algunas veces - las más de las veces - el tema se le ladeaba y ya no era una fecha vertical sino más bien una fecha diagonal. inclinada hacia abajo pero con la clara forma de una fracción.

Recuerdo que ese día, aunque no recuerdo qué día de la semana fue, yo me quedé mirando la fecha recién puesta con tiza. La recuerdo como si estuviera frente a mi cara y recuerdo que hubo un comentario - no logró colegir cuál - del profe respecto al curioso cuadro que era esa fecha: un ocho sobre otro ocho sobre un ochenta y ocho. Y recuerdo además que luego del comentario inicial vino otro comentario respecto a que un día llegará una fecha más peculiar aún que sería, según como la pondría mi profesor, un ocho sobre un ocho sobre un ocho. "Pero ese día ya no lo veré yo" - fue su sentencia.

Yo pensé - y este recuerdo viene como "bonus" por que lo principal del recuerdo no era mi pensamiento sino la peculiar fecha - "Qué será de mi cuando llegue ese día. ¿Cómo estaré? ¿Dónde estaré? Tendré 28 años". Y recuerdo además que a mis ocho años la sóla idea de tener 28 alguna vez me pareció sumamente surrealista, espectacular, increiblemente viejo.

Bueno. Han pasado veinte (20) años desde aquella mañana en la que sentado en una de las carpetas bipersonales de la primera fila del salón correspondiente al 4º "A" de primaria del Colegio Salesiano "Santa Rosa" de Huancayo me sorprendí de la existencia de una fecha compuesta por puros ochos y con la conciencia que algún día vería otra fecha compuesta también por puros ochos pero más "pura" que la otra por que aquella tenía un ochenta y ocho y esta no. Sólo ochos. Cero ocho cero ocho cero ocho.

Y llegó la bendita fecha, macho. Y ya se está yendo. Y yo tengo 28 años, y me va bien, estoy bien, vivo en Lima y soy feliz.

Pero, digas lo que digas, veinte años es un huevo de tiempo ... y se pasan volando. Digo, es un decir.

martes, 5 de agosto de 2008

El desgano ...

... ¿es una enfermedad?

Digo, para saber.

De repente estoy enfermo de algo o de repente me estoy volviendo medio holgazán. Digo, es un decir.

lunes, 4 de agosto de 2008

¿Por qué será?

Que los abogados no "van", se "apersonan".

Me acabo de dar cuenta de ese detalle.

Uno más

Hoy dejé de ser uno más de los eternos pasajeros de taxi en Lima y pase a ser uno más de los que estarán gozando los atolladeros y embotellamientos de esta lindísima Ciudad de los Reyes.

Si, por fin tengo carro.

Veremos cuánto me dura la alegría. Digo, es un decir.

sábado, 2 de agosto de 2008

Que aburrido ...

... es ver cómo bajan los archivos por el e-mule.

Incluso creo que preferiría leer "El Dominical" de la semana pasada. Digo, es un decir.

viernes, 1 de agosto de 2008

¿Y qué se hace ...

... cuando hay algo que celebrar y no se tiene con quién celebrarlo?

Hoy recordé

... que La Oroya es un sitio horroroso.

Podría contar muchas cosas al respecto que sustenten mi posición - es más, esa era la idea del post - pero como que me agarró un ataque de flojera y ... bueno.

Pero creo que se entendió mi posición. Digo, es un decir.

Los vaivenes

En la mañana escribí esto.

Y el texto se vino en contra mía.

¿Por qué?

Porque a la hora de pagar el almuerzo me di cuenta que no tenía "suficiente dinero en la billetera como para no sufrir ningún apuro a lo largo del día".

Es más, ni siquiera tenía la tarjeta en la billetera.

O sea ...

la próxima mejor miro la billetera antes de alabarla públicamente. Digo, es un decir.

Surrealismo

Escucho voces dentro de mi cabeza.

Una de ellas suena como la de Rudy La Scala

...

¿Algún neurólogo en la sala? Digo, es un decir.

¡¡¡Ohhhh, los viernes!!!

Y es que hay días en los que de pronto te despiertas y ves todo con neblina. ¡No!, no es lagaña, es neblina.

Un fluido medio viscoso mezclado con el aire que respiras y que sigue tu mirada para donde quiera que te volteas.

Que te hace desear no despertar.

O despertar menos seguido.

O despertar mejor al siguiente día.

Y de pronto ... ¡se va!

Te sientes bien, mueves los miembros, respiras profundo, saltas de tu cama, sientes lo agradable de una ducha tibia, el fresco olor del jabón, el caliente aroma del café, lo sabroso de la tortilla que te preparaste, lo excelente que suena The Clash en la mañana, la alegría de que aún te quede ropa limpia en el ropero y que esta combine haciendo un conjunto agradable a la vista, que tengas suficiente dinero en la billetera como para no sufrir ningún apuro a lo largo del día, y que aún te sobre tiempo como para revisar tu correo en la mañana y leer los titulares del Comercio.

Y luego tienes que venir al trabajo.

No sé que prefiero. Si un viernes de trabajo o una mañana con neblina. Digo, es un decir.



No ...

... me insultes!!!!

que para eso me valgo sólo. Digo, es un decir.

La frase de hoy 2

Ya cambié de frase. La de hoy es ...

"Es un volver a empezar contínuo" o "Es un contínuo volver a empezar", como te suene mejor.

Bonus post:

La de ayer fue:

"El criollismo me inspira".

Digo, son decires.

miércoles, 30 de julio de 2008

La frase de hoy

Y es que algunos días tengo una frase que me da vueltas en la cabeza.

La frase no tiene que ser recientemente escuchada, tampoco tiene que referirse a ningun evento en particular o situación pasada o actual, mia o ajena. Incluso ni siquiera es necesario que tenga sentido. Tan sólo que me de vueltas en la cabeza.

¿La de hoy?

La misma que la de hace ya varios días:

"Why so serious?"


Y si, yo también vi la película, y también quedé satisfecho.

Informaré de cualquier cambio al respecto. Digo, es un decir.

Espárragos

¿Cual será la cantidad mínima de espárragos que puede uno comer sin que su propio cuerpo se encargue de recordarle a uno durante los siguientes dos o tres días que ha comido espárragos?

Verdad de Perogrullo

Hoy también me sabe a lunes a pesar de ser miércoles.

Y eso me ha hecho darme cuenta de una verdad grande como el Amazonas: despues del "fin de semana largo" viene .... "la semana corta".

Eso significa: menos camisas que planchar, entre otras cosas. Digo, es un decir.

Fiesta Patria

"En veinticuatro departamentos del Perú, a lo largo y ancho del territorio nacional hay gente chupando" pensé mientras salía de mi casa luego de animarme a la hora undécima para salir esa noche del 28 de julio. "No creo que Lima sea la única ciudad donde no haya dónde tomarse unas chelas" - completé la idea.

Cinco horas despues y varios kilómetros caminados:

"Dos cosas: o Lima ya no tiene nada que ofrecer o ... ya perdimos la brújula que alguna vez tuvimos y no sabemos cómo ubicar las jaranas" pensaba mientras entraba a mi pisito a iniciar la dormilona.

Al día siguiente los taxistas me comentaban de lo armadísima que estuvo la movida allá por los conos. Parece que había que moverse unos cuantos kilómetros más. Digo, es un decir.

La rapidez de la vida

En los últimos días (hablo de los últimos 10 días mas o menos) se me habían ocurrido buenas ideas para postearlas por acá pero, al cabo de un día o dos, por a o b razones ya habían perdido actualidad y ya daba un poco más de flojera postearlos.

Es decir, la procastinación se volvió a alojar en mi y se llevó con ella varios posts que hoy me acabo de dar cuenta, ya no voy a postear de ninguna manera por que ... pues porque resultan totalmente desactualizados, ya no son lo que eran.

Ahora me queda una doble labor: volver a pensar en nuevos posts y ... tratar de postearlos lo antes posible antes de que pierdan valía.

Aunque, despues habrá tiempo para ello ¿no? Digo, es un decir.

martes, 22 de julio de 2008

Un pacto



Poco más que decir, no hace más que darme vueltas en la cabeza

lunes, 21 de julio de 2008

Trujillo ... again!

Mañana me toca nuevamente partir a Trujillo.

Es gracioso, Trujillo se ha convertido en uno de mis destinos habituales en los últimos tiempos. Y pensar que hasta hace menos de dos años yo no había pisado nunca esa tierra que, valgan verdades, siempre me ha acogido bien.

Trujillo es una ciudad respecto de la cual debo copiar la frase de mi buen amigo Omar: "me da mucha hambre". Desde el desayuno en El Mochica hasta la cena en el Chelsea siempre me ha significado un placer el alimentarme en la capital liberteña.

Pero, bueno, también tengo algo de trabajo que cumplir y espero en serio poder terminarlo pronto y sin mayores complicaciones. Eso sería lo ideal.

Como puede traslucirse fácilmente en este post tan desangelado ... no tengo muchos ánimos. El viaje de anoche - toda la noche en realidad - si pegar un ojo me está pasando factura.

Y no digo nada por que este post tan avaro no se merece el decir.

O tal vez si.

Quien sabe

Total, no pierdo nada. Digo, es un decir.

Y de pronto ...

... te das cuenta que tienes aún poca gente con quien contar para cosas supérfluas y sin importancia.

Y te dan ganas de tener cosas esenciales e importantísimas para poder contar con quienes cuentas para ellas.

Pero tampoco se trata de gastar pólvora en gallinazo ¿no?

Digo, es un decir.

Digo

En estos últimos días, no sabes qué grande se me ha hecho esta ciudad y sus ocho millones de habitantes.

Digo, es un decir.

martes, 15 de julio de 2008

Puertas.

El último sábado, en el cumplidor - como casi siempre - Bar Yacana empezó a sonar "Break on through" de The Doors.

Mientras apuraba mi vaso de cerveza y escuchaba el teclado de Ray Manzarek caí en cuenta de que a The Doors hay que escucharlos de la forma como yo nunca los he escuchado: completamente ebrio.

Y me dieron ganas de hacerlo.

Pero la canción era muy corta y yo no suelo emborracharme tan rápido. Digo, es un decir.

viernes, 11 de julio de 2008

Pregunta

Si las cosas habrían tenido que ser fáciles, entonces ¿cual habría sido la razón de esperar hasta ahora último para tenerlas?

Y ... es que a veces me vienen a la cabeza preguntas a las que no puedo responder.

Tan sólo puedo adherirme a ellas. Digo, es un decir.

Riqueza

Vía NPC encontré este "ranking" por llamarlo de alguna manera e intenté probarme.

La idea es ubicarte dentro de un ranking de la "gente más rica del mundo". Vamos, que los rankings usualmente hablan de los 100 primeros o los 1000 primeros, gente que gana en un año varias veces más de lo que yo he recibido en lo que llevo de vida. Esta paginita te ubica en el ranking.

I'm the 773,071,647 richest person on earth!


Discover how rich you are! >>


Y hasta ahora yo no sé si alegrarme o sentirme triste con el resultado. Digo, parece que con mi ingresillo no estoy tan mal a nivel global (según la página estoy en el 12.88% de la gente más rica del mundo) pero ... ¿es eso bueno? En fin.

Igual sigo ventilando la idea de pedir un aumento. Digo, es un decir.

sábado, 5 de julio de 2008

Sanmarquinos

El otro día sentí un deja vú cuando mi taxi se quedó paralizado en pleno jirón Lampa sin poder avanzar. La razón: por Colmena pasaban caminantes estudiantes sanmarquinos protestando.

Me bajé del taxi y empecé a caminar. No estaba lejos de mi destino.

Mientras crucé Colmena por medio del tropel pensé con tranqulidad: "Menos mal todos estos están acá. Así terminan cuanto antes esa pinche pista y vamos todos a volver a estar tranquilos de nuevo ... Por lo menos los que tenemos que llegar a la Católica de noche y tenemos que zamparnos un tráfico mortal para entrar y salir. Si. Que vengan toda la semana".

martes, 1 de julio de 2008

Un mes

¿Qué significa un mes?

Justo hoy, 1 de julio, se me dió por entrener este pensamiento. Vamos, es que ya pasó medio año ¿no? Algunas personas pueden pensar que es momento apropiado para hacer un "arqueo de caja" y poder evaluar cómo les ha estado yendo en todo este tiempo. Sin embargo, es gracioso que por más que los mecanismos de medición del tiempo tengan alguna referencia geográfica y espacial, si le das sufientes vueltas al tema te das cuenta que en realidad son tan relativos como cualquier otra cosa.

Un mes viene a ser, aproximadamente, 2'592,000 segundos. Es decir, una larguísima sucesión de momentos así de fugaces. Se supone que en doce de estos largos periodos de dos millones y pico de segundos la tierra da una vuelta entera a su órbita - elíptica para más detalle - pero eso tampoco es cierto por que ... no le achuntamos bien al cálculo y por eso tenemos que sumar un día más cada cuatro años. Es decir, cada año fallamos por seis horas y, hechas las divisiones, la falla mensual es de media hora. Un minuto al día. Y todo eso en una aproximación por que, como todo lo que es convencional, no responde sino a un acercamiento, a un "querer ser".

Sentimos entonces que los periodos diarios, mensuales, anuales no implican en sí mismos ningún significado de "ciclo" por que bien pudieron empezar en el momento dado en que empezaron como bien pudieron empezar en cualquier otro momento brindado por Dios. Es decir, el 1 de enero de cada año la tierra no se encuentra en un punto de su órbita que diga "Partida". Se encuentra en cualquier lado de la misma, es más, ni siquiera se encuentra en el mismo punto por eso que vemos de la falla de seis horas anual. Cada nuevo 1 de enero se encuentra, en el mejor de los casos, seis horas más atrás que lo que estuvo el año anterior ... si no es más, ... o menos.

Tal vez resulte estéril pensar en estas cosas ¿no? Tal vez diera la impresión que lo que he tenido es harto tiempo para observarme el ombligo y dedicarme a pensar tonterías. Pero lo gracioso es que no ha sido así. Este mes, con todo y la relatividad de su duración y lo convencional de su posición, ha sido uno de los más intensos que he pasado en mucho tiempo. Lo juro.

Todo ha pasado de una forma tan tranquila, tan pausada, como si siempre hubiera sido el ritmo natural de las cosas pero, lejos de eso, he tenido que dedicar horas preciosas a temas que me han retribuido en gigantescas proporciones el cariño que les puse. De tanto ocuparme en ellas terminé redescubriendo esa parte en mi que había olvidado. Despertaron nuevos intereses y nuevas promesas a futuro, un deseo constante y una esperanza latente.

Han pasado treinta días desde que inició junio y aunque el 1 de junio no marcó el inicio, cual combustión espontánea, de lo que fue mi motivo de atención en las semanas pasadas puedo señalar ese día como aquel en que empezó todo. Las cosas, sabido es, no nacen de un día para otro. Por el contrario, se llevan semanas generando. Algunas veces incluso meses o años (a pesar de la ya reiterativa idea de la relatividad de todos esos periodos). Pero como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, llega el día en que tienes que empezar a vivir eso que has estado criando y que la vida - y tus particulares ocupaciones y actividades - lo fueron postergando de a pocos.

Entonces tuve que añadir nuevos puntos en mi, hasta ese entonces, ligera agenda, y de pronto, a medida que iban pasando los días y viendo que quería brindarle a mi nueva ocupación más tiempo y atención, tuve que abrir espacios y sacrificar algunos otros temas. De pronto las noches se fueron llenando de cosas interesantes y mi pasión largo tiempo aletargada fue saliendo, fue haciéndose concreta y llenando cada célula de mi ser. Largas horas en silencio, protegido de la lluvia que caía en la ciudad, me iban dando paso a reencontrarme ... a ser un poquito más aquel Gonzalo que el día a día fue escondiendo.

2'592,000 segundos han pasado. Muy probablemente hayan pasado más y seguirán pasando más a cada segundo (tautología que le llaman) y el efecto de decir ese numerote y no decir más simplemente "un mes" hace que se desvanezca como por acto de magia la intención de querer "arquear caja", como dije antes. ¿Que no? Bueno, si. Que si el numerote de marras fuera un número cerrado y redondo como, por ejemplo, 3'000,000 las ganas nos volverían. "Sería bueno hacer una evaluación de mi vida ahora que ya han pasado 3'000,000 de segundos". La muy humana actitud de querer establecer números redondos como puntos de partida o de llegada de algo. Claro que eso también es relativo por que como no hay nada escrito al respecto, puede haber una persona que válidamente le nazca de las entrañas el querer "arquear caja" al paso de 2'143,871 segundos. Ni uno más o menos. O, incluso, dos millones quinientos noventa y dos mil, alguno más o alguno menos.

Obviamente, la pregunta que se cae de madura luego de este mamotreto que me voy lanzando es: ¿entonces para qué diantres quiere alguien cuadrar caja en un determinado momento, bajo la ilusa idea de que "ha pasado un determinado tiempo" si estamos viendo que ese "determinado" tiempo es tan indeterminado y tan aleatorio, relativo, como cualquier otro momento en la vida?

Frecuentemente las personas cuentan el tiempo para celebrar cosas. Ahí tenemos a los cumpleaños que, aunque no te hayas puesto a pensar, también son tan relativos como cualquier cosa por que al paso de unos años terminas celebrando cualquier cosa menos la conmemoración exacta del momento en que naciste. ¿Cómo así? Bueno, pues partamos del hecho de que al momento de celebrar un cumpleaños lo único importante es la fecha. Nadie le toma importancia a la hora, minuto y segundo de su nacimiento. Es decir, de entrada aceptamos un "aproximado" (en algun segundo de todas estas 24 horas habré nacido yo) y nos olvidamos por completo de la exactitud de la conmemoración. Si a eso le sumas lo que ya hablamos respecto de cómo el error de cálculo en la medición del tiempo hace que un mismo día del año siguiente no es en realidad el mismo día sino que tiene un retraso de seis horas, pues te das cuenta que posiblemente estes celebrando un cumpleaños (una vuelta más de la tierra en toda su órbita) en un día que no corresponde y que la verdadera fecha está quizá un par de días más adelante. Complicado, ¿no?

Ultimamente yo he perdido la costumbre de "arquear caja" y no precisamente por todo este rollo que he desarrollado de la manera más innecesaria posible sino principalmente por el hecho de que no encontraba un real "punto de partida" que sea significante en sí mismo. A pesar de que la relatividad del tiempo quiera quitarme los fundamentos racionales para poder hacerlo, el real motivo de la ausencia de periodos de arqueo de caja en mi vida se debe más a la ausencia de un punto de partida que en la consciencia de lo inutil que resulta querer establecer un periodo válido.

Sinceramente, eso me sumerje en un problema. Por que a pesar de todo soy un ser humano tan común y silvestre como el que más - ¿somos silvestres los seres humanos? - y suelo experimentar de tiempo en tiempo las ganas de crearme periodos. De generar puntos de partida y puntos de llegada a pesar de que absolutamente nada diferencia un momento del otro. Absolutamente nada desde el punto de vista macro y universal pero si desde el punto de vista micro y personal. Tal vez lo que haga cada día un punto de partida o de llegada no es el tiempo en sí sino lo que haces tú en ese tiempo. Por eso mismo, si hoy por hoy tengo que escoger un punto de partida pues me parece que estaría haciendo lo correcto al establecer mi punto de partida en el 1 de junio que pasó ya que, como dije antes, a pesar de que no marcó el inicio absoluto marcó el inicio de una etapa en mi vida en que me encontré de lo más feliz en aspectos que había dejado de estarlo. Y estoy convencido que he hecho una buena elección. Digo, es un decir.

Junio.

Junio terminó siendo el mes con más posteos desde noviembre del 2007. Y es el que tiene más posteos en todo lo que va del año. Tal parece que estoy volviendo a agarrar práctica. Lo cual no está malo sobre todo si consideramos que no he hecho otra cosa que perder lectores. Je.

Aunque algun lector gané y su presencia no hace sino llenarme de alegría.

Aunque a veces sea una persona algo antipática. Digo, es un decir.

Es de la "A"

Y siguiendo con los post futboleros.

¡¡¡Racing se quedó en primera!!!

Una sonrisa más.

lunes, 30 de junio de 2008

De 0 a 6

Desconfía siempre de las madrugadas, macho. Ahí donde las ves, oscuras, tranquilas, quietas, frías, te pueden sorprender al momento que menos te lo esperas.

No importa qué haces o qué hiciste. El lapso comprendido entre las 0 y las 6 es un albour donde se puede concretizar tu mayor miedo o incluso tu más precioso deseo y, lo que es más terrible, te vas a quedar pensando en ello durante horas, días incluso, y añorarás regresar a esa madrugada y vivirla eternamente. Atormentándote o extasiándote, según sea el caso, durante mucho, mucho tiempo.

Cuando una madrugada te sorprenda por primera vez, verás que no volveras a dormir igual. Que despierto o dormido soñarás y te preguntarás si esta que estas viviendo será aquella que estas esperando, si volverá a suceder algo que te deje pensando. Abrígate bien y relaja el músculo, descansa pero estate siempre listo. La gente cree que las cosas terminan en la madrugada y eso no es cierto. Es recién ahí cuando empiezan las cosas, cuando suceden, no bajes la guardía nunca ... y espera.

¿Qué te traen las madrugadas a ti?

Fúrico.

Debo reconocer que a mi el campeonato de España en la Eurocopa me ha alegrado.

Y es que por el equipo rojo yo tengo, desde hace varios años, una paciente predilección que me hace esperar sus victorias incluso por sobre equipos con más marketing por estos lares como Italia (el peruano siempre compra y vende cualquier cantidad de camisetas - originales y bambas - del campeón del mundo de turno), Francia, Alemania o incluso Inglaterra. La camiseta de la furia me da ese guiño particular y siempre, en cada campeonato al que Perú no va y por lo cual tengo que escoger los paises por los que hincharé, programo sus encuentros como los "obligados" del campeonato.

Vamos, que es cierto que ante un campeonatón como la copa del mundo o la misma Eurocopa uno tiene siempre la intención de verse todos los partidos. Pero, como la plusvalía obliga a tener que dedicarse de cuanto en cuanto a otros quehaceres menos agradables, sabes que no te los vas a poder ver todos; por eso separas los "obligados", los "must", aquellos que sabes que los vas a ver de todas maneras. Entre esos, para mí, a parte de la final y de la inauguración se encuentran los que juega España, la "Furia Roja" (no confundir con la furia local que también es roja pero de la que no hablamos hoy por que, en este post, los recuerdos no vienen del Cusco).

Ahora, que yo recuerde, a mi la Furia no me despertó siempre ese interés. Por el contrario, fueron muchos años los que pasó inadvertida y si yo le tengo hoy algún cariño se debe principalmente a un buen amigo, hispanófilo como pocos y que ayer se comunicó conmigo desde Madrid, donde vive hace ya varios años, y me conversó diferenciando claramente las eses de las cés y las zetas. Un amigo que me ayudó a descubrir algunas aficiones que no sabía que tenía compartiéndome las suyas propias y gracias al cual hoy puedo, como lo efectivamente lo hago, sentarme sin empachos a escribir estas palabras y todas las que, para bien o para mal, les precedieron. Digamos que con él pude conocer aquellos intereses (música, literatura, política) que, bendita diferencia de caracteres, no compartía totalmente con mis hermanos.

Así, pasó de ser el causa de mis hermanos a ser mi causa, casi un hermano más. Y, si me apuras un poquito, entre las imágenes más antiguas que tengo al respecto nos encuentro sentados en la cafetería de Letras de la Católica, intentando ver cómo estaba la inspiración versística ese día de invierno de 1996 mientras fumábamos unos cigarrillos marca "Kruger" que se los habían mandado por correo desde España - ¿dónde más? - y que, tal como lo dijo la clara advertencia que los precedieron, eran tan fuertes que te entraban como una pelota de tenis por la garganta. En fin.

Así, de puro copión, fue la Eurocopa del 96 la primera en que me fijé en los españoles y eso se terminó repitiendo en el mundial del 98. Pero ya en la Euro del 200o, cuando la vida procuró que tuviera nuevos amigos y frecuentara otros lugares, mi interés por el destino de la Furia fue un tema personal, adquirido sí, pero personal. Por eso le aposté al título de España desde antes que empezara este campeonato, a pesar de que era consciente que en los últimos campeonatos España llega favorito y se va en cuartos de final. Igual le seguí, igual separé mis partidos "must" e igual medio-vi la final (mi esportin querido estaba siendo vapuleado en el otro canal así que mi atención mudaba de rato en rato de Viena a Huancayo) e igual me alegré con el campeonato.

Pero más me alegró cuando por breves momentos volví a compartir la afición furiosa con la voz inconfundible - aunque con dejo - del amigo que hace 12 años me hizo prestarle atención a esa selección. Y por él va este post que, aunque no me lo habrías dicho, igual lo pensaba escribir porque, majo, un título como este se da cada cinco décadas y hay que celebrarlo, joder.

Por otro lado, me quedé pensando si tendremos la misma celebración cuando la blanquirroja pueda ir al mundial. Digo, es un decir.

viernes, 27 de junio de 2008

¿Será el final?

Por algún lado, de esos en donde yo siempre leo tonterías que se me quedan grabadas en la memoria, leí que alguien intentaba sostener la afirmación de que a los canosos no se les cae el pelo. Es decir, si el fenómeno en tu cabeza es que primero te empiezan a salir canas y no a caérsete el cabello pues puedes estar tranquilo por que llegarás a viejo con pelo en la cabeza. Es decir, no te enfrentarás a la necesidad de tener que usar gorro para dormir cuando haga frio.

A mi lamentablemente, primero se me empezó a caer el cabello. Ese proceso empezó cuando yo tenía 18 o 19 años y por eso en mi fue creciendo la pasiva resignación cual nazareno que sabe que le toca y se viene lo ineludible.

Hasta que hace dos días me descubrí una cana. La primera que he visto jamás en mi cabeza. El primer pensamiento que tuve, como no pudo ser otro, fue: "Carajo, me estoy poniendo viejo a ojos vistas". Pero luego me abracé a una esperanza. ¿Y no será, pensé, que esta canita es el aviso que me dice que a partir de ahora me volveré canoso y ya no se me seguirá cayendo, lenta e inexorablemente, el cabello? ¿Será esto el anuncio del fin de un ciclo y el inicio de otro mucho menos otoñal?

Espero que si.

Aunque, no es necesario caminar mucho ni pensar mucho para darse cuenta que también existen peladitos canosos. Digo, es un decir.

martes, 24 de junio de 2008

Miercoles de fútbol.

La vida hoy por hoy me ha premiado con muchas cosas por hacer y muchas cosas por cumplir. Trabajos que presentar, lecturas que resumir, exámenes por dar. La universidad siempre te da mucho de eso. En fin.

Es por eso que posiblemente mañana no siga a mi esportin querido en el partido que jugará contra los desteñidos. Importante partido y yo no voy a poder estar ahí. Entones se me hace inevitable pensar en este miercóles desde un punto de vista futbolístico. Y ahí están dos partidos que tienen copada mi atención.

En primer lugar está este partido que jugará mi esportin querido y al que, aunque no lo pueda ver, lo voy a alentar con todo el vozarrón que me sale del alma donde quiera que esté. Y, en segundo lugar, estaré pensando en mi otro equipo. Aquel que escogí en una tarde hace ya varios años y que, con mucho menos fanatismo y asiduidad, lo sigo siempre. Es mi excentricidad, mi ser diferente. Obviamente mi otro equipo, del que alguna vez ya hablé en este blog, no es peruano.

Racing Club juega mañana el partido de ida por la promoción para mantenerse en primera división la próxima temporada. Ha sido un campeonato difícil (todos los campeonatos son difíciles para Racing) y ahora La Academia se juega en ida y vuelta la permanencia. Esta es pues, mi excentricidad. Seguir a un equipo de otro país y que usualmente no es de los que agrupan admiradores en mi tierra. En el Perú donde a todo el mundo se le van los ojos, en lo que a equipos argentinos se refiere, por el antipatiquísimo Boca Juniors yo elegí seguir al equipo que tiene el mismo celeste de mi esportin querido pero ... con bastones blancos.

Hace diez años aproximadamente, cuando Solano jugaba en Boca y gracias a las maravillas de la televisión por cable todo el Perú seguía los partidos del torneo argentino, estuve viendo un Boca-Racing junto a mi hermano. A mí, Boca jamás me terminó de cuajar. Como que no conectamos nunca y esa tarde, recuerdo, la espectativa era una victoria de ese equipo. Sin embargo el gol lo metió el otro y yo salté como un resorte de mi sillón. Al aterrizar de ese salto reconocí que, aunque no llega a tener ni la vigésima parte del cariño que le tengo a mi SC, entre esa Academia y yo sí hubo conexión. Cosas que pasan.

Años despues, decidí correr el riesgo de perderme con la sola finalidad de llegar a Avellaneda y pisar, si no el estadio de Racing, por lo menos la sede social. Y llegué a la segunda, me tomé una foto, me pasee, compré un llavero y me fui. Me fuí con la promesa de volver a Avellaneda pero para encontrarme con mi excentricidad en vivo y en directo. Ya habrá oportunidad.

Bueno, pues mañana ambos equipos se juegan la vida. Y yo estoy que me parto por que me gustaría ver ambos partidos. El de Argentina no lo voy a ver por que no lo pasa nadie así que ni modo. El de acá si podría ... pero creo que no voy a poder. A no ser que me rebele a ultimo minuto. Digo, es un decir.

Las ventajas de lo subrepticio.

Alguna vez leí, no sé dónde, que siempre es bueno que una persona tenga secretos.

Pero yo no soy una persona "de secretos". Digo, usualmente he sido demasiado bocón y compartí incluso cosas que no debía con personas que no se merecían tanta confidencia. Varias veces me gané decepciones por eso. Sin embargo, siempre he sido demasiado "contador". Ahora, contradictoriamente con ese rasgo de mi personalidad, existe otro rasgo y es que los únicos secretos que no puedo guardar son los mios. Los de otras personas si los he sabido atesorar. Raro ¿no?

Siempre busqué a quién contar lo que quería, lo que esperaba, lo que sentía, lo que me angustiaba, lo que me pasaba e incluso lo que no me pasaba. Y casi siempre encontré oídos a quienes torturar con mis inacabables diatribas. Creo que ni yo mismo me soportaría si tuviera que escucharme nuevamente.

Pero me llama la atención el poder guardar secretos propios, sentir el extraño placer de saber algo que no dirás y hacer todo lo posible para que nadie se dé cuenta de lo que estas pasando, lo que estas sintiendo, lo que eres ahora que no eras antes.

Tal vez a la mayoría de gente eso no le parezca nada del otro mundo. Hay muchas personas que son reservadas por naturaleza y que lo más común del mundo para ellas es no decir lo que piensan, lo que pasan. Tienen muchos secretos y no comprenderían la vida sin ellos. Pero, ya les dije, yo no soy de esas. Tengo que controlarme mucho para no comentarle a alguien lo que estoy viviendo. Tal vez por esas hasta tengo un blog donde suelto - ¿qué más podría soltar? - información sobre lo que siento, lo que hago, lo que pienso y lo que quiero.

Pero precisamente por que siempre fui demasiado abierto es que me gustaría poder guardar un secreto mio, que sólo yo lo sepa. Tal vez sea hora de hacerlo ¿no? Saber qué se siente, cómo se hace. Ahora sólo me falta conseguirme un secreto.

O tal vez ya lo tengo y ya lo estoy escondiendo y yo ni cuenta me he dado. Digo, es un decir.

domingo, 15 de junio de 2008

I fought the law ... and the law won.

Ya serán más de diez años cuando mi hermano recibió un regalo que, según recuerdo, no le causó mucha gracia. Era un disco con una caja grandota (equivalente a dos cajas de cd adosadas una a la otra) con un librito lleno de letras chiquitas que jamás leí y con una foto en rosa y negro de unos emocionados rockeros de una pinta bien siglo XX. Un disco compacto doble fue su regalo de cumpleaños y él, tan dado a escuchar tantos discos y a apreciar lo que ya tenía, no lo tuvo en mucha consideración.

Yo no discutía su decisión ya que, en primer lugar, jamás le presté mucha atención a la mayoría de sus discos y además por que ... yo estaba en otras cosas. En segundo lugar por que la única vez que me aventuré a medio-escuchar ese disco no me gustó en absoluto salvo dos canciones (dos de veintiocho) que las escuchaba de rato en rato. Fue así, que ajeno al reconocimiento que se merecía, el disco se dedicó a acumular polvo durante años y años. Fue abandonado y olvidado.

.........

Hace unos tres años aproximadamente se me dio por escuchar parejo a Los Fabulosos Cádillacs. Parejo. Y entre las pistas que estaban en el disco doble recopilatorio que compró mi mismo hermano encontré una versión muy potente de una canción en inglés que me llamó completamente la atención. La escuché con la asiduidad con la escucho yo las canciones que se me pegan: hasta hartarme. Y de tanto escucharla decidí escuchar la versión original de la canción en inglés. Recordé entonces al disco doble olvidado y lo busqué y lo busqué y no lo encontré.

Encontré sin embargo otro disco, también comprado por mi hermano, de la misma banda y en la que estaba la canción que buscaba. Y, aunque distinta y diferente, también me gustó. Sin embargo esa situación, lejos de calmar mi curiosidad, no hizo sino incitarla. Y seguí buscando el disco doble hasta que lo encontré olvidado en el olvido de las cosas que se acumulan en cualquier lado por que no tienen un sitio definido. Y lo escuché de nuevo y me gustó.


Desde entonces es uno de los discos a los que recurro constantemente. Y es que le agarre un gusto tremendo a The Clash gracias al tributo que los Cádillacs hicieron del cancionsón que es "Guns of Brixton". Hoy he vuelto a poner el disco, que va sonando mientras escribo esto, y he vuelto a entender qué inexperto y alelado fui cuando, hace diez años no supe apreciarlo. En realidad no pasa mucho tiempo sin que algo me haga dar cuenta de qué inexperto y alelado he solido ser.

El disco, lógicamente, ya no está en el lugar del olvido. Por el contrario, ocupa uno de los principales lugares de la corta discoteca que tengo en mi pisito. Es uno de los más veteranos entre los originales y eso le da un valor especial, ante mis parcializados ojos. Y sobre todo por el hecho de que llegó a manos que lo aprecian, no tanto por regalo sino por que esas manos - las mías - lo escogieron y decidieron quedarse con él.

Aunque, la verdad sea dicha, ahí también acumula un poco de polvo. Digo, es un decir.

Y el problema es ...

... que no puedo dejar de ser racional y que mis decisiones van a seguir principalmente lo que me parece razonablemente correcto y no lo que me nace de las entrañas.

Aunque se pueda decir lo contrario, estoy convencido de que las entrañas no son buenas consejeras en asuntos trascendentales o importantes. La espontaneidad es singular y es apreciada pero ... ¿qué puedo decir? Prefiero dar un paso razonado y actuar como me dice la lógica que ordena mi vida en los últimos años a dar varios pasos guiado por intuiciones.

Y puede que me pierda muchas cosas por hacer eso. Pero ... el tiempo pasa y durante ese tiempo uno toma decisiones sobre la forma como afrontar su propia vida. Esa fue mi elección y creo que lo va seguir siendo durante algo más de tiempo. Aunque debo reconocer la pertinencia y la eventual conveniencia de la otra opción. Yo no discuto.

Tengo dos opciones para afrontar las cosas próximas y escojo seguir lo que racionalmente me parece lo más adecuado. El momento de lucidez que me devele la posición entrañable no tendrá peso específico en la forma en cómo acuerdo actuar. Entonces escojo lo racional y escojo no entristecerme sino alegrarme. Y me alegraré.

Y así estaré.

La mayor parte del tiempo, claro. Digo, es un decir.

Fds

Había esperado con mucha emoción este fin de semana. No por el partido de Perú que, valgan verdades, no me concitó mucho interés a pesar que, como religiosamente lo vengo haciendo hace 11 años, fui al estadio a ver a la selección.

La semana la pasé con un tema principal en la cabeza y este fin de semana iba a poder, por fin, estar junto a él con tranquilidad. Lo tengo en la cabeza hace semanas y cada momento que invertí me trajo sólo satisfacciones y felicidad. Sin embargo, una cosa es pensar y planear y esperar y otra muy distinta es estar ahí, juntos.

Y aunque la vida esta llena de cosas geniales y cosas no tan geniales, lo principal está en saber quedarse con lo positivo. Así eso me haya dejado, principalmente, las ansias por más.

En fin, las cosas pasan por algo. Digo, es un decir.

jueves, 5 de junio de 2008

¡¡¡Mordor!!!

Frase trillada es aquella que dice que la realidad supera la fantasía. Trillada y cierta, para qué. Y algunas veces supera (o iguala tampoco hay que ponerle tanta levadura al asunto) incluso a una de las mejores fantasías que existen.

Bueno, ojeando algunos blogs interesantes encontré este paisaje mordoriano. Es un volcán en Etiopía que es una verdadera laguna de lava. Alucinantes las fotos. Tal parece que Etiopía es un país con muchas cosas interesantes.



¿Más información? Bueno, yo lo ví en http://101lugares.blogspot.com.

miércoles, 4 de junio de 2008

Cuando no tienes nada que decir ...

... mejor es no decir nada.

...

O también puedes mucho ya que es otra forma de hablar y hablar y no decir nada.

Depende del estado de ánimo, creo yo. Digo, es un decir.

Pegatina

¿No les ha pasado que de pronto se quedan pegados a una canción y la escuchan una y otra y otra y otra vez?

Bueno, hace tres días que no paro de escuchar "Just the two of us" en las distintas versiones y por los distintos cantantes que la interpretaron. Y, para aquellos que les gusta leer entre líneas o entender más allá de lo evidente, lo hago sin ningún motivo distinto al hecho simple de que me gusta la canción. ¿O es que acaso si tendré algún motivo especial? Hummmmm.

Por lo pronto ya tengo que escucharla a volumen bajito pues ya como que esta cansando.

Malos entendidos.

(Sonido de noticiero al fondo)

Uno: Obama le ganó a Clinton en las primarias.
Dos: ¿De qué me estas hablando? ¿De tennis?

(Sonrisa)

Ups!

Y entre tantas cosas que pasan, también se me pasó el hecho de que el pasado 25 de mayo este blog ya cumplió dos años.

Dos años y 273 posteos.

Albricias, albricias. Digo, es un decir.

lunes, 2 de junio de 2008

En junio

El mes de mayo ha sido el mes en que he posteado menos desde que abrí "Digo", salvo el primer mes de vida de este blog que en realidad no cuenta por que no fue un mes entero sino que fue sólo una semana. Y si pues, la vida no ha estado muy posteadora. Estas últimas semanas han sido de descubrimientos, de molicie, de frenética actividad, de noches largas y días cortos.

Hace ya varios días, y se lo he comentado a quienes tengo cerca, tengo la sensación de que algo va a revolucionar mi vida que, siendo sinceros, se ha arutinado un poco. Tengo el presentimiento de una inminuente voltereta que va a traer de cabeza mi modo de vida, en todo sentido, que de pronto mi ritmo ya no va a resultar adecuado para lo que voy a enfrentar. Y bueno, hay que reconocerlo, algunas cosas si han cambiado en las últimas semanas. Algunas personas han reaparecido y otras han terminado de desaparecer, otras amenazan con volver a asumir un papel protagónico y unas pocas renuncian a seguir el camino que se les ofrece mientras veo alrededor y sonrío con la cercanía de quienes siguen. Se me han fortalecido algunos vínculos y se han aflojado otros. Los negocios van viento en popa, la universidad me recibió bien y me trata mejor. Por lo demás, todo anda viento en pos. Si pues, las cosas se están pintando diferente que hace un par de meses. Y eso me alegra.

Pero aún siento que viene más.

Tengo cosas que vienen y que se van a ir. Pienso y, no creo equivocarme, que voy a extrañar mucho lo que voy a dejar ir. Pero también tengo la certeza de que es lo mejor dejar ir. No por el inutil romanticismo de sentirse un sacrificado alejandote de lo que te trae algunas alegrías y satisfacciones sino por que, de verdad, hay cosas que son imposibles de ignorar y aún más difíciles de afrontar. No siempre la confrontación es la mejor arma. Por el contrario, a veces es mejor dejar un compromiso inconcluso y asumir otro - que tampoco es malo - para, quien sabe, retomar las cosas más adelante. Los negocios son complicados.

Y dentro de ese vórtice de cambios, de puntos de vista diferentes, de la importancia de cosas a las que no les presté importancia durante mucho tiempo, del descubrimiento de nuevas necesidades, este blog se quedó corto. Se quedó sin reacción. No supo sobreponerse a la realidad, cual definición que tras ciertos cambios en la realidad se quedó desactualizada y, más que corresponder, se estira para seguir haciendo referencia a lo que antes describía. Digo va a tener que cambiar, aunque por ahora no sé cómo y a qué.

Podría ser muy fácil decir que cierro el blog. Pero no lo voy a hacer por que, más allá de lo bueno o malo que puede contener, no reniego de lo que pensé y pienso. Probablemente ya no piense igual en muchas cosas pero no por eso tengo que extinguir la colección de fantasmas que es este blog y que, más allá de pretensiones diversas, fue la idea de su apertura. Asi queno lo voy a cerrar, pero si estoy viendo la forma de cambiar el enfoque.

¡¡¡¡Todo va a cambiar!!!!

Y mientras más cambia, más sigue siendo igual, ¿no? Digo, es un decir.

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Sabes ...

que te extraño?

Y no debe ser para menos, ya son cinco meses de la última vez que te abracé. Felizmente aún hablo seguido contigo y en tu voz te sigo sintiendo cerca. Pero no es lo mismo, es verdad. Incluso aquellas veces que no contestas el celular por que lo tienes en otro cuarto o por que estas ocupada o por que simplemente no lo escuchaste me dejan cierto desazón. Hoy no acaba el día si no hablo contigo.

Estoy pensando seriamente en agarrar mis cosas e ir a verte, necesito un abrazo. Y creo que tu también.

Jones

Luego de meses, ayer fui al cine nuevamente.

Me senté a ver la última de Indiana Jones y salí divertido. No complacido, divertido. Lástima que sólo alcance a ver la versión doblada.

Pero lo que me descorazonó fue que, cuando llegó al Perú - supuestamente - en las calles de ese pueblo que, supongo, debió ser Nazca sonaban unas tonaditas mexicanas. Y peor aún cuando Jones dijo que hablaba quechua por que se lo enseño ... ¡¡¡¡Pancho Villa!!!!

Pancho Villa las pelotas, hombre, ¿que acaso es tan dificil entrar a http://en.wikipedia.org/wiki/Peru y averiguarse algunas cositas?.

Parece que se nota que los guinistas estuvieron en huelga bastante tiempo. Digo, es un decir.

¿Y por qué no?

Según supe el fronterizo que es presidente regional de Ancash ha hecho paro otra vez.

El otro día ví la entrevista que le hizo Rosa María Palacios y hay una cosa que me quedó dando vueltas en la cabeza. Ante las ganancias logradas por las empresas mineras y que debían ser distribuidas entre sus accionistas y sus trabajadores, este sujeto opinó: "Esta bien que ganen pero no tanto, pues".

Y yo me quedé pensando ¿En qué mundo lleno de infelices debe uno vivir para que la envidia y la mediocridad dirija a la gente? ¿Cuándo se vuelve un motivo politicamente correcto de protestar el hecho de que tu quieras recibir las ganancias que con tu inversión, tu capacidad y tu trabajo lograste? ¿Por que va a venir un inutil cualquiera a decir "hasta ahí nomás, ya ganaste mucho. El resto me lo tienes que dar a mi que, como inútil que soy, tengo que vivir de TUS ganancias por que yo no me procuré ninguna?

La verdad sea dicha ante la madre que me vio nacer que si alguien viniera a impedir que cobre mis ganancias, obtenidas con mi trabajo y mi inversión, por que le parecen excesivas causaría una escabechina de padre y señor mio.

¿Por qué en vez de producir, esta gente prefiere joder para quedarse con lo que producen otros?

lunes, 19 de mayo de 2008

Tus áureas reliquias.

Mientras apuraba el caliente vaso de ponche con pisco sentado en una mesa de "El Ayllu" (típico y clásico bar cusqueño que actualmente se encuentra amenazado de desaparecer gracias a los ánimos metálicos del arzobispado cusqueño - son todos iguales, carajo - ) me di cuenta, mientras miraba por mi ventana la Plaza de Armas tan recorrida, extrañada, vuelta a recorrer y vuelta a extrañar; que lo mejor que pude haber hecho era irme de Lima.

Serían las 6 de la tarde y me imaginé cómo estaría la capital. Carros, embotellamiento, niebla, gente como cancha, taxistas renegando, gente renegando, calles rotas, alcaldes imbéciles, y un trayecto de casi cinco kilómetros hasta mi casa. Mordor. En cambio, en vez de estar ahí, estaba allá, gozando.

Yo no sé si a todos les pasará igual o es que yo pertenezco a una estirpe de nostálgicos y sensibles pero me enrostré nuevamente en que para mi familia el Cusco, más que un lugar apetecible, es una nostalgia eterna y una añoranza costante: la llaga que no cerró. Me hace recordar cuando Frodo Bolsón, antes de irse a los puertos, tenía una noche al año - el aniversario de cuando desapareció el anillo - una crisis con acceso de fiebre en la que deliraba que sentía y extrañaba no sólo el dedo perdido sino la presencia del anillo que cargó. La presencia querida y ya no presente. Como cuando dicen que los amputados siguen sintiendo el miembro seccionado. El ausente que no debe faltar. El Cusco dejó de estar ahí para nosotros (o, mejor dicho, fuimos nosotros quienes dejamos de estar ahí) y aún sentimos esa "falta", esa "incompletitud" - vaya con el palabro - latente que no nos deja nunca y que estalla con furia apenas las ruedas del avión empiezan a rozar el cemento del Velasco Astete.

Los días previos al viaje los tomé con mucha tranquilidad. Usualmente a mi los viajes me emocionan en extremo pero éste lo tomé muy tranquilo, casi con apatía. Me sorprendió esa sensación por que, como dije, era rara en mi. Pero la tomé como parte de un transcurrir, es decir, ya la vida se me llenó de cosas, lugares y deseos nuevos y proyectos nuevos. Resultaba perfectamente normal que lo que emocionaba antes no emocione ahora. Error. La fortísima emoción que sentí mientras aterrizaba me enrostró que quizá uno pueda estar tranquilo pero que lo que constituye una añoranza perruna va a fluir en el momento oportuno como si hubieras encontrado petróleo debajo de una aparentemente fuerte pero delgada costrita de tierra.

De pronto mis pulmones se llenaron de Cusco y entre la neblina de mis ojos vi Gonzalos de cuatro, cinco, seis y siete años corriendo por todos lados, aferrado a la mano de mi madre o sentado en el vocho que manejaba mi padre. Reconocí grietas que escarbaron mis dedos, desniveles en los que tropecé y que aprendí a sortear, lugares conocidos, esquinas que a pesar de estar llenas de carteles siguen siendo las mismas, calles empinadas y recuerdos galopantes. Pero ¿saben qué es lo gracioso? Que lo mismo me pasa cada bendita vez que vuelvo.

En algún lado leí, y lo creo, que psicológicamente todo el mundo siente una suerte de añoranza por el vientre materno. Dicen quienes afirman eso que el deseo de retornar a una etapa donde todo era felicidad y seguridad seduce a las personas subconscientemente y que la hostilidad de la realidad no hace sino que ésta sienta la soterrada necesidad de regresionar. Yo creo que lo que nos pasa es algo similar. ¿A qué me refiero? A que, por ejemplo en mi caso, yo tuve una infancia sumamente feliz y abundante. Y que esa felicidad se relaciona, en mi cabeza, con quienes viví, mi familia, y en dónde viví, el Cusco. A mi familia la sigo teniendo y eso es motivo de felicidad. Al sitio lo dejé de tener hace muchos años y creo que subsconscientemente he relacionado el sitio con la felicidad constante de mis primeros años. Para mi la importancia del lugar tiene poco que ver con la historia, la monumentalidad, el magnetismo y demás hierbas del campo. A mi me emociona volver por que yo viví ahí, yo crecí ahí, yo conocí lo básico y lo esencial ahí y por que mi vida efectiva empezó ahí, nací ahí y no en ningún otro lugar. Y ante ese cariño y esa realidad incontrastable muy pocos sitios dejan de ser simples lugares anodinos en comparación con ese Cusco que me tuvo y me recibe.

El último día de mi estadía volví a pasar por la puerta de lo que fue mi casa. Un portón de reja que dejaba ver, al fondo del oscuro pasadizo, las verdes escaleras que llegan hasta el cuarto piso dónde estaba el primer sitio que llamé casa. Nunca hasta ese momento sentí cómo había cambiado yo mismo. Fui totalmente consciente de la diferencia de más de setenta y cinco centímetros, sesenta kilos y veinte años que separaban al infante que - cual afiebrado delirio - veía dirigirse a su casa y al hombre que soy ahora.

Habían pasado seis años desde la última vez que estuve ahí. Seis largos años que cambiaron muchas cosas en ambos lados. Mis amigos ya están casados y yo que era un tranquilo universitario estoy hoy con responsabilidades, planes y expectativas que antes no tenía. Y aunque tengo la certeza de que mi vida está en Lima y lo seguirá estando por varios años más, también tengo la firme decisión de no permitir que pase tanto tiempo para que vuelva a pisar las calles de mi patria chiquita.

jueves, 8 de mayo de 2008

Monos escondidos.

Hay cosas que yo no llego a entender.

Yo no soy un sujeto que se lea del Comercio de pe a pa todos los días aunque, como suscriptor que soy, usualmente le doy su correspondiente hojeadita diaria.

Por eso me sorprendió sobremanera encontrar esta noticia en un portal boliviano:

Ejército ecuatoriano incursiona en territorio peruano en medio de enfrentamiento

Y bueno, no me sorprende por el hecho de que se hayan metido al Perú sino por una cosa distinta y bien simple: Nadie ha dicho nada. Osea, no es que el alcalde de Sullana no durmió la siesta sino que militares extranjeros se metieron a nuestro país sin permiso a realizar acciones de represión criminal. Léase: exactamente lo mismo que inició el bochinche entre Colombia y Ecuador. ¿Por qué no se dice nada? ¿O es que ya se dijo y yo no me dí cuenta? ¿O es que acaso es mejor no decir nada para que los monos no queden pésimo haciendo lo mismo por lo que se rasgan las vestiduras?

Me deja boquiabierto pensar que en Bolivia se saben estas cosas y acá no. Imagínense si la curiosidad no me daba para entrar a ese portal, hubiera estado también en la total ignorancia al respecto.

En fin, como ahora estoy con la picazón de la curiosidad, estaré atento a ver si hay alguna noticia.

A no ser que envejezca en el intento. Digo, es un decir.

martes, 6 de mayo de 2008

Feliz 28!

Y bueno, luego de semanas en las que me sentí sorprendido por la rapidez del tiempo y la cercanía de la fecha, llegó el bendito 5 de mayo y cumplí un año más. Van veintiocho.

No sé si serán los años que terminan en ocho pero este cumpleaños lo siento como cuando cumplí dieciocho años (me viene a la cabeza una mezcla de vodka "Paramonga" con Coca Cola Light). Así como aquella vez sentí que dejé la adolescencia para pasar a una emocionante juventud, ahora siento que dejé la juventud para sentirme, aún raramente, adulto.

Y es que por más que yo me sienta tan jovial como cuando tenía 22 no deja de martillarme en la cabeza el hecho de que, por ejemplo, a mi edad mi padre ya tenía un hijo de dos años. Claro, eran otros años y son otras vidas pero siento como que la hora de jugar responsabilidades realmente graves ya está cerca. Que aquellas ideas de asumir más responsabilidades varios años más adelante ya no son tan acertadas por que esos "varios años más adelante" ya han transcurrido y se han convertido en "dentro de un año o dos". Uf!

Lo que me dejó pensando y me trajo variados estados de ánimos fue la cantidad de personas que están y que pasaron. El cumpleaños lo pasé rodeado de casi todos los esenciales que siempre estuvieron ahí y cuyos rostros han ido creciendo junto al mio siendo una familia con la frescura que siempre envuelve nuestras mesas pletóricas de todo tipo de viandas. No importa si la mesa es nuestra o es prestada ... el país de jauja se muda a nuestro mantel y la cornucopia apunta justo al medio de la misma.

Pero también están los demás. Los que volvieron, los que llegaron, los que se resistieron a irse y se terminaron quedando, los que a pesar de no ser un encuentro constante siempre están y lo saben, los que estuvieron mucho tiempo y ahora prefiero que no estén, los que se pugnó por que regresen pero parece que se sienten mejor estando lejos, los que se irán pronto a conocer el mundo, los que estarán, los que estuvieron. Los que se acordaron, los que no, los que se hicieron a los locos. Todos.

Me quedan varios dichos que a veces caen a pelo para cosas que tengo pendientes o que pasan. Como por ejemplo "quien se va sin que lo boten, regresa sin que lo llamen" o la recurrente idea ante preguntas similares de que "el hecho que uno haya vivido equivocado mucho tiempo no quita que en algún momento pueda darse cuenta del error y hacer lo correcto para corregirlo".

En fin, ideas varias que van y vienen.

Desde hace ya dos días tengo 28 años. Tengo planes a corto, a mediano y a largo plazo. Tengo sueños, tengo esperanzas, tengo fe y casi no tengo temores. Tengo cuatro libros a la mitad, cinco por empezar y millones por leer. Una maestría que terminar y otra carrera por empezar. Un árbol por plantar y cuando menos un hijo por engendrar. Tal parece que es un buen panorama ¿no?




viernes, 25 de abril de 2008

Hordas

Erase una vez Miraflores, cuyos edificios estaban siendo devorados por la neblina.

Erase un sujeto que, desde un décimo sexto piso, veía como las hordas invernales provenientes del mar invadían la capital de su país. Y no podía hacer nada.

Salvo ir a comprarse una chompa. Digo, es un decir.

Y no se cansa de demostrarlo.

A estas alturas del match ya todos sabemos que circular por el óvalo de Miraflores es una terrible odisea sin nombre. Como está en reparación la Avenida Arequipa todas las combis y todos los autos se agolpan en las primeras cuadras de Larco de tal manera que la división que hicieron (combis a la derecha y autos a la izquierda, lo que evita que los pobres mortales podamos tomar un taxi en esa avenida a no ser que queramos tomarlo en media pista con lo cual corres el peligro de volverte sordo por los claxons y que te pise un furibundo combista) resulta absolutamente futil.

En fin. Lo más lógico es no mover un dedo más por que si no, todo colapsa.

Bueno, en esas estamos ahora.

Hoy, mientras trabajaba de espaldas a la nueva vista miraflorina que me he procurado, escuché ruido de banda. Una marchita militar. Al voltear, levantar la persiana y fijarme, me dí de narices con lo surrealista. En una avenida Larco que, de por si es un caos, el imbécil del alcalde de Miraflores - imbécil según mi modesta opinión - no tuvo mejor idea que permitir que cierren toda esa avenida y hacer ... ¡¡¡¡un desfile cívico militar!!!!


¿Y todas las combis y autos que usualmente sufren por circular a esa hora por ahí? Pues que se vayan al carajo que para eso están las angostísimas avenidas La Paz y la calzada lateral del Paseo de la República.

Así, mientras en Larco suena la Marcha de Banderas (Arriba, arriba, arriba el Perú y su enseña gloriosa e inmortal) en La Paz suena la cuarta convención Asia-Pacífico del claxon.

Diganme ahora si mi "modesta opinión" no cae como anillo al dedo.

Pero ... ¿habráse visto? Digo, es un decir.

jueves, 24 de abril de 2008

How many?

Lo bueno de la vida es que siempre tiene algún placer que aún no has conocido. Es por eso que personas como yo, que más que "conocedores" resultamos siendo unos "conocientes", podemos darnos el gusto de descubrir placeres insospechados y cosas deliciosas, cosas que te hacen preguntarte "¿Cómo he podido vivir tan tranquilo todo este tiempo sin haber probado esto?"

Ahora voy al punto.

Hace ya unos meses descubrí que el maki (o más conocidos como "rolls") es un bocadillo realmente delicioso. Es un antojo constante y una añoranza perenne. Por eso aprovecho cada oportunidad que tengo para zamparme unos pocos ... y siempre me quedo con el gusto en la lengua. Siempre quiero más.


Y como yo no le voy a lo tántrico en muchas cosas de la vida y suelo ser un desaforado en lo que a placeres sensoriales se refiere ... siempre busco más.

Hoy mientras terminaba mi décimo y último roll con la sensación de que me voy a quedar con las ganas de más pensé ... ¿cuántos necesitaré comer para quedarme totalmente satisfecho?

Logicamente la respuesta no la tengo ahora. Pero tengo una ganas de averiguarla.

Mi pronóstico son veinte. Aunque quizá pueden ser algunas más ... o menos. Digo, es un decir.

sábado, 19 de abril de 2008

Date cuenta

Siempre se dice que cada poquitos segundos, nace otro humano en el mundo. Que cada cierto tiempo una especie se extingue, que cada cierto tiempo la temperatura del planeta sube un millónesimo de grado más.

Bueno, pero la verdad es que esas oraciones no causan ningun tema y no tienen el efecto de ver los números corriendo y aumentando ante tus ojos. Es decir, en lo que me demoro en escribir este post, la población humana ha aumentado unos cuantos miles.

¿Quieren verlo? Acá está la respuesta.

Fuente: Microsiervos.

martes, 15 de abril de 2008

El ascenso.

Omar, el buen amigo de quien hice varias referencias a lo largo de este blog, ya no trabaja conmigo. Se fue en pos de un futuro má$ promi$orio y má$ pro$pero.

El efecto de eso fue que, tras escasos dos años en el Estudio, resulté siendo el abogado más antiguo - luego del jefe, claro -. Algo así como el "abogado decano". Que gracioso, ¿no? Y bueno, como ese detalle no se ha reflejado en el cheque de la felicidad, por lo menos me ascendieron pasándome al escritorio grande.

Así tube que dejar el rinconcito que tan amablemente me acogió durante los pasados dos años. Fue una pena por que le había agarrado cariño. Ahora, triste y abandonado se ve así.


Y por lo pronto yo tuve que acomodarme acá.



Que, bueno, es un escritorio mas grande y tiene más espacio que mi humilde cubículo. Creo que poco a poco le iré agarrando cariño.

En lo que sí creo que gané una mejora fue en la vista, ya que pasé de ésta vista de Miraflores


A ésta vista de Miraflores


En fin. Los ocasos son espectaculares, lástima que esté la mayor parte del tiempo de espaldas a ellos.

Lo malo es que ahora, no tengo con quien conversar. Digo, es un decir.

Tontería.

El sábado, luego de un año y cuatro meses .... se me acabó el balón de gas.

Tal fue el acontecimiento que llamé a mis padres para que me feliciten. Luego de que te agotes un balón de gas tu sólo (aunque eso te tome casi año y medio) ya no hay nada que no puedas hacer.

....

Y bueno, el título decía que este post hablaba tonterias ¿no? Tonterías ciertas pero tonterías al fin y al cabo. Digo, es un decir.

jueves, 10 de abril de 2008

Desfila lo mejor del mundo, pero yo te prefiero a ti.

Barra Brava es un bar-restaurant en pleno Miraflores.

Barra Brava tiene, como característica principal y exclusiva, que es un bar restaurant futbolero.

Barra Brava pasa los principales partidos del día.

Barra Brava tiene como 20 televisores, donde quiera que te sientes tienes la visión perfecta de un televisor y, por ende, del partido que se transmite.

A Barra Brava usualmente van personas que trabajan por Miraflores y aprovechan su larga o corta hora de almuerzo para verse el partido, o los partidos, que se juegan ese día.

El miércoles pasado se jugó la segunda fecha de los cuartos de final de la UEFA Champions League y en Barra Brava se dividieron los televisores. La mitad pasaba el Manchester-Roma y la otra mitad (además de la pantalla gigante) pasaba el Barcelona-Schalke.

Barra Brava tenía varias mesas llenas de gente que comían, bebían y gritaban mientras veían dos partidazos producto del mejor fútbol que puede verse hoy por hoy.

Pero había un sólo televisor, uno sólo, que no pasaba ninguno de esos dos partidos.

Había, también una persona, una sóla persona que veía ese televisor. Esa persona se vió obligada a ir pidiendo regularmente varias cosas para que, si a alguien se le ocurriera pedir que ese televisor fuera cambiado y pase alguno de los otros dos partidos, la gente del restorán se niegue por que la persona que estaba viendo su propio partido estaba que gastaba parejo.

Al entrar, esa persona se sintió rara. Mientras en la puerta del Barra Brava había una pizarra grandota que anunciaba los dos partidos europeos con letras gigantescas, él se dirigió al mozo: Yo quiero ver al Cristal,¿En qué televisor puedo ver al Cristal? Y ante la sorpresa, le asignaron un televisor en un rincón.

Y es que, mientras que en Barcelona y en Manchester se jugaban sendos partidazos, en la humilde Sullana jugaba mi esportin querido. Y si yo fui a Barra Brava, no fue para ver a los fuera de serie, fue para ver a mi esportin querido, que ganó su partido.

Y, ¿qué le vamos a hacer? En la medida de mis posibilidades, yo lo sigo a todas partes.

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Total, es el amor de mi vida. Digo, es un decir.

Símil

Será todo lo saludable que quieran pero a mi me parece que tomar leche descremada es como verse un álbum sin figuritas: lo que tienes ahí es un álbum pero, macho, le falta mucho para llegar a ser un "álbum".

Digo, es un decir.

miércoles, 9 de abril de 2008

Discriminación positiva

Acabo de leer que sacaron al jugador uruguayo de la San Martín que le dijo unas cuantas lindezas a la árbitro Sivia Reyes el pasado domingo luego de que esta lo expulsara. A mi también me parece mal que el jugador se haya despachado tales despropósitos pero me parece que, como siempre, en el Perú se vuelve a sobreactuar. Sobre este tema han hablado hasta la ministra de la mujer y la defensora del pueblo, inclusive.

Personalmente, yo creo que al jugador - como a todo jugador que le falta el respeto a un árbitro - había que sancionarlo ... deportivamente. Su tarjeta roja y varias fechas de suspensión por lisuriento. Pero de ahí a botarlo del equipo, no sé. Y es que yo pienso que insultar "a la" árbitro es exactamente igual que insultar "al" árbitro. Y que yo sepa a los árbitros se le han dicho perlas mucho más graves que las que Leguizamón le soltó a la juez Reyes.

¿Entonces qué? ¿Es más grave insultar a una mujer que a un hombre? ¿Acaso Reyes cuando se metío de árbitro no sabía que en algún momento alguien, hombre o mujer, le iba a decir su vida a cuadros? ¿Es que yo puedo decirle zamba canuta a, digamos, Victor Hugo Rivera y voy a mantener la chamba pero no puedo decírselo a Silvia Reyes por que me botan? ¿Acaso no todos somos iguales?

Yo no me considero un sujeto machista, por el contrario, me considero un sujeto "igualitarista". Es decir, salvo cosas de fuente biológica o física, no creo que exista la menor diferencia entre un hombre y una mujer. Tanto a nivel de lo que pueden hacer como a nivel de lo que pueden recibir. Así, una mentada de madre duele tanto a un hombre como a una mujer. Y todo lo demás también. Ergo, si la mentada de madre a un árbitro se castiga con tres fechas, por ejemplo, la mentada de madre a la mujer arbitro se castiga con tres fechas. Tas con tas.

Pero, claro, es más fácil ganar aplausos con la discriminación positiva. Y es más fácil por que es una falacia. Esa "sobreprotección" a la mujer que hace que todos meneen afirmativa la cabecita mientras ponen cara de total satisfacción es quizá aún más humillante a mi parecer. Decir: "uno puede insultar a un hombre pero no puede insultar a una mujer por que ésta es como una flor y la flor se me marchita" puede sonar muy galante y muy defensor de las mujeres pero - qué quieres que te diga, macho, así me suena a mi - a mi me suena más a decir: "como estas pobres tontuelas son unas menguaditas tenemos que tratarlas distinto, como no pueden valerse por si solas, tenemos que moderarnos y salir a defenderlas. Sino, sabe Dios que sería de ellas".

Por eso me parece aún más criticable cuando salen mujeres a decir: "no se nos puede tratar así" cuando el trato que recibieron fue el trato usual - no digo correcto, digo usual - en el medio en que eligieron moverse. Es decir, la misma mujer, en vez de decir lo que se supone que quiere decir: "Ni se les ocurra tratarme diferente. Tratenme igual" viene a reclamar: "trátenme con preferencia por que soy una pobrecita que no puede soportar las cosas como vienen". Y claro, esa faceta puede quedar escondida por que ... siempre es más fácil, no importa la justificación que se utilice, que uno reciba las ventajas y premios por algo que se "es" y no por algo que "se logra".

Y disculpenme pero ... yo no pienso así. Ya antes había dicho que la mayoría de mujeres que conozco me parecen personas tan admirables como cualquiera (aunque también conozco menguaditas pero eso no se debe a su género sino a su forma de pensar) y yo no podría discriminarlas ni negativa ni positivamente. Tanto uno como otro me parecen criticables con la diferencia que en la segunda, no sólo las discrimino, sino que también las engaño. Les hago creer con gestos aparentemente "caballerosos" que no estoy haciendo lo que en realidad estoy haciendo: "tratándolas como si no fueran iguales a mi". La mejor forma de respetar es tratando a las personas de acuerdo a lo que ellas mismas hacen de ellas, no a lo que su biología - que a fin de cuentas es producto de un azar - les dio de diferente.

La cantaleta preferida contra este razonamiento es clásico: "Imagínate que es tu madre o tu hermana". Bueno, yo no tengo hermana. Pero mi madre ha sido ejemplo de muchas cosas en mi vida. Y la recuerdo y sé que todas las cosas que logró, que fueron muchas, las logró peleándolas en la cancha, disputándoselas en reñidas competencias tanto a hombres como a mujeres y, a pesar de eso, terminar ganándoselas con harta diferencia. Si me llena de orgullo hablar de ella es precisamente por que sé que nadie le regaló las cosas por el sólo hecho de ser mujer o de ser "hermana de", "esposa de" o "madre de". Además, conociéndola como la conozco, sé que se sentíria ofendida si alguien quisiera darle algún reconocimiento no por su capacidad, sus actos o su forma de pensar sino por el sólo y simple hecho de ser mujer, como si no hubiera algún otro rasgo - de los muchos que tiene - que merecería resaltarse.

Luego leo que, en desagravio, van a poner a Reyes a arbitrar el clásico. Es decir, para el partido más importante del campeonato, el árbitro no va a ser elegido por su capacidad sino ... por el género. Esto se ve más grave aún cuando ves que, insultos aparte, la labor arbitral de Reyes fue sinceramente pésima y que habrían otros árbitros que podrían hacer mejor papel, más aún considerando que el clásico que viene se presenta especialmente picante. Si yo fuera Reyes y me dieran los premios no por lo que hago, por mi capacidad y por lo que valgo sino por que alguien me insultó y la sociedad entera se puso a discriminarme positivamente me sentiría peor aún que cuando Leguizamón me dijo lo que le dijo.

Aunque quizá eso no importe mucho. Digo, es un decir.

domingo, 6 de abril de 2008

El infierno es el otro.

Las películas pornográficas resultan siendo un "must" en el desarrollo de casi todo el mundo. Casi todas las personas que conozco han visto por lo menos una y no dejo de sentir cierta lástima por aquellas personas que arrugan naricita y me dicen que no lo hicieron y que no lo harán como si de descabezar un bebé recién nacido estuviéramos hablando. Lo que si conozco y respeto más es a personas que no le gustan, no le llaman la atención y también a personas que suelen consumirlas con regularidad, asiduidad, frecuencia, fruición y obsesión inclusive. Sin embargo, pareciera que a pesar de esa universalidad, sigue siendo políticamente incorrecto que una persona se reafirme como alguien que, eventualmente, consumió algún tipo de pornografía.

Personalmente harán ya 15 años de la primera película XXX que vi alguna vez en mi vida. Desde entonces la pornografía - cual bien escaso - tuvo siempre un halo de prohibición, de logro y de emoción. Finalmente, con esto de la internet, el acceso es simplícimo y uno puede verse lo quiera verse. De pronto el acceso dejó de ser algo emocionante y eso, como todo que en algún momento pierde el halo de sórdidez que lo hace interesante, hizo que pierda gran parte de su encanto. Si es que podemos hablar de "encanto". Pero, con la pérdida de la emoción y con la abundancia de fuentes con que uno se encuentra, las cosas quedan reducidas a lo que terminan siendo: imagenes repetitivas y repetitivas.

Es por eso que personalmente harán ya muchos años que las películas XXX regulares, lo que se llama hardcore, donde fornidos fortachones se entrelazan en convencionales y no tan convencionales intercursos con despampanantes y chillantes rubias operadas dejaron de causarme la mas mínima emoción. Más bien me aburren. En mi ámbito interno siento una predilección por lo que más cercano puede ser a la realidad, una pareja normal haciendo cosas ... normales. Pero nada de las películas actuales, aquellas donde se utiliza cualquier argumento o gag para motivar inverosímiles situaciones conducentes a sexo. Parece que sería mucho pedir una película XXX con argumento pero, no sé, a veces sería bueno aderezar las cosas con alguna historia, algún background.

Yo no podría llamarme a mi mismo un "consumidor" habitual de cine para adultos. He visto varias películas varias veces, alguna vez en mi casa se escondieron dos que tres revistas y una o dos películas - que ya no están, macho, los tiempos cambian -. Pero algo de interés si he tenido y tengo. Ya les explico.

Yo suelo esquivar los momentos tediosos de la oficina con lectura de otras fuentes. Usualmente navegar por la wikipedia en inglés me trae algunas sorpresas sobre cosas, hechos, lugares, artefactos y sustancias que no conocía y que resultaban chulísimas. En una de esas escapadas de la rutina la navegación y la divagación por internet me llevó, siempre dentro de la misma wikipedia, a este tema del que les hablo. Y leí. Ahí me encontré con el detalle, inesperado debo reconocer, que hace treinta años las películas XXX tenían un argumento - pobre, pero argumento -. La presión de la sociedad hacía que existiera una cierta exigencia por este tipo de cine y la única forma de saltar las censuras era incorporando las escenas sexuales a una trama. Y es así que saltaron películas como Deepthroat, que marcaron un antes y un despues y que incluso, hoy por hoy, siguen proyectándose en algunos cines estadounidenses. Películas que para el hombre común y corriente y sin mayor curiosidad quedarán enterradas entre tanto softcore y hardcore mediocre.

¡Eh! Vamos, que no estoy diciendo que lo mejor en que uno puede utilizar su tiempo libre es en buscar pornos de hace más de treinta años. Digo que siempre resulta interesante enterarte de cosas que no sabías. En efecto, la nueva conciencia de la existencia de películas que, en su ámbito, terminan siendo "de culto" me picó la curiosidad tremendamente. Inclusive aún más cuando las personas que hablaban de las mismas las consideraban sobre las actuales que - al igual que lo que ya puse más arriba y que es lo que yo pensaba - resultaban siendo de una monotonía apabullante. Esos datos me despertaron el interés y quise ver esas películas de hace más de treinta años y que tanto las estimaban quienes parecen ser conocedores de estas cosas.

Y así vi algunas de esas y pude confirmar pues que, a pesar de su pobreza, esas cintas merecían recibir cierto mérito que las ponga sobre las que actualmente uno encuentra nadando en la internet y que le suelen aparecer a través de incómodos pop-ups y spam. En efecto, los datos que había encontrado en la wikipedia en inglés estaban en lo correcto. De pronto, sin perder el hálito de sordidez y mundaneidad, se iba generando una suerte de "respeto", por así decirlo, por esfuerzos que intentaron utilizar lo mundanamente simple para generar algún tipo de mensaje, de arte, de cine.

Fue así como llegué a ver "Devil in Miss Jones" que, según lo que he podido leer, resulta siendo una de las películas más "de culto" del género. Es una película XXX como Dios manda - ¿manda Dios las películas XXX? - pero, a diferencia de las demás, donde el argumento simple es recurrente y tontuelo, esta presenta una historia sórdida, distinta, deprimente, gris. Como que, más allá de las escenas explícitas, lo principal resulta siendo el hilo narrativo, el inicio y el final de la historia. Desde la primera escena, que lejos de mostrarte imágenes insinuantes te muestra con total franqueza y crudeza el suicidio de la protagonista, la película marca distancia y te hace notar que estás ante otra cosa. Con un aire más frio y opaco, casi oscuro, que más que excitar, sobrecoje. Ese detalle se vuelve mayor cuando reparas que, lejos de lo que usualmente exige el género, la protagonista es una actriz mayor (coqueteaba con los 40 en la época de la filmación) y con un cuerpo normal sin exageraciones ni grandezas, casi triste.

La trama es singular. La protagonista, una santa mujer que se suicida - virgen inclusive - , se encuentra con que le está vedado el cielo por el hecho mismo del suicidio. Sin embargo le llega una posibilidad: ya que de todas maneras se va para el infierno, pues por lo menos que se lo gane ¿no? Y regresa a la tierra y decide ganarse el infierno dándole en total desafuero al pecado de la lujuria. El paso de mujer inexperta a un ente eminentemente sexual se da con naturalidad y es en esa transición donde algunos alaban la capacidad actoral de Georgina Spelving. Cuando le llega la hora de morir definitivamente, se percibe que recién tiene angustia. Recién se apegó a la vida, pero el destino es el destino y un trato es un trato.

Acá conviene poner un "Spoiler warning" por que voy a contar el final.

El infierno para ella no es dolor ni fuego. Es un cuarto cerrado que comparte con un hombre. Un hombre igual de atormentado pero que, a diferencia de ella, tiene la cabeza en extraños pensamientos y no presenta el menor interés por el sexo ni por la mujer desesperada que tiene a su lado. La escena final de la angustia eterna de la protagonista es la que cierra la película y fue, justamente, la que la abrió. Un final gris, a mi parecer. Un final que creo que se convierte en la principal escena de la película en desmedro de todo lo que se vio en ella.



Fin del "Spoiler warning".

Al final de la película quedé con el ánimo bajón. Definitivamente, sin caer en situaciones desagradables (más bien convencionales podemos decir), es una película de desesperanza. Y que a pesar de contar con el estigma de ser una película para adultos termina siendo algo que no te deja la sensación de haber perdido el tiempo viéndolo.

Yo no soy un cinéfilo ni nada que se le parezca. En cosas como estas soy más un glotón que un gourmet, es lo que siempre digo. Y tampoco es que pretenda convertir este blog en una suerte de catálogo de películas de adultos. Es simplemente que este tipo de películas te sacan de cuadro, no se quedan en la convencionalidad y te dan lo que esperas de ellas, sí, pero acompañado de muchas otras cosas que no pediste pero que te dejan con una sensación de conformidad. Con ésta recién entendí realmente lo que decían aquellos a quienes leí en la wiki y creo que tienen razón. Definitivamente cambió la imagen que yo tenía hasta ese momento del cine para adultos dándome a entender que, incluso con pornografía, puedes hacer cosas interesantes.

Satisfecha la curiosidad, ahora me interesaré en otras cosas. Algo más monástico para temperizar. Digo, es un decir.

martes, 1 de abril de 2008

E dueé a muea!!

El colmo de un abogado es lógicamente, perder del juicio.

Bueno, yo he perdido varios hasta ahora. Algunos cuantos también los he ganado. Digamos que eso me tiene sin cuidado.

Hoy me desperté totalmente harto. El dolor en el oido me hizo ver que el día había llegado que ya no podía seguir haciéndome al sueco. Que al toro hay que tomarlo por las astas. Ya llevaba semanas tomando ibuprofeno y haciéndome el valiente con la bendita muela del juicio que no me dejaba de reventar las esferas. Hoy no soporte más la situación y cargado de sueño y de valor, me fui al dentista.

Resultó pues que no sólo había que sacar la muela del juicio que molestaba sino que también había que sacar la de arriba, que ya no molestaba pero que había salido mal. Y que la fastidiosa no podía ser operada aún por que, inflamada como estaba ... recién el viernes.

Aprovechando el rush de entusiasmo que aún tenía, pagué mi operación, abrí la boca y tras siete minutos tuve mi muela envuelta en algodón y papel higiénico. Justo en medio de mi mano izquierda. Una afuera, falta otra.

A estas horas de la noche yo sigo bendiciendo la mano de cirujano del dentista que encontré. La operación fue rápida y totalmente indolora. Espero que la del viernes sea igual.

Por lo menos me gané con dos feriados esta semana. Ojalá no me los vayan a descontar. Digo, es un decir.