martes, 27 de febrero de 2007

He made me an offer I couldn't refuse

Todas las mañanas me levanto a las siete. A veces lo hago a las seis. Prendo la terma y prendo el televisor, el PS2 y juego el vicio. Me he vuelto un mafioso. A veces llego tarde al trabajo por quedarme jugando hasta las 8 y algo. Le tengo que sacar el jugo, esta va a ser mi última semana como beneficiario de un siempre entrañable PS2. Como lo conté acá, el play es de mi hermano y como no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla, ya debo devolverlo.

Pero mi vicio se ha vuelto "El Padrino". Yo, que siempre he sido un confeso jugador de Winning Eleven (fútbol) aunque con mis limitaciones debido a la poca práctica, he encontrado en este juego: la felicidad. La trama es simple. Eres el matoncito de barrio que te incorporas a la familia Corleone y bala a bala vas tomando control de tooodo Nueva York. Yo ya terminé el juego y ando buscando completar todos los 100%, ojala pueda lograrlo antes de tener que devolver el aparato.

Cómo voy a extrañar al padrino. Digo, es un decir.

Flash


Me hubiera gustado estar mas tiempo. Pero no se podía, el sábado lo tuve copadísimo pero felizmente pude dar la visita de "chequeo". Me aparecí a tiro de dos y entré a saludar. Apareció Dragón quien se identificó como "el anfitrión" y conocí a Imberbe. Conocí también el tequila que mandó Truly, y pude saludar a Allan. Vi a Jen por ahí pero como estaba de lo mas contenta conversando, no me atreví a saludar. Mi nerviosismo no me permitió articular mas de dos frases juntas pero, así y todo, pude saludar a Leuzor.

El paso ligero me permitió, únicamente, posar la para la cámara de Dragón. Gracias a esa foto quedará respaldo al hecho de que no estoy mintiendo. Yo también estuve ahí.

Para la próxima prometo quedarme y no hacer la de Flash que llega y se va al toque. Digo, es un decir.

jueves, 22 de febrero de 2007

Hay que venderlo.

Si gran parte de la población nacional vive así


Entonces, es un claro símbolo de ostentación este edificio. Sabe Dios cuánto costará su mantenimiento. Cuánto costarán al país todos los conserjes, vigilantes, cocineros, mozos, electricistas y gasfiteros que trabajaran para mantener tamaño elefante blanco.


El presidente debe ser un presidente ciudadano, de a pié, que bien puede despachar desde una banca de la plaza de armas o desde la oficina de su casa. ¿Para qué necesita un palacio? ¿De que sirven mil metros cuadrados para una sóla persona?

¡¡¡Que se venda el Palacio de Gobierno!!!

Digo, es un decir.

miércoles, 21 de febrero de 2007

El gusto por la moda.

Cuando estaba en la universidad, ya casi en la mitad de la carrera, entró a la facultad una muchachilla. Simpatica, sí, pero tampoco muy simpática. La típica gringuita ¿capisci? Ahora, debe ser que a mi, personalmente, mis gustos no han ido mucho para las rubias sino que he preferido, mayormente, morenas. Sin desmerecer, claro. La cosa fue que en realidad esta muchachilla no me pareció absolutamente nada sacado de otro mundo, no era de las mas bonitas y ante mi sincera e inexperta mirada, debo reconocer, no me parecia que llamara mayormente la atención. Encima habían unos rollitos y una pancita que no pasan fácilmente en el cuerpo de aquellas que tientan el sitial de ser "la figurita" de una facultad universitaria.

Pero de pronto, el nombre de esta muchacha empezó a estar en boca de todos. Todos hablaban de ella y de la relación que empezó. De lo buena que estaba y cuando se hablaba de mujeres de la facultad, su nombre salía entre los primeros y la gente daba muestras de conformidad ante su invocación. Estaba de moda, por lo visto, y estaba de moda decir que a uno le gustaba ella. Se veía bien, era ver las cosas como todos y pensar igual que todos. Pertenecer al grupo.

Yo prefería guardar un perfil bajo, en el grupo era el que escuchaba mas que hablaba y así me enteré de esta situación. La siguiente vez que "la musa" se cruzó en mi camino, le mandé una mirada más curiosa que interesada y me di cuenta que mi primera impresión no estaba del todo erronea. Nada del otro mundo. Creí y creo que habían otras mujeres más simpáticas aún pero que no eran tan apreciadas por el grueso de la gente.

Ante ello, yo que no soy héroe ni rebelde sin causa, decidí guardar mi opinión y no decir ni pio.

Pero como este tipo de cosas no me quitaban el sueño, dejé a la muchachita y a su supuesta cohorte de admiradores y me dediqué a otra cosa.

No pasaron semanas de esta situación cuando, en un grupete reunido en una banca de la facultad, los muchachos empezaron a hablar de chicas. Y el nombre no fue mencionado. Sorprendido ante la omisión abrí la boca para contribuir a la conversación y eché al ruedo el nombre de la, hasta hace poco, figurita. Hubieron dos que tres que me miraron desaprobatoriamente y casi al unísono todos dijeron lo que yo pensaba desde un inicio y no dije.

De pronto ya no estaba de moda decir que ella estaba buena ni que era bonita. Al contrario, todos decían que no pasaba nada. Y yo quedé como el único pelotudo que pensaba que merecía mencionarse a la susodicha. Pero ... mas allá de eso a mi me quedó una cosa dando vueltas.

Estoy convencido que todas esas personas no se convencieron de la noche a la mañana que fulanita no era lo que se decía. Creo y sé que ellos pensaban, desde el inicio, lo mismo que yo. Pero bueno, alguien en algún lugar y en algún momento dijo que la muchacha estaba 10 puntos y nadie dijo nada, todos aceptaron la situación y se convirtieron en nuevos propagadores de la noticia. Pero un buen día, alguien en algún lugar dijo que la muchacha no era gran cosa y, de pronto, todos se liberaron y fueron sinceros consigo mismos, y con los demás. Ya no estaba de moda decir que era bonita. Ahora lo que se veía bien era decir lo contrario, esa era la forma cómo la veían y pensaban todos. Para pertenecer al grupo, ahora había que no decir que fulana era bonita. Y estoy seguro, también, que muchos de los que en realidad si gustaban de la muchacha, se unieron al grupo y negaron su opinion.

¿Quien determinaba las modas? Me pregunto. En fin, ya no es momento de detenerse a pensarlo, han pasado siete años.

Yo me defendí a rabiar desde el momento que me quisieron enrostrar cómo era posible que me gustara la muchacha. Señalé con mucha valía que en realidad no me gustaba, que a los que le gustaba era a ellos (aunque muchos lo negaron con total cinismo) y que yo sólo les seguí la corriente. Como lección, en materia de gustos, no volví a abrir la boca. Ni para apoyar ni para pedir apoyo.

Total, lo importante es que quien me guste, me guste a mi ¿no? Digo, es un decir.

martes, 20 de febrero de 2007

¿Acaso soy el único?

Bueno, la primera vez que reparé en su presencia y la ví, estaba bajo una débil luz verde que hacía reflejar sus ojos. A parte que no se le veía la cara mucho que digamos. Pero cuando complementé la curiosidad buscando una foto de la susodicha, en realidad me llevé un chasco.

Y es que, dueña de tal fama, yo esperaba alguna mujer simpática que me dejara con el aliento cortado o que mereciera, por lo menos, algun reconocimiento de sus bondades.

Pero no me mereció ni uno ni otro. Mas bien me parece fea. Demasiado flaca, con la quijada demasiado ancha, los labios muy grandes y la nariz medio torcida. Ojos verdes, eso si. Pero eso no es todo. A parte no tenía un cuerpo proporcionado sino mas bien "escatimador", por llamarlo de algún modo. Encima su vestuario no se acerca a lo "audaz" sino mas bien a lo estrafalario. Podía entender que se destacara por su apellido y por que, niña rica, tuviera el dinero suficiente para hacerse notar pero ... luego vi con sopresa que la tomaban por modelo y algunas personas que aparecían en televisión se referían a ella con el epíteto de "bella".

Y es que a mi, Paris Hilton, no me parece ni bella, ni atractiva ni nada de nada. Pero parece que soy el único por que la gente que habla de ella no hace mas que reventarle cohetes.



Ahora que lo pienso, tal vez si sea el único. Pero no me retracto. Digo, es un decir.

lunes, 19 de febrero de 2007

La delgada línea roja

Colgaba el teléfono luego de comentarle a un cliente que "no pude ver el tema por que he estado toda la semana pasada fuera de la ciudad". Las mentiras de ese tipo en mi profesión son cosas de todo el día, todos los días. Supongo que en las de todos. A punta de mentiras irrelevantes me voy ganando el infierno poco a poco. En fin.

Ese punto motivó la conversación. Y mi interlocutor me contaba que él tambien le miente a los clientes, le miente a su flaca e incluso le miente a su padre, pero sólo en temas de chamba.

- A él siempre le he dicho la verdad - dijo - "¿Dónde has estado?", preguntaba mi viejo y yo le respondía, "en la casa de fulanito". No me gusta que estes ahí, me jodía mi viejo, pero que chucha pues, ahí es donde estuve. Igual cuando me preguntaba a que hora llegué. "A las seis" le decía. Me puteaba pero a esa hora llegué, pues. ¿Qué le voy a decir? ¿Para qué le voy a mentir? En ese aspecto siempre he sido..."
-¿Sincero? - intenté completar yo.
-No, conchudo - me respondió con una sonrisa.

Me quedé pensando en la delgada línea que separa la sinceridad de la conchudez. Digo, es un decir.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Segundo Debut

La etapa caleta del 14 de febrero es que, se supone, es el día de la amistad. Pero claro, el mercado nos vende por los ojos que hay pasarlo con la patrona o el patrón. En ese sentido, como que ir donde tus patas y decirles "feliz día" suena medio raro. Sobretodo si todos tus patas son hombres.

En fin. Dejando esa reflexión en el aire, empiezo a lo que iba. Entre mis patas, los mas cercanos y con quienes comparto más cosas son dos. Y ahora nos hemos vuelto a juntar. Yo era el único que faltaba.

Hoy he hecho mi debut en el Debutante (2.0), a donde trasladaré algunas cositas que no entraban en este blog. Muchos de ustedes ya lo conocen y algunos lo visitan con frecuencia. Bueno, ahora yo también estaré por ahí.

Aunque siempre estaré acá. Una vez que acaben las vacaciones, claro. Digo, es un decir.

martes, 13 de febrero de 2007

Receso

No quiero escribir.

Esa es la verdad. Hoy me puse a ver que mi ritmo de posts en febrero ha bajado a límintes sólo comparables a cuando inicié el post y todavía andaba temeroso de lo que pudiera poner. Pensé que me encontraba frente a una nueva sequía, como la que me atacó en noviembre y que comenté acá pero veo que no es que no pueda escribir. Es que ya no quiero escribir.

Y no sé a que se deba. Creo que se debe a que no estoy leyendo nada ultimamente y la falta de lectura implica per se, falta de aliciente para la escritura. O tal vez que estoy ensimismado en mi día a día y no puedo ver las cosas rescatables y posteables. En fin.

Hay que reconocer las realidades y decirlas de frente. "Digo, es un decir" se fue de vacaciones. Ya lo habrán notado, supongo.

Espero regresar con fuerza, como antes. Digo, es un decir.

P.D. Hentzau, fue tu ultimo comentario el que me hizo postear esto. Que te vaya bien, donde quiera que estés.

Chiste viejo 3

Un gallego lee en el periódico:
"Alud mata a 100 personas"

Gallego: ¡Ostias! que malo es ese árabe.

jueves, 8 de febrero de 2007

Memeo

Hentzau, muy cordialmente, me pasó este meme hace ya algunos días. Se trataba de poner en el blog la imagen que es tu protector de escritorio. La idea tambien era que pase esta tarea a cinco incautos pero ... como ya casi todos lo han hecho, creo que carece de sentido seguir con esto.

Y es que en realidad me tardé en ponerla por dos razones. Primero, no sabía donde estaba el archivo de la imagen y, segundo, es una imagen tan desangelada que ... no merecería postearla.


La simple y anodina imagen de windows, ni siquiera me tome el trabajo de poner algo bonito. Lo se, que sota. Eso es acá en la oficina, en mi laptop tengo el escudo de mi esportin querido.

En realidad, a pesar de lo que pensaba Hentzau, las cosas turbias que escondo no están en mi protector de pantalla. Digo, es un decir.

viernes, 2 de febrero de 2007

Mentir con verdades

Gonzalo no tenía aún un año como abogado titulado. Sin embargo trabajaba haciendo todo lo mejor que podía, total ya llevaba los dos años de prácticas a cuestas y, en el mundo del derecho, habían muchas cosas que ya le habían develado sus secretos.

Gonzalo trabajaba aún en un sitio que es la némesis absoluta del GPOW. La fábrica textil ubicada en plena avenida Bolivar en Pueblo Libre y cuyo nombre no voy a mencionar por que yo sé cómo trabaja su área legal, tenía un pequeño problema con la empresa que transportaba sus pertrechos.

Gerente Generalazo: Doctor (dirigiéndose a otro abogado) tenemos un problema con esta empresa.
Abogado Warrior (Stinky mas que Warrior pero en fin): ¿Qué en serio lo fregaron a usted?
Gerente Generalazo: No, a mi no. Soy yo el que quiero hacer algo para no tener que pagarles los servicios que nos prestaron.
Abogado Warrior: No hay problema mi Gerente Generalazo, los demandamos de cualquier cosa.
Gerente Generalazo: Si, pero acá en Lima no por que no tenemos llegada.
Abogado Warrior: Ya, okey. Pero dígame ¿Dónde fue el chanchullo de ellos?
Gerente Generalazo: Ellos no tienen chanchullo, los que están haciendo la cochinada somos nosotros.
Abogado Warrior: Ok. Pero donde se firmó el contrato
Gerente Generalazo: Acá en Lima.
Abogado Warrior: Hummm ¿tienes oficina en Trujillo?
Gerente Generalazo: No, en Trujillo no tenemos oficina (tenía oficinas en todo el resto del país, por lo demás).
Abogado Warrior: Hummm ¿ellos tienen oficina en Trujillo?
Gerente Generalazo: No, ellos tampoco tienen oficina en Trujillo.
Abogado Warrior: Ah ya. Entonces demandamos en Trujillo.
Gerente Generalazo: ¿Seguro?
Abogado Warrior: Claro, yo en Trujillo saco lo que sea. ¿Estas seguro que no necesitas nada más?
Gerente Generalazo: ¿No será mejor Andahuaylas?
Abogado Warrior: No hombre, ya te estoy diciendo que yo en Trujillo saco lo que me plazca.
Gerente Generalazo: Ok. Doctora asistente de gerencia (que para mas luces era mi jefa) por favor, encarguele ésto a alguien.
Doctora: Gonzalo preparate la demanda de este embrollo para presentarla en Trujillo
Gonzalo: Disculpe, Doctora estaba distraído y me pareció escucharle decir "Trujillo".
Doctora: Asi es.
Gonzalo: Pero si el tema es acá, si ninguno de los dos está en Trujillo, eso nos lo van a chotear rapidisimo.
Doctora: Gonzalo, tu escribe, no pienses. Ya tenemos al Abogado Warrior que pensó por todos nosotros.

Dias despues Gonzalo terminó su demanda pero ... con tanto chanchullo y componenda, a Gonzalo le faltaba un documento que debía ser legalizado por Notario Público. El problema es que la legalización debía tener la fecha de hacía cuatro días.

Gonzalo: Doctora (a su jefa) tengo este problema.
Doctora: Pues habla con el notario y explicalé la situación
Gonzalo: ¿Le explico que necesitamos un documento legalizado de fecha anterior para meterle la yuca a una empresa a la que no queremos pagarle por sus servicios y por ello la vamos a demandar de cualquier tontería ante un juzgado que no es competente pero que ya tenemos todo arreglado para que la friegue igual?
Paternal doctora: No, corazón, sólo pídele por favor.
Gonzalo: Ya le pedí, nos dijo que a nosotros no nos hace mas esos favores por que nos estamos pasando de pendejos.
Doctora: Uy y ahora cómo lo vas a resolver.
Gonzalo: Bueno, como ya estamos en cochinadas, nos irémos a Azángaro para una legalización de cinco luquitas ¿no?
Enfurecida e indignada doctora: ¿Estas loco? ¿Qué te pasa Gonzalo? ¿Dónde crees que estas? ¡¡¡Nosotros no trabajamos así!!! Eso es mentir, es fraude. La política de la empresa no es trabajar así. ¡Avergüenzate!, ¡Sientete mal! y no quiero que vuelvas a proponer jamás nada reñido con la moral.
Gonzalo: Disculpe doctora. Es sólo que como estoy preparandome una demanda que vamos a presentar y sacar vulnerando todos los principios básicos de lo que es un juicio civil, pensé que una raya más al tigre no importaba. Mire usted a qué hora me vengo a enterar que lo Usted quiere es mentir pero con verdades.

Meses despues renuncié por que no llegué a entender la política de la empresa. Digo, es un decir.

Ayer

Ayer llegué de Chimbote nuevamente y conmigo vino la felicidad, que me tuvo despierto hasta las cinco de la mañana. A pesar de casi no haber dormido, me siento lleno de vigor y muy feliz, capaz de volver a pasar una noche igual. O quizá mas larga ya que, como mañana no tengo que trabajar, nada me impide quedarme de sol a sol.

Ayer mi hermano me prestó su Play 2 y yo jugué y jugué y jugué y jugué y seguí jugando.

Y pienso seguir haciéndolo.

Que felicidad.

jueves, 1 de febrero de 2007

Mas de viajes

Heme aquí, nuevamente en el terminal de la ciudad de Chimbote dispuesto a tomar mi bus que me lleve a Lima, de vuelta a mi casa y a mi cama, en la que espero echarme apenas pise mi cubil.

Estoy pensando seriamente en alquilarme un depa acá en Chimbote, así no voy a sentirme tan extraño en esta ciudad que visito con tanta regularidad. Por lo menos ya me conocen en los sitios donde almuerzo y desayuno. Ahí está el patín de los jueves, supongo que dirán.

A pesar que no he sido ajeno a los viajes, creo que nunca como este mes de enero que acaba de terminar he estado tantas veces en un bus. Lo que me recuerda el viaje del año 2000. Para junio del 2000 hacían ya seis años que no iba a Cusco y ya empezaba a extrañar. Un día de esos, en el estudio en que practicaba, me mandaron al Banco de Crédito y mientras esperaba sentado a que aparezca mi número en la pantalla, ésta se pasó un clip de la plaza de armas del Cusco. Luego de verlo tomé una determinación. "Este año no termina sin que me vaya al Cusco". Busqué quorum entre mis amigos pero, como es clásico en ellos, "arrugaron como locas". Así que no me quedó otra que planear el viaje sólo.

A pesar que tenía ya 20 años, los únicos viajes sólo que había realizado eran los que me llevaban y traían de Huancayo. Y aunque irse de viaje no es una "gran y peligrosa hazaña", igual me imaginé que podría enfrentarme a la reticencia de mi madre, mi padre y mis hermanos. La sobreprotección al menor, se entenderá.

Por el contrario, si bien la idea no entusiasmó, tampoco encontré trabas. Mas bien encontré auspicios. Mis hermanos se portaron con 50 cocos cada uno y mi viejo con algunas fichas. Mi madre por otro lado me procuró el pasaje de vuelta (por avión). Ahora que me pongo a pensarlo, así resulta sumamente fácil irse de viaje. Pero la historia que merece la pena recordar no es esa sino lo que fué el viaje por tierra.

Decidí que el pasaje de ida lo iba a pagar con mis ahorros y, en el año 2000, éstos a las justas me alcanzaban para comprarlo en el buen Cruz del Sur (que a medida que voy escribiendo estos posts me voy dando cuenta que me ha acompañado mucho tiempo. Y pensar que alguna vez tuve que ponerles una demanda bien cochina que, según me enteré, sigue en trámite en algún juzgado comercial de Lima). El viaje implicaba un trasbordo en la ciudad de Arequipa. Mi viejita jura y rejura que yo conocía Arequipa ya que, cuando tenía tres años, fuimos todos. Lo que no tiene en consideración es que yo, de esa época, recuerdo un pomo.

El viaje se inició un 31 de agosto a las cinco de la tarde. Casi no llego a la salida del bus y pensar que había solicitado que me esperen en el terminal para que me despidan. Hasta ese momento, nunca había pasado mas de ocho horas en un bus, por lo que el viaje a Arequipa se me hacía novedoso. El plan era el siguiente: Salía a las cinco de la tarde de Lima, llegaba a las ocho a Arequipa (según me rejuraron en la agencia). A las ocho y media tomaba el trasborto a Cusco a donde llegaba a tiro de nueve o diez de la noche. El carro llegó a Arequipa a las nueve y media.

Eso implicó que perdiera el trasbordo, lo que me permitió contar con algunas horas para conocer algo de Arequipa. Algo conocí. El siguiente carro a Cusco salía a las cinco de la tarde. Esperaba un cumplidor bus semi-cama igual al que me llevó a Arequipa pero me encontré con un desvencijado bus de asientos "reclinables" (ni siquera llegaba a calificar como semi-cama). El problema no es que yo sea un comodín (que con los años lo fui siendo) sino que la longitud de mis piernas hacía que yo sufriera en los angostos asientos reclinables de ese carrito. A las dos horas de viaje y en medio del yermo paisaje Arequipeño (una vez que dejas la campiña, Arequipa se torna un departamento mas bien opaco con extensas excepciones, felizmente) la desesperación empezó a cundir en mi. Sentados adelante mío, unos buenos gringos mochileros tomaban muy alegremente ron en la tapita de la chata, impregnando con el dulzón olor todo el carro. El bus paró en cada humilde aldehuela que se encontraba en el camino. Empezó a subir gente que viajó parada. Una persona subió con dos carneros amarrados que se quejaban a cada bache. Me empezó a dar soroche (a mi que viví en sierra la mitad de mi vida) y el aire que entraba por la rendija que dejé abierta era sinceramente gélido. Si a eso le sumamos que el asiento de adelante mío, al reclinarse, se apoyaba en mis rodillas y que mi propio asiento, al reclinarlo, no hacía sino aumentar la presión sobre las mismas; se entenderá que fue el viaje mas incómodo que tuve.

En algún momento de la larga noche, y antes de que pidiera a gritos "que pare el bus que me quiero bajar en este mismo punto olvidado de Dios", prendí mi walkman y puse al buen Rubén Blades. El casé me lo conocía de memoria pues lo había escuchado ene veces. Yo sabía muy bien que despues de "Cuentas del Alma" empalmaba con "Manuela". Así, escuchando "Cuentas del Alma" asumí que el viaje terminaría en algún momento, que no no me iba a morir y que o me dormía o me desmayaba pero llegaría a Cusco y nunca mas me subiría a un servicio "Ideal" de Cruz del Sur. Cerré los ojos y, cuando los abrí, sonaba "Manuela". Lástima - pensé - no dormí nada. Pero al ver la luz del amanecer y verificar mi reloj di cuenta que no había sido sólo una pestañeada de una canción a otra sino que me había dormido - o desmayado - durante tres horas, es decir, tres vueltas enteras del casé. La llegada a Cusco se me hizo sublime y el viaje de vuelta en avión, mucho más.

Hoy tenía que salir de Chimbote a la una en punto en mi cumplidor servicio Cruzero - el de la poltrona - pero el carro se malogró. Me ofrecieron salir a la 1:30 en el carro del servicio "Ideal". Son las 2:05, estoy esperando el Cruzero que sale a las 2:30. Prometí a mis piernas no volver a treparme a un "Ideal" y, hombre, hay algunas promesas que yo siempre voy a cumplir. Digo, es un decir.

martes, 30 de enero de 2007

Wolfowitz

Yo creí que se trataba de una nueva moda, que los diseñadores de ropa italianos habían decidido apostar por un nuevo modelo de medias para alpargatas. Luego me enteré que no se trataba de ninguna moda.

Ver al presidente del Banco Mundial, un señor que ganará en un mes lo que yo no he logrado ver junto en todo lo que llevo trabajando, con sendos huecos en ambas medias me sacó una sonrisa.


Vamos, es evidente que el descuido de este personaje es terrible y es asi que asoman también las manchas en su pierna izquierda.

Ahora, cuando vi la noticia entera el nombre me quedó dando vueltas. "¿Dónde había visto otra cosa de este Wolfowitz?" - preguntaba tratando de recordar. Hasta que recordé.

Hace unos años, Michael Moore presentó su película "Farenheit 9/11". Buen documental aunque personalmente me pareció no tan buena como las otras que había ya hecho Moore. Igual la fui a ver apenas se estrenó y, entre las tomas finales, pasaba varios gags protagonizados por, en ese entonces, miembros de la administración Bush. Entre ellos apareció el señor Paul Wolfowitz (sub-secretario de defensa gringo) quien, mientras esperaba el inicio de la entrevista en las afueras del Capitolio, se peinaba el rebelde pelo con la mano. Todo normal.

Sin embargo ese fue el momento en que apareció sobre su cabeza el "mechón rebelde", aquel que no se logra aplacar por mas que pases peine, cepillo, mano, agua, laca o cuanto producto exista. Simplemente el "mechón rebelde" no se pone en su sitio. Y eso pareció darse cuenta Wolfowitz quien, ya cansado de pasar y repasar el peine, no tuvo mejor idea que llevar el instrumento (que se lo había pasado varias veces por los cabellos) a la boca, darle una suculenta chupada y volver a pasarselo por la cabeza. Luego culminó dándole una buena lamida a la palma de su mano derecha para pasarla tambien sobre el "mechón rebelde".

El "mechón rebelde" se terminó aplacando (tal vez de vergüenza) lo que motivó la candorosa sonrisa de Wolfowitz quien no era consciente de que todo ese arreglo capilar había sido captado por la bendita cámara y que, meses despues, sería pasado a todo el mundo gracias a Michael Moore.

Wolfowitz no es un personaje que sea muy conocido fuera de su país. Aunque dentro de él es un personaje recurrente de tiras cómicas.


Sin embargo, lo visto me permite sacar conclusiones que el actual Presidente del Banco Mundial es un sujeto de cuestionable higiene. Menos mal que no es francés, si no imagínense. Digo, es un decir.

lunes, 29 de enero de 2007

"Entre películas y bostezos" o "Todo lo que uno vive en recurrentes viajes entre Lima y Chimbote".

La semana pasada mi jefe me volvió a mandar a Chimbote. He ido dos veces en las últimas dos semanas y el pronóstico del tiempo señala que posiblemente vaya una tercera vez en esta tercera semana. Esta regularidad de viajes ha causado que ya en el estudio la gente me empiece a gastar bromas. "Cada vez que te portas mal, te mandan a Chimbote" dicen y yo empiezo a creer que tienen razón. Esta última vez sólo me mandaron por medio día. Salí a la medianoche y regresé a la una. Tal vez si me vuelvo a portar mal me mandan otra vez por día y medio ... o quizá por dos.

Desde que estaba en la universidad y tenía que viajar a Huancayo en algún momento, aprendí a desconectarme en los viajes. Es decir, a mi me gusta viajar, pero durante el tiempo que paso dentro del bus se activa en mi un mecanismo como de "hibernación" que hace que se reduzcan mis señales de actividad y me limito a vegetar durante las horas que tengo que pasar ahí. Esa táctica me ha dado resultados y miren que me he ido hasta Tumbes y Tacna respectivamente.

Lo que si me resulta un fastidio es que yo no duermo bien en los viajes. Siempre he admirado y envidiado a aquellas personas que caen dormidas ni bien el carro empieza a moverse y no se despiertan en toooooodo el viaje. Tambien las he odiado. Especialmente a las que roncan. Pero en el fondo, a mi tambien me gustaría poder dormirme de un sólo tirón las seis horas de viaje que me toma irme a Chimbote.

Recuerdo viajes imposibles, pero serán motivo de otros posts. Lo que si debo reconocer es que el servicio Cruzero de Cruz del Sur, en el primer piso, es sumamente cómodo. Hace dos semanas me fui, tanto de ida como de vuelta, cómodamente sentado en una poltrona (que supero a lo que conocía como "asiento de bus") del primer piso del bus y sinceramente es de lo mejor que existe. Por eso mismo sentí un gran desencanto cuando Rosita, la secretaria de la oficina, me comunicó que para el viaje de la semana pasada no pudo conseguir asiento (o poltrona) en el primer piso. Caballero tuve que viajar en el segundo piso que no es precisamente incómodo pero ... en comparación con los asientos del primer piso, si causan cierta nostalgia.

El viaje empezó a media noche. Al bus lo acababan de limpiar y aún tenía a toda potencia el olor del desinfectante ese que le echan para limpiarlo. Sencillamente desagradable, aunque supongo que mas desagradable sería entrar al bus sin limpiar y enfrentarse al aroma de la cincuentena de personas que estuvieron metidas en ese tubo durante varias horas. Con ese pensamiento, el olor del desinfectante se hace menos desagradable.

A mi costado se sentó un señor flaco, lo que resultaba un punto a favor por que los gorditos ... esos si incomodan un poco. Lo único que pedí es que no roncara. Increiblemente caí rendido rápidamente, entre sueños escuché los lamentos de alguien por el cuarto gol que recibía mi esportin querido aunque me negué a creer. Luego de un pequeño ataque de desesperación y claustrofobia muy bien retenido, las tinieblas se apoderaron de mi y me llevaron a los brazos de Morfeo quien, supongo, habrá tenido que hacerse también el viaje de Lima a Chimbote para mantenerme en ellos. Me desperté una vez en medio de la oscuridad y al fondo del camino vi luces. "Chimbote" - pensé. Pero al ver el reloj y comprobar que recíen eran las dos y algo mas me di cuenta que, en el mejor de los casos, sólo sería Barranca. Seguí durmiendo.

Me volví a despertar a las cinco y media. "Ya voy a llegar, pensé". Me volví a dormir. Recién llegue a las 6 y 30 de la mañana. Lo primero que pregunté al taxista es cómo había quedado mi esportin querido. La mofa por los cinco goles no se hizo esperar. Mientras pasabamos por el bonito estadio que está construyendo la Municipalidad de Chimbote, con capacidad para 30 mil personas y que estaba pensado para acoger al Gálvez este año en primera división, el taxista me hablaba de lo mal que había estado el Cristal, despertando mi incredulidad, mi tristeza y mi piconería. Asi que me puse a hablar del Galvez ("Si, que mal. Pero peor está el Galvez".) con lo que el taxista (talvez hincha del Galvez) reconoció el tema y dejó al esportin tranquilo.

Mexicanos infelices. Nos metieron todos los goles que tenían para meternos. No se guardaron ni uno solo los muy ... pinches, para utilizar una palabra de su propio idioma. En fin.

La vuelta fue menos dormilona. Aunque también dormi. Luego de cumplir con mi cometido laboral y empujarme un cumplidor cevichito que ya reportaré en Sazón Urbana, estuve a la una en punto dispuesto a tomar mi bus de regreso. El bus, que venía desde Chiclayo, recién llegó a las 2 y el embarque se hizo 20 minutos despues por que el personal del terminal estaba almorzando. Se piteó, se reclamó y se subió. Primera alegria del viaje: no había nadie sentado en el asiento de mi costado, osea que tuve los dos asientos para mi solito.

En lo que va del mes he viajado seis veces por Cruz del Sur (ida y vuelta a Huancayo e ida y vuelta a Chimbote dos veces). Esta empresa te pone videos como todas ¿ok? Pero tambien te pone su video "Tour Perú" que ella misma produce y que sólo tiene propaganda de si misma ... y de Cable Mágico. Lo que pasa es que, a la cuarta vez, ya me sabía el videíto de memoria. Y vamos que te lo ponen justo en la hora del almuerzo y entre vianda y vianda no te queda otra que soplarte todo "Tour Perú". Por ahí me comentaron que CdS produce un "Tour Perú" para cada mes pero que, a veces, siguen trasnmitiendo el mismo durante meses. Ojalá lo cambién, si vuelvo a ver ese video estoy seguro que me va a volver a dar el bendito mareo que me daba cuando era chiquillo y que en tantos aprietos ponía a mi mamá, mi papá, mis hermanos y todo aquel incauto que viajaba conmigo. Segunda alegría del viaje: el disco de "Tour Perú" se malogró a los tres minutos y nos ahorraron el trámite de tener que volver a verlo.

CdS dice que, revalorizando el Perú, en sus almuerzos propone la "cocina novoandina". Yo no se si será verdadera cocina novoandina, pero el arroz chaufa que me sirvieron tenía la pinta mas triste que he visto en un chaufa en todo el tiempo que llevo chaufeando, que no es poco. Aunque debo reconocer que, a desmedro del unico hotdogcito que lo adornaba, estaba mas bien sabroso y que, luego de la foto, no duró mucho tiempo mas.


El resto del viaje pasó normal, a no ser por las llamadas de la oficina que, sin piedad, me avisaban que al día siguiente debía estar temprano en Palacio de Justicia para averigüar de qué callada manera es que se nos están cayendo los procesos.

Al día siguiente me llamaron de CdS para hacerme una encuesta y preguntarme sobre la calidad del servicio. Como premio de hicieron pasajero frecuente y ya estoy acumulando puntos que me valdrán para canjear futuros pasajes por toooooodo el Perú. Lo único que tengo seguro al respecto es que esos puntos no se van a transformar, de ninguna manera, en un pasaje a Chimbote. Digo, es un decir.

Foto atrasada


Esta es la foto que correspondía a esta entrada. Aunque no lo crean, ahí habían 32 notificaciones. Nótese en la pantalla de la computadora que yo estaba, mientras tanto, revisando mis comentarios de este blog.

Recien la descargué hoy del celular.

Fotolog

Hoy vamos a fotologearnos.

Y mando algunas fotitos interesantes que me mandaron.









La que mas me alucina es la del paradero, me gustaría tomarme una foto ahí para ver qué tal salgo.

Bien dicen que una imagen vale mas que mil palabras, osea que acá fácil tengo como 8000 palabras que serían un rollo terriblemente largo. Digo, es un decir.

viernes, 26 de enero de 2007

Primer enojo del día - Parte 2

A ver, recapitulemos. Abro los ojos. Prendo el televisor. Me levanto, voy al baño y prendo la terma. Saco el burro, saco la plancha. Sirvo un vaso de jugo y lo voy tomando mientras plancho lo que me voy a poner en el día. Termino de ver Central Deportiva y pongo alguno de los magazines (que no noticieros) que dan en el cuatro o en el cinco. Los pongo principalmente para ver algo de los accidentes de la noche, alguna microondas intrascendente o para que los bloques de espectáculos causen en mi el efecto de apurarme para irme mas rápido. Lastimosamente tambien me tengo que soplar las tandas comerciales.

Ya no soporto el comercial de Cicex. La empalagosa melodía y las angelicales caras despiertan en mi al psicópata que todos tenemos dentro.

A partir de mañana mejor he de ver los infomerciales. Digo, es un decir.

miércoles, 24 de enero de 2007

Videíto

Y es que supongo que a veces debe ser muy aburrido ir al sauna. Digo, es un decir

martes, 23 de enero de 2007

Memito

En el blog de Diva encontré esta tareita blogsística y decidí hacerla. Me convenció sobre todo por que tiene que ver con libros.

Instrucciones:
1. Agarra el libro que tengas más cerquita.
2. Anda hasta la página 123.
3. Dirígete a la 5ta oración.
4. Copia las siguientes tres oraciones y publícalas en tu blog.
5. Nombre de libro y autor y pónle la tarea a otros tres cristianos.

Así dice mi texto:

Los Auxiliares jurisdiccionales y los Organos de auxilio judicial pueden ser recusados por las causales contenidas en los Artículos 305º y 307º que les sean aplicables. Asimismo, tienen el deber de abstenerse si se encuentran afectados por alguna de las causales de impedimento.
La recusación se formulará ante el Juez o la Sala respectiva, deviendo tramitarse conforme a lo dispuesto en el Artículo 310º, en lo que fuera aplicable.


Hummm. Creo que no es muy divertido hacer esto cuando el libro que tienes mas cerquita es el Código Procesal Civil. Digo, es un decir.

P.D. El libro no tiene autor y no le voy a pasar la tarea sólo a tres cristianos sino a todo aquel que desee y que tenga cerquita cerquita un libro que si valga la pena.Sigo diciendo, es sólo un decir.