jueves, 28 de setiembre de 2006

Mas vale tarde

Me estoy conociendo. Algunos de mis procesos mentales ya los tengo identificados, conozco sus causas, sus efectos y hasta la forma cómo controlarlos y evitarlos. Miro para atrás y me veo como era, tan agresivo, tan intolerante, tan resentido, tan callado, tan reservado. Vamos que realmente debió ser dificil soportarme ¿eh? Y lo mas probable es que lo siga siendo.

Y eso hace que ciertas percepciones que he tenido hayan cambiado. Entonces ciertos personajes de mi historia ya no aparecen tan terribles como los pensé, los recordé y los etiqueté. Tal vez el terrible haya sido yo y mi accionar haya causado tantos muertos y heridos en lineas ajenas como los he contado yo en las mias. Y todo eso sin que yo me de cuenta. Pero bueno, tampoco es tiempo de intentar resucitarlos (a la par de que es prácticamente imposible), tampoco es tiempo para preguntar ¿o si?

Pero creo que de lo que si es tiempo es de reconocer y rectificar. Decir a los personajes "gracias por participar en esta historia" y sobre todo, pedirles disculpas por los muertos y heridos. Aprendimos a vivir en ese camino y gran parte de lo que es hoy se debe a ellos, a los muertos y heridos. Por ellos, por los mios que los conte y los conte varias veces y los eche a las caras de las personas, como piedra que lanzaba para intentar luego, una vez lanzada, recogerla y hacer como que nunca fue lanzada; pero sobre todo por los tuyos en los que nunca me detuve a pensar.

Gracias y Disculpas. Nunca te las dí, tampoco te las pedí. Creo que ya era hora ¿no? Digo, es un decir.

Hoy

Hoy quiero dormir. ¿Nunca han tenido la sensación de querer dormir meses, de tal manera que cuando despiertes ya no tengas que pensar en las cosas que estas pensando hoy? Bueno, pues yo hoy quiero dormir meses, tres por lo menos. Y esa sensación es recurrente, me viene regularmente, quienes llevan años soportandome ya me las conocen. Lo triste es que por mas que quiera no puedo dormir mas de ocho o nueve horas, esforzándome.

No se si es flojera o es que simplemente no quiero trabajar. ¡Puf! En fin.

Claro que luego me pongo a pensar si es que en la oficina me seguirían esperando luego de que me haya quedado dormido tres meses. Creo que no. A fin de cuentas parece que no sale tan a cuenta (valga la redundancia) dormirse tanto tiempo. Ni modo, no se puede tener todo. ¿O si? Por lo menos me queda el consuelo de que ya llega la hora del almuerzo, y aunque no tengo hambre, podré salir de la oficina. Digo, es un decir.

miércoles, 27 de setiembre de 2006

Pica

Estuve leyendo los blogs que siempre leo y esta vez me detuve a leer entradas anteriores que me dejaron que pensar y que nunca pude terminar de darles todas las vueltas que quise. Asi regresé a éste post de Mu. Los invito a que lo lean antes de que continuen leyendo éste por que lo que sigue es una referencia a él y si no saben de que se trata, pues se quedan en la mitad.

Y es que a mi tambien siempre me ha causado un poco de fastidio lo bien que se equipan ellos y lo mal que nos equipan a nosotros. A pesar de que suscribo la idea de que la imagen vende y que justamente son ellos los que hacen la imagen. Eso es innegable. Gracias a Dios ya pasé la etapa de practicante, donde pasaba nueve u ocho horas al día en el cuarto de la terraza, muriéndome de calor y metido entre libros de hace mas de 15 años y papeles con una capa de polvo mas gruesa que el papel mismo. Y eso que el estudio no era malo, para nada.

Hoy por hoy no puedo quejarme, tengo quizá mas comodidades de las que he pedido, y si quisiera ser ácido, tal vez más de las que necesite en realidad. Pero bueno, tampoco es que tenga un televisor plasma. Preferiria un frigobar.

A lo que iba era que en realidad a mi si me fastidia el hecho de que el equipamiento de una oficina no se haga en virtud a la funcionalidad del puesto (vamos, es evidente que quien esta arriba efectua labores algo mas importantes que las tuyas) sino por el simple hecho de marcar diferencias entre ellos y tu. Un tema de resaltar innecesariamente una jerarquía que, en la estructura de una oficina, resulta de por si evidente. Es decir, yo se que eres el dueño de la empresa pero no tienes que mandarme a trabajar en una mesa antediluviana mientras tu te pierdes en escritorio King Size.

Y lo peor es cuando, por arte de magia, las comodidades llegan a extenderse a otras personas, pasando por alto su importancia o su puesto, saltandote olímpicamente a ti y a otros mas que tambien se merecerían las goyerias. Me explico usando el mismo ejemplo, supongamos que los escritorios de la oficina tienen mas de treinta años, parecen carpetas, no tienen cajones. El jefazo tiene, en la oficina que nunca ocupa, una mesa de directorio para él solito. De pronto, sin que nadie sepa nada, un buen día entran unos muchachos trayendo un buen escritorio. Que bien, piensan todos, cambio en el mobiliario. Luego se dan cuenta de que sólo era UN escritorio. Y que el escritorio va para fulanita, que ha entrado hace poco y que para el día hablando por telefono. ¿que ha pasado? Ya sabemos todos que está pasando. Ojo, y el ejemplo es unisex ¿eh?

Y es que si el jefazo hace alarde de comodidades frente a nuestras incomodiades, no hay nada que hacer, pero cuando es otra persona la que goza comodidades y no por lo que hace o lo que significa sino sólo por lo bien que supo relacionarse, eso si marca pica. Y bastante. Y lo triste es que, luego de eso, no importa si la persona demuestra que en efecto lo vale, ya todos diremos que lo que consigue, no es por su aplicación en el trabajo, precisamente. Digo, es un decir.

martes, 26 de setiembre de 2006

Chiste viejo (2)

Ladrón: Señora, deme su cartera o la degollo.
Señora: ¡Goyo! dale la cartera a este señor.

Me remito a lo ya escrito

Desde que ayer me enteré de la noticia del accidente de Dario Silva, pensé en postear al respecto. Y lo iba a hacer, hasta que me ganaron por puesta de mano (o por puesta de post). Mi hermano Iván ha dicho casi lo mismo que iba a decir yo y casi con la misma idea, caray. ¿Les comenté que es mi hermano?

Bueno, pero como soy terco y decidí hacer un post al respecto, pero como Iván me ganó la idea, pues lo mas sabio es hacer mutis y remitirme por completo a lo ya escrito, que es como si lo hubiera escrito yo.

Asi que mi post está acá: Mi amigo Dario

Yo no lo hubiera dicho mejor. Digo, es un decir.

La sinceridad duele

Y eso es verdad. ¿quien acaso no ha dicho siempre que es "una persona que dice las cosas de frente"? Todos lo dicen, pero pocos lo hacen. Claro, y es que no es socialmente correcto ir por la vida diciendo "soy una persona que no dice lo que piensa, mas bien le doy largas vueltas al asunto en vez de soltar mis impresiones". Y es que, por otro lado, tambien existen los reparos respecto a cómo la otra persona va a tomar lo que tu dices o si es mejor no decir nada para no herir susceptibilidades. "Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada".

Bueno pues yo no solía ser asi. Dificilmente decía lo que pensba y muy pocas veces se lo decía de frente a esa persona de quien hablaba. Casi siempre sonreía y me mordía la lengua para no decir nada. No obstante, tambien me he presentado ante los demas como "una persona que te dice las cosas en la cara". Mea culpa.

Pero eso, como era previsible, trae problemas. Es muy cómodo querer que los demás te sean sinceros y no serlo tu. Y en las últimas semanas esa falta de comunicación me trajo muchos problemas. Asi que decidí empezar a decir las cosas que pienso y que siento. A veces cuesta, a veces es muy divertido. Pero se siente bien. Te liberas de un peso y tienes la certeza que, más allá de que lo que digas sea bueno o malo, estas haciendo lo correcto desde tu punto de vista. Si quiero hacer algo, lo digo, si quiero no hacer algo, lo digo. Si tengo motivos para algo, los voy a decir (asi no les guste) y si no tengo motivos (que tambien suele pasar, eso de querer algo sin saber por que se quiere o sólo por quererlo) tambien lo diré así de directo.

Llevo poco mas de una semana en eso y me siento mejor. Ya no he vuelto a tener la magnitud de problemas que tenia y hasta inclusive me he ahorrado un par que, si seguía actuando como hasta entonces, prometian darme muchos dolores de cabeza. Me gusta eso. Espero que cuando me termine de formar el hábito, sea por fin una persona que dice las cosas de frente siempre y a todos.

Claro que, en el camino, ya deje heridas. No a todos les gusta que seas sincero con tus opiniones y parece que incluso preferirian que les sigas sonriendo pienses de ellos lo que pienses. En fin, es dificil caerle bien a todo el mundo. Me conformo con caerme bien a mi mismo. Claro, y sobre todo a ti. Digo, es un decir.

lunes, 25 de setiembre de 2006

Tan insual como el día que llueva de abajo a arriba

Hay cosas que uno simplemente ya no espera que pasen. Asumes que las cosas van a quedarse sempiternamente en el estado a que llegaron en un determinado momento y que el resto del devenir temporal sólo traerá la confirmación de tus sospechas: que nada va a cambiar.

Sin embargo, un buen día sin que te lo esperes, te das con la sorpresa de que lo que pensabas eterno e inmutable había cambiado. Esa rara efemérides requiere un homenaje o, por lo menos, un alto en el camino para conmemorarla.

Asi que, ante uno de esos hechos, me detengo y se los comento. ¿qué pasó? Pues que este blog en especial perteneciente a un buen amigo mio, en el que yo pensaba que nunca jamás volvería a leer nada nuevo, tiene un nuevo post.

Y eso merece que se celebre. Digo, es un decir.

La herejía del sonámbulo



(Ubicación en la casa de Sonámbulo. Día Domingo a las 7:30 am. Suena el timbre del intercomunicador)
Sonámbulo: zzzzzzzzzz
(Suena nuevamente el timbre del intercomunicador)
Sonámbulo: que conteste mi hermano
(Suena nuevamente el timbre del intercomunicador)
Sonámbulo: ya se cansará y se irá
(Suena nuevamente el timbre del intercomunicador y esta vez por dos veces. Sonámbulo se levanta, busca sus sandalias, y se dirige al intercomunicador, descuelga el auricular de mala gana).
Sonámbulo: Pse
Testigo de Jehová : Buenos días señor, disculpe, estamos haciendo una pregunta: ¿Sabe usted qué es el "reino de Dios"?
Sonámbulo: Si, es una cevichería nueva que han abierto en Chacarilla.
(Sonámbulo tira el intercomunicador, se da media vuelta y se dirige a su cama)
Sonámbulo: Chetumé!

viernes, 22 de setiembre de 2006

Más comerciales

Revisando los comerciales argentinos de los mundiales, uno se encuentra con cosas muy simpáticas. Como este del mundial Italia '90 donde se mofan de los mismos italianos. Realmente da pena cuando el narrador dice "siamo fuori".



O este donde se mofan de los brasileños.



Y este clásico que fue del 2002, mucho canto, mucha alegria pero los mandaron a su casa en dos patadas.



Bueno, por el momento basta de argentinos. Digo, es un decir.

Dia laborioso


Hoy he estado con chamba. Mucha chamba. Desde ayer en la noche que tenía que entregar algo y recien ahora lo estoy terminando. Eso ha causado que no pueda postear nada durante el día (aunque posiblemente postee algo mas hoy antes de irme) y que, incluso, ni siquiera haya tenido alguna idea respecto a lo que sería bueno postear. Simplemente tenía la cabeza metida en otra cosa, entre leyes, reglamentos y artículos especializados.

Me gustó.

Hacía tiempo que no andaba tan metido en mi papel de abogado. Caramba. En dias como estos siento que no me equivoqué al elegir y eso me hace feliz. Digo, es un decir.

jueves, 21 de setiembre de 2006

Yo tampoco me arrepiento

Cuando le dije a Iván, mi hermano mayor, el título de la canción que estaba queriendo encontrar (eso pasó el año pasado) no pudo esconder el rictus de desagrado sincero que le causó. - Eso es una chicha - me dijo.

Y es que si, él al igual que yo y que muchas otras personas escuchamos esta canción como una cumbia cantada por una de las tantas intrascendentes cumbiamberas que salieron hace cinco años y que ya desaparecieron (tiempos que se fueron y no volverán, gracias a Dios). La canción, pegajosa como toda cumbia, se quedo en la memoria. Por eso me llamó tanto la atención cuando la escuche en su versión original, tan igual, tan distinta, tan bonita. El día que escuché esta versión estaba con Iván almorzando en un chifa pero a él no le llamó la atención por lo que veo.

Luego pasó un buen tiempo sin que la escuche, un par de años, fácil. Mi pata Hugo la trajo desde mis recuerdos polvorientos y desde entonces la escucho continuamente.

Ataque 77, genial banda argentina, y "No me arrepiento de este amor".



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Luego Quilmes la utilizó para su comercial con motivo del mundial 2006 e hizo una muy buena propaganda; con pasión, como hacen ellos las cosas que tienen que ver con su fútbol. Incluso se vio aca por el cable. Si no la recuerdas, puedes darle una chequeada:



A veces me dan ganas de cantarla a voz en cuello. Yo tampoco me arrepiento. Digo, es un decir.

No me vas a convencer

Es increible como la gente que cree pugna en cada momento por hacer que mas gente crea lo que ellos creen. ¿Es que acaso te dan un premio por catequizar? Cuando yo creía, nadie me ofrecía premio alguno.

El sabado pasado fuí a cortarme el pelo. Mi peluquero es un señor de unos cincuenta y algo años, mas o menos. Ex marino y sujeto sumamente religioso. Esto último lo deduje en un primer momento por los afiches de José María Escrivá de Balaguer dispersos por toda la peluquería. No sólo es católico, pensé, lo mas probable es que sea del opus o pro opus, seguramente uno de esos que defienden, respetan y quieren al cardenal. Pero hace un buen trabajo y por eso voy ahí.

El sábado fui a la peluquería con un libro en la mano. Estoy leyendo "Por quien doblan las campanas" de Hemingway. Ni bien me senté me preguntó qué estaba leyendo. Le mostré el libro y acto seguido él me pregunto si yo leía mucho. ¡Zas! - pensé - en este mismo momento me va a preguntar si leo la biblia. No lo hizo. Para mi alivio empezó una diatriba respecto a cómo hay que leer varias versiones sobre un mismo hecho para poder tener una visión completa de algo. Por ejemplo - me la soltó - como esa película del Código Da Vinci.

Mi opinión sobre ese libro y su película ya lo expuse antes acá. Pero igual se lo dije de frente. "Eso es una tontería", fue mi respuesta y tal parece que coincidimos en la opinion pero definitivamente no por las mismas razones. Segundos despues puso una cara de frustración, seguramente por que esperaría que yo sea un entusiasta del libraco y podamos tener un debate en el cual, ayudado por la divina providencia y por las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia, él me iba a demostrar mi error. No le salió la jugarreta.

Entonces volvió al ataque y me preguntó respecto al libro que leía. ¿De que trata? De la guerra civil española, respondí. Y los ojitos le brillaron detras de los anteojos.¡Ah! esos libros tambien hay que leerlos con cuidado por que dependiendo del autor, no cuentan la verdad. ¿Ahora por donde me va a salir?, pensé. Por ejemplo, hay un libro (me dijo el título y el autor, datos que procuré olvidar lo mas pronto posible y que ya lo hice) donde cuentan la verdadera historia de la guerra civil española y narran cómo el hermano José María ayudó a aliviar el dolor de las víctimas. ¡Eureka! - pensé yo - ya sé a qué venía el cuento. Y acto seguido me conversó sobre la bondad del hermano José María. Claro, no me habló de cómo, en sus sermones, el hermano José María le limpiaba las botas de sangre a Franco, pero eso son detalles secundarios ¿no, Chema?

Luego de eso empezó a hablarme de la biblia y los mandamientos y de un libro genial que tenía que desenmascaraba todas las mentiras sueltas en el Código Da Vinci (¿otra vez? ¿es que no tienen otra cosa en qué pensar?) y el cual ofreció prestarme cuando acabe de leer a Hemingway. Felizmente ya estabamos en la parte en que me terminaba de rasurar las patillas. Cuando desprendió la tela protectora salí de un salto de la silla y fui raudamente a pagar el corte. Mientras me dirigía a la puerta y cruzamos las respetuosas despedidas, me hizo recordar que la proxima vez que fuera me iba a prestar el bendito libro del que me habló.

Pienso yo, ¿acaso es tan dificil no ir por la vida incomodando a la gente mientras intentas convencerles de algo que quizá no quieran saber? Digo, es un decir.

miércoles, 20 de setiembre de 2006

Curiosa coincidencia.

Ahora, mientras le daba una mirada a mi anterior entrada, caí en cuenta de un detalle que había pasado desapercibido para mi. De repente alguno de ustedes puede darme una idea.

¿Alguien sabe por que razón el coronel Francisco Bolognesi, héroe nacional, siempre es retratado siempre con casaca azul y pantalón rojo ....


... cuando esos colores eran el uniforme del ejército chileno?


Agradeceré cualquier pista al respecto. Digo, es un decir.

Tal parece que no va a poder.

Tacna 9


Tacna siempre se me pareció un sitio simpático. Aún antes de que lo conozca y, luego de conocerlo, tambien. Es un sitio agradable. Se nota peruano y a pesar de estar tan lejos, uno se siente en su patria. Ademas, para mi Tacna era algo como el Far West de mi país. La última frontera para un peruano como yo que he vivido casi toda mi vida en el centro geográfico del país.




Ayer en la noche me sentí, por un momento, hincha acérrimo del Club Coronel Bolognesi tacneño y quise que el "Bolo" logre el buen empate que necesitaba para pasar a la tercera fase de la Copa Sudamericana. Claro, causando la eliminación de los chilenos del Colo Colo. No pudo.




Ayer, mientras salía para mi casa, me di cuenta de que, 127 años despues, Bolognesi sigue sin poder contra los chilenos. Digo, es un decir.

La ruta


¿Cuál es el límite entre lo tierno y lo empalagoso? ¿entre lo interesante y lo insoportable? ¿Entre lo armónico y lo huachafo? Creo que uno no se da cuenta de la existencia de ese límite pero si te das cuenta cuando lo pasaste o cuando ves a alguien pasarlo. ¡Teeeeeet! suena la alarma y todos sabemos que ahí, hay algo malo.

Ahora que me pongo a pensar, es realmente dificil saber cuanto de algo es bueno y cuanto de algo no. "Bueno es culantro ....". Y es mas bien fácil perder la ruta y, con ella, la perspectiva de las cosas y terminas haciendo cosas que quizá, nunca quisiste hacer, decir o parecer. Pucha que complicación.

Espero no estar cerca de los límites. Espero tambien darme cuenta cuando lo esté y no perder la ruta. Que este blog no pierda la ruta, cualquiera que esta sea. Digo, es un decir

P.D. Por cierto, hoy tambien es día de pago.

martes, 19 de setiembre de 2006

Ahora resulta que no soy el escribidor (¿dónde leí un titulo parecido?)

Seamos sinceros y no modestos. En la familia el que se suponia escribidor era yo. Yo soy el que tiene la biblioteca en franco aumento, el que lee de a dos o tres libros por mes, el que siguió una carrera de letras, el que es feliz mientras en su computadora siga funcionando el word. ¿Mis hermanos? Bueno, el mayor es el ingeniero, el de los cálculos exactos e imaginación y estrategias claras. El del medio es el "handy man", el curioso, el habilidoso. ¿Yo, el menor? Bueno, a mi me quedó el papel del leedor, el escribidor, el que sigue al mayor en sus estrategias y mira al del medio mientras hace mil y un ingenios prácticos para solucionar cualquier problema solucionable, el que cuenta historias y anécdotas y a quien le preguntan cómo se escribe tal o cual palabra.

Fue ya hace meses que mi hermano del medio publicó su primera publicación. Un ensayo sobre medidas de seguridad en su empresa, le tomó algún tiempo escribirlo y lo publicó. Asi de simple. Yo, el supuesto escribidor, hace mas de 10 años que busco el tema para escribir mi primera publicación. Este año publicó un segundo librito donde ya no se limita al ensayo sino que aventura ciertos dialogos como mecanismo para dar a entender el mensaje que quiere transmitir. Y sus diálogos resultaron fluidos, sinceros, nada finjidos. Mi hermano escribe hasta con técnicas literarias.

Mi hermano mayor, el ingeniero, tiene su propio blog y últimamente lo ha empezado a poner en movimiento. Y el otro día me sorprendió. Leí un cuento que puso que me pareció muy bueno. Cortito, pero bueno. Real, sincero, contundente. En efecto, le reviento cohetes. Y les pido que lo lean y confirmen con sus propios ojos lo que digo yo. Está aca.

Me gusta sobre todo la parte que dice " Y lo peor es que no se puede apagar como una vela, es un proceso largo y penoso, como una gota de brea sobre la pared, una pena que recrudecerá con cualquier detalle, agonizará en miradas perdidas y se ahogará en llantos mudos, aunque generalmente el que menos llora es el que mas sufre, y el olvido por mas que lo esperes demorará."

Qué puedo decir, me gustó realmente.

Tal parece que, a fin de cuentas, yo no era el escribidor. Digo, es un decir.

Mi causa

Siempre todo el mundo dice que tiene pocos amigos. La gran dicotomía entre "amigo" y "conocido" y en la cual desterramos al segundo cajón a la mayor parte de gente con la que interactuamos. Asi, un conocido es una persona con la que compartes algo pero no lo suficiente como para que se convierta en tu amigo. ¿Cuál es el límite? No tengo la menor idea. Pero existe y todos indistintamente lo usamos y señalamos sin reparos que "a lo más" se puede tener uno o dos "amigos".

Pues yo creo que tengo más que eso. No sé si sea demasiado confiado o demasiado cándido pero, si la cuenta no me falla, considero tener siete u ocho "amigos". Vamos, es casi cuatro veces lo usual ¿no? Y si bien se dice que un amigo puede ser como un hermano aunque a veces un hermano no llegue a ser necesariamente un amigo, felizmente puedo contar entre mis "amigos" a mis dos hermanos. Eso si es una alegría.

Pero tambien tengo un amigo que hace tiempo que ha llegado a ser mi hermano.

Y como ayer ha sido su cumpleaños, y como nos quedamos pisqueando unas horas en su casa y como debido a eso acabo de llegar al trabajo con un ligero cansancio, inusual para un martes, pues vaya un post por mi pata. Feliz cumpleaños, Hermano.

lunes, 18 de setiembre de 2006

1.000

Hace algún tiempo puse el contador allá abajo a la derecha. Y lo puse con una frase que me daba ánimos. 1000 vistas no es gran logro (sobre todo considerando que varias de ellas fueron mias) pero es un numero redondo y vale la pena celebrarlo (aunque sea con una pequeña pausa). Ademas la vida misma debe ser una constante celebración.

Gracias al 999, de quien no sabía que entraba al blog, y que tuvo la oportunisima idea de avisarme que lo era. Beso a la 1000 a quien le di la noticia para que lo sea y reciba el regalo mas simple que le puedo dar pero con el mismo significado de todos. Y gracias a los pocos que se quedaron con las ganas. je.

Vamos a por otro numero redondo más grande que ese. Digo, es un decir.

viernes, 15 de setiembre de 2006

Un amigo, Rubén.

Hace muchos años, en la casa de una tía mia que siempre me acogió con mucho cariño, pasaba los ultimos días de verano antes de que me tuviera que ir de regreso a Huancayo. Mi primo, de pronto, me sorprendió con la música que salía de su cuarto. Era un ritmo distinto a los que siempre escuchaba y eran canciones que me sonaban conocidas y muy agradables. Supe entonces de la música de Rubén Blades y puedo decir que me gustó. En Huancayo la moda hizo que me olvide de Rubén y me puso a escuchar cosas que hasta ahora procuro olvidar.

No fue sino hasta dos años despues, ya en la universidad, donde un amigo que empezaba a conocer me mostró un cassete original de Rubén Blades (aún existian cassetes y estos aún eran apreciados) y, ¡oh! sorpresa, era la misma versión de las canciones que escuchó mi primo hacía ya tiempo. Lo escuché pero no le presté mucha atención. Fue tres años despues de eso cuando me picó la curiosidad y empecé nuevamente a escuchar a Rubén. Desde ahí no he parado. He logrado juntar toda la discografía completa de todas las maneras posibles y me ha costado años de búsqueda. Si hoy me gusta la salsa, es por obra y gracia de Rubén Blades.

Ahora Rubén tiene un puesto en la administración pública de su país, Panamá, y se ha convertido en el rostro turístico de su pueblo. Hace poca música y sus incursiones son cada vez un poco menos salseras. Pero no importa. Escucharlo siempre es grato.

Hace ya un par de años, uno de sus ex compañeros de lo que fue la banda "Seis del Solar", el neoyorquino Oscar Hernández, juntó varios músicos muy buenos y creó la Spanish Harlem Orchestra. En el segundo disco de esta banda, Rubén participó. Y nos dejó buenas canciones. Totalmente apreciables, incluso para quien no le gusta la salsa, sobre todo por la pericia de los instrumentos.

"Un gran día en el Barrio" es una de esas canciones. Repite el nombre que tuvo el álbum debut de la agrupación y es la primera pista de su segundo álbum, "Across 110th street". Y como hasta ahora no he compartido una salsa con ustedes, aprovecho la ocasión y lo hago. Basta un botón, para empezar. Digo, es un decir.



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miércoles, 13 de setiembre de 2006

Mi fido di te

Lorenzo Cherubini es un artista de quien no he ocultado mi afición. Hace Hip Hop pero felizmente no es lo único que hace. Jovanotti tiene varias buenas canciones incluyendo algunas baladas y otros géneros no tan clásicos.

A mi por lo general no me gustan las baladas. Bueno, seamos hidalgos, me gustan muy pocas baladas pero la mayoría me hacen dormir, me dan sueño. Si me ponen radio A o radio Ritmo en el trabajo me condenan irremediablemente al sueño largo y profundo. Alguna vez, mi hermano me comentó que las mejores baladas que él ha escuchacho (y debe haber escuchado mas baladas que yo, por algo esta mas años en el mundo que yo) son las que han sido interpretadas por los grupos que tocaban rock pesado o metal. A mas pesado el rock, mejor la balada. ¿Por que? Porque, al estar acostumbrados a hacer las cosas fuertes, ellos no se metian en empalagosamientos (uy, que palabro).

Bueno, pues a mi me gustan las de Jovanotti. Que no hace rock pesado y tal vez puedan ser empalagosas en algun momento pero ... son distintas. Ademas que a mi el idioma italiano me tiene con el interés al tope. Y Jovanotti me sorprende de rato en rato.

Su último disco se llama Buon Sangue (la traducción literal sería: "buena sangre" pero supongo que la expresión es un idiomático que significa algo en especial). Salió el año pasado y a mi me ha gustado en líneas generales. La segunda canción de ese disco es Mi fido di te, que vendría a significar algo así como "Confío en ti".

En el coro de la canción hay un verso que dice lo siguiente: "La vertigine non è paura di cadere ma voglia di volare", que es una frase que me gusta mucho por que dice algo que yo tambien pensaba. El vértigo no es miedo a caer, sino ganas de volar. Ya hablaremos luego del vértigo, acá les comparto el videito de la canción. Espero les guste, digo, es un decir.

lunes, 11 de setiembre de 2006

Chiste viejo


"-¡el otro día me tomé un foto sin flash!
-¿y que pasó?
-que Flash se resintió"


Pues si, viejo como Noé y tonto además, pero todavía me hace reir como la primera vez que lo escuché. Debe ser la parte de mi inocencia que se niega a dejarme.

Años despues lo vi en su versión fotográfica y tambien me sigue haciendo sonreir.



Digo, es un decir.

Vivir sin saber

Tenia clase de Derecho de la Competencia 1 a las 9 en punto. Es más, no sólo tenía clase, tenía control de lectura. Como siempre, no había leído. Como siempre, me había quedado dormido. Como siempre, tenía que ir sin siquiera desayunar. Como siempre, tendría que tomar un taxi. Durante la universidad siempre tuve problemas para llegar temprano a clase, empiece ésta a la hora que sea. Mi porcentaje de faltas debe ser fácilmente superior al 65%, no sé como aprobé. Pero ese día, yo tenía que llegar a las 9 por que el profesor, simpático abogado de apellido inolvidable (se apellidaba Felices y enseñaba bien su curso) cerraba la puerta y yo ya no podía perder un control de lectura más (en el escaso mes que iba del ciclo ya había perdido dos precisamente por quedarme dormido).

Iba pues yo sentado en mi cómodo Tico por la Costa Verde rumbo a San Miguel faltando escasos diez minutos para las nueve cuando radio Ke Buena interrumpió la tecnocumbia de moda (tiempos que no volverán, felizmente) y nos contó que en Nueva York un avión se había estrellado contra una de las torres gemelas. Mi pensamiento estaba en el texto que tenía que entender para mi control, así que mi reflexión al respecto fue mas bien distraida. "Claro, si son tan altas, algún día tenía que pasar" pensé y volví a mi texto que ya estaba empezando a entender.

Llegué a dar mi control, Felices no dijo nada sobre el incidente y en el salón nadie comentó nada, yo me olvidé del tema. A las 10 y 30 salí de mi clase y me dirigí a la facultad de derecho. En el camino escuché dos o tres menciones a los aviones. "Ah, cierto, los aviones, que gracioso" pensé. Al entrar en la facultad dos muchachos se saludaron a pocos metros de mi y uno de ellos dijo "esto tiene que se un ataque, vas a ver que se viene la guerra". "Mira que hay gente que piensa tonterías" pensé "se cae un avión y ya creen que hay guerra. ¿Acaso no se puede caer un avión? ¿Acaso acá no se caen a cada rato?"

No encontré a nadie en la facultad así que me dirigí a la cafetería de artes. Iba a pedir un triple y una coca cola ya que no había desayunado. Hice mi cola, pagué mis cuatro soles cincuenta y me fui a sentar en una mesita vacía. Al frente mio tenía una televisión prendida en CNN, todo el mundo la veía interesadísimo. Le zampé un mordisco a mi triple, tomé una bocanada de mi coca cola y en el momento mismo que pasaba el primer sorbo enfoqué mi atención en la pantalla y vi como se caía la última torre ante mis propios ojos. "Chucha" pensé.


Lo que vi fue una repetición, logicamente, hacían ya diez minutos que se había caido la segunda torre. Vi todas las repeticiones, el primer avión, el segundo avión, la primera torre, la segunda torre, el polvo. Me quedé boquiabierto sentado viendo las imágenes durante quince o veinte minutos más. Pensaba que mientras todo eso pasaba, yo estuve despierto, viviendo, pero era como si no hubiera estado viviendo en este planeta. Creo que era el único sujeto sentado en esa cafetería que recién se estaba enterando de las cosas. De eso ya han pasado cinco años, no recuerdo cuánto saqué en mi control de lectura.

En realidad, podría decir que ese acontecimiento cambió mi vida, lo cual no es cierto. Podría decir que cambió el giro de la historia, lo que es cierto pero lo dicen todos. Lo único que puedo decir con sinceridad es que a mi ya no me causa el menor reparo ni reflexión. Lo que quizá en algun momento podría despertar simpatía por Nueva York, ahora simplemente se reduce a la plena indiferencia por que, a partir de ese aciago momento, empezó la ridicula actuación gringa bajo las riendas de su lider. Entonces, como que el reproche actual anula el reproche de ese entonces causando lo que siento, indiferencia. Digamos que recordaré el 11 de septiembre del 2001 como el día en que me demostré que uno puede vivir en un mundo, sin esconderse, pero sin saber absolutamente nada de lo que está pasando en él. Digo, es un decir.

viernes, 8 de setiembre de 2006

Hay cosas dignas de copiarse.

Pero como a mi no me gusta copiarme, hago lo mismo pero diferente. Asi que, a diferencia de esto, yo me hago un disco de 78 rpm. Total, qué puedo decir, a veces soy medio anticuado.

Un personaje histórico.


El día lunes falleció en Chiclayo Cucho Saavedra. Cucho Saavedra fue congresista, lo que en el Perú de hoy y de hace ya buenos años, no es ningún mérito. Mas bien es algo que se debería poner muy someramente en el currículum de uno. Claro, han habido 120 congresistas ¿cómo quieres que me acuerde de uno? me dirán ustedes. Pero les tengo la respuesta. Es que de éste se tienen que acordar y les aseguro que cuando todos seamos abuelos, aún vamos a seguir hablando de Cucho Saavedra.

Desde que me enteré de su fallecimiento, decidí hablar de Cucho en mi blog. Y no es que lo haya conocido ni a él ni a su labor congresal, de la cual ignoro todo detalle. Pero es que todos aquellos que hemos hablado de política peruana en algún momento hemos tenido que pensar en el buen Cucho ya que hasta ahora no entendemos (no entiendo) cómo es que pudo alguien ser o tan despistado o tener un lapsus liguae tan evidente. ¿Todavía no lo ubicas? Bueno, que frágil la memoria. Cucho Saavedra fue quien en julio del 2000 juramentó ante Tudela cumplir fielmente las labores de Congresista de la República que la nación le confirió. Lo peculiar es que el no juró por la patria. (ahhhhhh, ya te acuerdas) Juramentó por la plata y es que, caramba, mas que sinvergüenzería fue un acto de cabal hidalguía de reconocer que la principal razón por la que él, su familia y sus conocidos se alegraron de llegar al hemiciclo fue pues el jugoso sueldo que iba a recibir. De repente si salía elegido en estos tiempos de austeridad, hubiera juramentado por el Toledismo o por Chiclayo o por el Señor de Sipán, que tanta valía tienen como la plata.

No me alegro de su muerte, no podría hacerlo, en cierto modo la lamento por que, hasta donde me enteré, fue muy lamentable. Pero no puedo dejar de reconocer que falleció un personaje histórico que graficó el momento que se vivia en el Perú. Entre tanta corrupción y videítos, que una persona le diga al país que lo mas importante para él despues de Dios es la plata, sinceramente es como para reconocerlo. Hasta hay veces que pensé que Cucho no se equivocó debido al parecido de los fonemas (pa-tria vs. pla-ta), que lo hizo adrede en burla a los tránsfugas que llenaron ese fugaz congreso. Cucho se las traía.

Y repitiendo lo que dije más arriba, estoy seguro de que todos le hablaremos a nuestros nietos de Cucho, cuando esos muchachones nos comenten que sucia esta siendo la política peruana alla por el año 2050, nosotros le comentaremos en uno de los pocos arranques de lucidez que nos queden que "en mis tiempos un congresista juró por la plata" y sonreiremos ante la mirada de incredulidad de nuestra prole que considerarán imposible que alguien pueda haber tenido tal lapsus en un momento tan importante. Pero asi fue.

Adios Cucho. Totalmente opacado por el cazador de cocodrilos (que tambien murio ese mismo día y que recibió mas llanto y portadas) se fue un personaje histórico de quien seguiremos hablando mucho tiempo más. Digo, es un decir.

He sido reconocido ...

... oficialmente como fan de "La Cebolla" por la misma "La Cebolla". Pueden ver mis laureles acá en la sección "Links" debajo del título fan.

Me siento realmente feliz. Digo, es un decir.

jueves, 7 de setiembre de 2006

Yo suelo

Yo suelo confiar. En realidad no es que sea confiado, soy, por el contrario, muy desconfiado, extremadamente desconfiado y tiendo muy facilmente a pensar mal. Pero, consciente de ello, elijo confiar. Y confío. Le tengo mucha fe a muchas cosas y a muchas personas pero no me tengo tanta fe a mi mismo. El problema de confiar es que a veces las situaciones y las personas te dan razones para no confiar más en ellas pero yo no escarmiento, sigo confiando y posiblemente seguiré confiando mucho más, aunque no les crea (que es otra cosa). Confio por que simplemente no quiero dejar de confiar y aunque como les dije, soy extremadamente desconfiado, siempre intento razonar y buscar razones para asirme y no dejar de confiar, por que quiero confiar. Todavia sigo queriendo confiar.

Yo suelo encariñarme mucho. Mis amigos siempre me lo advirtieron. Y es verdad, me encariño mucho con situaciones, cosas, personas y animales. Muy rápido. Y lo hago de sincero ¿eh? Pero algunas veces no debería hacerlo. No por que el objeto de mi cariño no se lo merezca, que si lo hace siempre. Sino por que querer mucho agota y te hace perder la objetividad de tus actos. Dejas de ser un ser que piensa (homo sapiens) y empiezas a ser un ente que quiere. Y que sólo sabe querer asi no deba hacerlo. Lo que pasa es que, cuando quieres, te desproteges y cuando te desproteges, hace frio, mucho frio y no suele haber cobija cerca. Sin embargo, sigo queriendo, a pesar de todo, sigo queriendo por que quiero querer. Todavia sigo queriendo querer.

Yo suelo iniciar muchas cosas y pocas las termino. Y siempre las inicio con mucha decisión y seguro de lo que quiero. Pero pocas veces lo llevo adelante. Siento que me falta disciplina, mucha disciplina. La propia templanza que me apoye cuando decido ya no hacer algo o, lo que es lo mismo, hacer alguna otra cosa. Entonces, suelo hacer justamente lo contrario de lo que decidí, me arrepiento a última hora de lo que estaba decidido y retrocedo los pasos andados creyendo que dejando de hacer lo que en un momento decidí, me voy a sentir mejor. Usualmente no me siento mejor. Necesito una disciplina externa, como un equino necesito un aparejo que me evite mirar a los costados para seguir por la senda que tengo que tomar. Pero siempre tiendo a desviarme. Eso no es rebeldía, es estupidez por que atenta no sólo contra mi tranquilidad, algunas veces tambien contra mi amor propio. Y es ahí donde duele. Y me siento mal de no seguir el camino que quise y vivo cargando furia en la esperanza de que algún día acumularé tanta que tomaré corriendo sin pensarlo dos veces, impulsado con la reacción, el camino que voluntariamente tantas veces empecé y siempre dejé. Y espero que, en la rapidéz de mi carrera, no escuche la voz de mi debilidad que me pregunta ¿porqué no volvemos?



Asi soy yo. Asi fui y creo que por lo pronto, así seguiré siendo. Seguiré queiendo confiar, seguiré queriendo querer y seguiré sin terminar de hacer las cosas que decido hacer. No me veo remedio. Sólo me exigo a mi mismo un proposito de enmienda. A ver si, de una buena vez, empiezo a ternerme más fe, a quererme un poco más y a terminar por esta vez lo que he decidido hacer de una vez y por todas. Digo, es un decir.

miércoles, 6 de setiembre de 2006

Días de Radio

Yo no escucho radio. Bueno, en realidad si la escucho todas las mañanas cuando el despertador se prende y me hace escuchar los titulares de las seis. Y es que, desde pequeño siempre me desperté con radioprogramas y me siento medio raro cuando no lo hago. Bien se dice que el hombre es un animal de costumbres. Pero, luego de que apago el reloj, ya sea para irme a la oficina o para darme vuelta en mi cama y seguir durmiendo, el resto del tiempo no escucho radio. La música que escucho la escucho de algun disco. Entonces, las únicas veces que escucho radio es cuando estoy o en la combi o en el taxi. Y así ha sido en los ultimos 8 años.

Sin embargo, en esos escasos minutos de radio, escucho cosas que me hacen congratularme de no prender ninguna radio y hacen que mi proposito de no enmienda sea mas fuerte aún. Y es que hay cosas que simplemente me desesperan hasta un punto que supera largamente la vergüenza ajena. Aca se los pongo.

  • Ya hace un buen tiempo que no lo escucho, pero antes había en una de estas radios juveniles un programete de baladas. A tiro de 10 de la noche, empezaba la transmisión de las ultimas baladas rosas de cosecha mexicana, venezolana, española o argentina. Lo fastidioso no eran las baladas (que de por si tampoco las soporto mucho tiempo, me hacen dormir) sino que cada dos o tres baladas, el locutor con la archiconocida voz de chibolo pilas recibia llamadas. En esta llamada, el incauto dejaba su nombre y edad y contaba cómo se había peleado con el enamorado(a), de lo mucho que lo sentía, de lo mal que se sentía, de lo mucho que lo extrañaba y de cuanto lo amaba. Todo eso sazonado con morbosísimas preguntas artificiosamente maquilladas formuladas por el locutor quien no sólo seguia sonando como el chiquillo pilas sino que ahora sonaba tambien como consternado por el problema y hasta aventuraba algunos consejos o ligeros reproches. Sencillamente, fuera de lugar. Y es que la ventilación por radiofonía abierta de problemas de pareja es algo que no me termina de convencer. La última vez que escuche ese programete llamó una muchacha entre las baladas y, en vez de contarle el problema con su galán, le dijo al locutor todo aquello que yo tambien pensaba. La llamada la cortaron, no dejaron a esa valiente muchacha terminar de opinar. El locutos sólo atino a responder, que si no le gustaba el programa, podía cambiar de emisora.


  • Hay una radio en AM que escuchan algunos taxistas, especialmente los mas veteranos, que tiene un programa llamado algo así como "Habla el Pueblo" donde una locutora que limita sus intervenciones a lo mínimo (dar el número de telefóno y decir "Buenos Días, cual es su opinion") recibe constantes y continuas llamadas de la gente. Usualmente personas jubiladas que nos dan su sabia opinion sobre temas de actualidad nacional. Lo triste es que las opiniones centradas o razonables brillan por la ausencia. Entonces tenemos una colección de antología de posiciones simplistas, radicales, o simplemente desinformadas. Luego de cuatro llamadas, todo eso se torna insoportable.


  • Hay un programa que transmiten a tiro de ocho de la noche en alguna de estas radios nuevas. La mecanica del programa es simple. Merengón de moda tras merengón de moda. Entre merengón y merengón llama un buen parroquiano, da su nombre, su telefono, su edad y las razones por las que los chicos(as) del otro sexo deberían llamarlo. ¡¡¡¡Jesús!!!! Cuanta angustia. Algunos se despachan avisando que son tiernos(as), cariñosos(as), comprensivos(as) y demas lindezas. Lo que dan ganas es de llamar y decirles con toda sinceridad. ¿No ves que estas haciendo el ridículo?


  • En Radio Mar, cuando se aburren, empiezan a hacer un concurso donde reciben una llamada y la persona que llamó tiene que cantar la salsa que quiera. Esto esta pésimo por dos razones, en primer lugar por que a veces escogen buenas salsas y con los alaridos no te la dejan escuchar y en segundo lugar por que sinceramente, por telefono, la gente canta terrible. Que vergûenza, Jesús. Saber que estas siendo la risa de varios miles de limeños que no pueden hacer otra cosa que escucharte.


  • Es cierto que existe una libertad de expresión por respetar. Por ello yo simplemente me lamento de que escucho esas cosas en sitios en los que no puedo hacer nada para apagar la radio o para cambiar la emisora. Existe tambien la libertad de todo el mundo para escoger voluntariamente hacer el ridiculo. Pero sinceramente, a mi eso me genera una sensación medio rara. Aunque, quien sabe, talvez escribir en la internet elucubraciones personales tambien le despierte a alguien la vergüenza ajena, quien sabe. Digo, es un decir.

    martes, 5 de setiembre de 2006

    Hoy me desperté ...

    ... con la secreta ilusión de que saliera Victor García Belaúnde a decirnos que Steve Irwin no se habia muerto.

    Digo, es un decir.

    lunes, 4 de setiembre de 2006

    Una penisima


    Hoy llegué tarde al estudio. Llegué absorto en mis cavilaciones, dandole vueltas a mis dramas personales que no son muchos pero me hacen tambalear bastante (a veces quisiera ser yoga, sólo concentrarse en algo y no sentir). Tanto así que incluso me olvide en saludar a Omar (compañero de oficina) por su cumpleaños (y eso que sólo somos cuatro). De pronto me soltaron una noticia que yo no sabía y que, en realidad, en perspectiva con el mundo no es taaaan gran noticia. Pero me dio pena.

    Tal vez por que el sujeto en realidad, a parte de parecer demasiado entusiasta, en realidad me caía bien. Nunca lo veía, sólo algunas veces me detuve en el cable para ver cómo ese enajenado se metía a acariciar viboras sumamente venenosas mientras decía a las cámaras que si hacía un movimiento muy brusco, ese animal le podría zampar una mordida fatal. "Mira que hay gente rara" era mi constante y continuo pensamiento cada vez que me detenía a ver cómo las pasaba tan bien con la alimaña de turno.

    Pues bueno, mi tocayo Steve Irwin, australiano y muy dado a meterse a jaulas infestadas de cocodrilos para salir en el cable, se murió. Se puso a jugar con la alimañana de turno y esta le metio un zuácate que lo dejó frio en el acto. Me lo imagino mirando a la cámara y diciendo: "si fastidio mucho a esta mantaraya, es capaz de clavarme su aguijón en el pecho y no darme tiempo a reaccionar". Bueno pues, que fastidió mucho a la mantaraya y esta le clavó el aguijón en el corazón y no le dio tiemop a reaccionar. Alguna vez tenía que suceder. Bien dicen que "quien con niños se acuesta amanece mojado". Diria yo que quien con alimañas venenosas se pone a jugar, pues un buen día lo pican y se acabó todo.

    Un lastima, de verdad, el tipo me caía bien. Aunque, hubiera sido peor que muriera atropellado por una combi. Por lo menos se fue en su ley. Digo, es un decir.

    viernes, 1 de setiembre de 2006

    No nací antes.

    Tenía 16 años, era mi primer año en la universidad y mi familia me presionó para que me meta al grupo que se preparaba para recibir la confirmación. Practicamente me impusieron recibir el último sacramento que he recibido y que espero recibir. Claro que, seamos justos con la situación, luego de 11 años de colegio religioso, la idea de tener que confirmarme no me fastidiaba mucho. Era como nacer, crecer, desarrollarse, reproducirse y morir; lo que yo creia como parte normal de la vida de una persona. En ese programita tan pateticamente parroquial, conocí a algunas personas y estas a su vez me presentaron a otras. En una de esas presentaciones fue que escuché por primera vez el comentario.

    "¿Tienes 16 años? No pareces, para nada. Pareces de 22".

    Aquella primera vez el comentario no me fastidió en absoluto. Es mas, me gustó por que lo que no me emocionaba era ir caminando en la universidad con cara de bebe. Asi que, si no la tenía, todo estaba mejor. No pude reprimir la reflexión que ahora me causa una sonrisa "¿22? ¿tan viejo?" La verdad es que todas las mañanas, a mi parecer, el espejo me devovía la imagen de un sujeto de 16 años, 18 a lo mas, pero no uno de 22. En fin.

    Luego, cuando tuve 20, la gente no me creía que tenía 20, me echaban 25 o 26. Empecé a engordar, volví a cortarme el pelo y a éste le gustó tanto la idea que empezó de motu propio a caerse por si solo dejándome con unas buenas entradas. Y cuando tenia 22, la gente me echaba 28. Ahí empecé a perder la esperanza de que algún día mi edad real alcanzaría a mi edad aparente. Comencé a trabajar y el trabajo me obligó a usar diariamente terno y corbata, lo que aunado a todo lo anterior, me daba (y me da) un aspecto mas serio, mas de señor y menos de una persona de 24 que sólo pensaba en cobrar su cheque e irse con sus patas todo el fin de semana a ver qué salía.

    Hoy tengo 26, bajé de peso, el pelo no volvió. Pero igual me hechan treintaytantos, quizá y hasta me vean mayor que mis hermanos, o contemporaneo a ellos. De todos lados me llegan comentarios de ese estilo. Y creo que ya no me queda otra que acostumbrarme. De repente, cuando tenga 72 nadie me va a decir "oye, que pareces de 90", eso espero. Profesionalmente eso me cae bien pues ya no me toman por el chiquillo con apenas tres años de ejercicio que soy sino que me atribuyen mas años y méritos que los que he juntado hasta ahora. Pero igual, como anoche, me gustaría salir a la calle y gritarles a todos los que me aumentan la edad que, por un demonio, ¡¡¡sólo tengo 26 años, cagüenlostia!!!!

    Digo, eso de salir gritando, es un decir.

    jueves, 31 de agosto de 2006

    Ejerciendo de "escribano"

    Si tuviera que aventurarse una definición, podría decirse que soy un hombre que escribe. Y es que, en realidad, paro escribiendo la mayor parte del tiempo, igual que muchos otros. Ojo que eso no me convierte en "escritor" (que más quisiera yo) ni en, siquiera, un "escribidor". Creo que caigo más en la categoría de "escribano" por que escribo para vivir y mucho de lo que escribo es realmente olvidable. Creo tambien que esto se debe a que el 90% de mi producción escrita son escritos, demandas, apelaciones y demás. Claro que, debo reconocer, algunas veces me salen bonitas y no tanto por el estilo (uniformemente leguleyo) si no por el razonamiento que plasmo en el papel y que me costó algun tiempo armarlo y que se va al Poder Judicial para que lo cosan en un mamotreto inmanejable que nadie lo va a leer (no nos hagamos ilusiones, estamos hablando de un juzgado), ni que digo apreciar. Asi que me lo leo yo mismo y me siento, intimamente, feliz. Pero de veinte escritos que hago, uno será de esos. Lo demas es, como dirian los portugueses, pura "pipoça".

    Pero igual, entre tanta presión de teclas, a veces me doy un tiempo para escribir algo que salga de mi, algo que pueda llamar auténtico por que sale de la persona y no del abogado.

    El día de hoy me abordaron, ni bien llegué a la oficina, con una petición, sugerencia, orden, conminación. "Hoy es el ultimo día para el informativo y no hemos recibido tu artículo". ¿Un artículo? ¡Jesús! Dire que me habia olvidado por completo del artículo y que que no tenía tema ni la mas mínima idea de uno. "Bastan doscientas palabras", me dijo Omar. Asi que me sumergí a buscar un tema y encontre una sentencia pasada que comentar. Me senté, la leí y me enfrenté nuevamente a la pantalla en blanco para intentar escribir algo sustancioso.

    Salieron cuatro párrafos, trescientas treinta y dos palabras, y algunas ideas coherentes expuestas meridianamente bien. Pero no me gustó. No me gusta escribir por obligación. Alguna vez hice un artículo y me tome mi tiempo y salió bonito. Pero escribir con las prisas, sobre cualquier tema, y de cualquier forma y buscar llegar a las doscientas palabras para estar tranquilo, eso no me gusta.

    Felizmente estos artículos se hacen sólo una vez al mes (yo ya llevo cinco meses y este fue mi primer articulo). Aunque quizá debería aplicarme más para que, al proximo mes, encuentre un tema que resulte interesante y del cual pueda soltar algo sustancial. Tal vez sea buena idea, digo, es un decir.

    martes, 29 de agosto de 2006

    Sin conexión.

    El viernes pasado, rondando casi las cinco de la tarde y ya con la cabeza puesta en irme, me metí a la configuación de mi computadora. Esta vieja compañera de mis días, con la que compartí muchos de los mejores momentos que he vivido ultimamente (yo me entiendo) y con la que día a día me gano el sustento. Bueno, pues me metí al panel de control y empezé a curiosear. De pronto entré a la opción de "desinstalar software" y me metí para ver qué programas, de los que no tenía noticia, tenía instalados.

    Y encontré varios programas cuyos nombres no reconocí. En este punto vale una aclaración, me considero un usuario promedio de computadoras, es decir, no domino tooooodo, pero entiendo lo esencial, lo de un usuario común y corriente a un nivel de usuario común y corriente. Entonces pensé: "estos programas no los conozco, posiblemente son cualquier cosa que no me sirve para nada" y ¡zas! los desinstalé.

    La pantalla parpadeó un poquito. La internet se cerró. La máquina empezó a pedirme el driver del monitor, que se había puesto en modo a prueba de fallos. Fue en ese momento cuando empecé a pensar que algo no estaba bien. Y perdí el post que quería poner. El tema del driver lo arreglé rápido (ya les dije que puedo arreglarmelas con ciertos problemas) pero la desconfiguración de la red interna de la oficina y de la internet fue algo fuera de mi alcance.

    Recién hace unos minutos que tengo una computadora operativa nuevamente. El técnico dice que me sabotié la máquina borrando mi IP, sin IP ni la internet ni la red funcionaban. ¿Cómo hice eso? No tengo la más mínima idea, pero lo hice. La proxima vez que esté aburrido, en vez de desinstalar cosas, mejor me pongo a contar ovejas. Digo, es un decir.

    jueves, 24 de agosto de 2006

    ¿Otra vez tú, Savater?


    Ayer, en mi paseo por el centro de Lima, caí una vez mas en el vicio. Luego de salir de los juzgados civiles, dirigí mis pasos por una ruta ya conocida (que no, leches, no me fui a Breña). Fui a comprar libros. Y compré. Compré cuatro libros, lo que me hizo el camino de vuelta a la oficina mucho mas agradable y, seguramente, hará mis proximas semanas igual de agradables. Claro, hasta que me los haya leído todos y tenga nuevamente que dirigir mis pasos a comprar libros.

    Entre los que compré esta uno que ya había leído antes. Gracias al consejo de una persona que me hizo conocer varios libros, algunos buenos, otros no tanto. Pero, como siempre he dicho, un libro no es algo que se agote con sólo leerlo, tienes que poseerlo, tenerlo, acogerlo y saber que puedes releerlo cuantas veces quieras. Asi que, a pesar de todo, lo ví y lo compre y, lo empecé a releer. Que placer.

    Fernando Savater es una de las personas que admiro mas. Y aunque quiza ante su retrato uno piense que no hay mucho que admirar, por el contrario, yo sueño con ser cada día un poco mas "savateriano". Me parece una de las personas mas lúcidas que viven en la actualidad y su lectura (fácil y ligera, a diferencia del resto de filósofos) es una de las que yo mas recomiendo a todo aquel que quiera tener un libro en las manos. Y entre sus libros que leí (que son mas bien pocos) "Etica para Amador" me parece un imprescindible. A este libraco me estaba refiriendo.

    Y en la relectura (que siempre permite coger detalles que se te pierden la primera vez) me encontre con cierto párrafo que no recuerdo por que no me llamó tanto la atención la primera vez que lo leí. Seguramente por que cada situación es distinta, cada día tu vida cambia y a pesar de que seas el mismo, ya no estas viviendo "lo mismo". Y la razón de que se los transcriba noe s tanto que ustedes la lean (me van a disculpar) sino que es mi excusa para poder leerla una vez más y transcribirla como un esfuerzo para que no se me borre pronto de la cabeza y, por el contrario, se me grabe en el subconciente.

    ¿Que pretendo decirte poniendo un "haz lo que quieras" como lema fundamental de esa ética hacia la que vamos tanteando? Pues sencillamente (aunque luego resultará que no es tan sencillo, me temo) que hay que dejarse de órdenes y costumbres, de premios y castigos; en una palabra, de cuanto quiere dirigirte desde fuera y que tienes que plantearte todo este asunto desde ti mismo, desde el fuero interno de tu voluntad. No le preguntes a nadie qué es lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de otros, por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de tu libertad ... a la libertad misma.

    Lo que me cayo como vaso de agua, yo que casi siempre paro considerando más las opiniones ajenas (aunque de fuentes muy cercanas, confiables y queridas) a las que reflejan mi propia inquietud, mi propio querer, mi propia libertad. Y me dejó pensando. Una vez más Savater me dejó pensando. Y me mantiene pensando. Es más, creo que pensaré mucho en los próximos días, mientras leo, claro.

    Digo, es un decir.

    miércoles, 23 de agosto de 2006

    La Cebolla

    Como la pausa ya terminó, hago un post chiquitín.

    Y es que, en la pequeña búsqueda entre los varios blogs que existen, encontré uno que, a mi modesto entender, vale su peso en oro. Lo leí de pe a pa la primera vez que entré y creo que en las últimas semanas son pocas las cosas mas provechosas que he hecho. Y aunque lo enlacé desde aca, considero que la simpleza de mis enlaces no constituyen el merecido homenaje que debo hacerles. Asi que me siento obligado a hacerles un post y les hago un post. Aunque ellos, de repente, no lo lleguen a saber nunca.

    Y es que cada vez que entro y leo sus minientradas salgo con, por lo menos, una buena sonrisa sino una reprimida carcajada inadecuada en la oficina durante el horario laboral. Debo reconocer, cual alcohólico anónimo, que me he vuelto un fan de La Cebolla. Lastima que no permite comentarios por que si no, ya les habría manifestado personalmente mi afición.

    Les invito a entrar a La Cebolla. No se arrepentirán, yo no lo hice. Y esta vez, para no perder la costumbre, tambien digo, por que es un decir.

    Aprovecho la pausa.

    He estado todo el día caminando en el centro de Lima. A veces mi trabajo me obliga a hacer esas cosas, pero, felizmente, no es algo malo. Me da la posibilidad de hacer cosas que me gustan harto y de desayunar o almorzar con personas que quiero mucho. Incluso en la tarde me permitió comprarme unos buenos libros que hace tiempo quería. El centro es así, tiene de todo ... menos una bodega.

    Sin embargo, tambien estuve buena parte del tiempo pensando qué postear acá. Ayer no pude postear nada y el miedo a la hoja en blanco (o a la pantalla en blanco) me empezaba a preocupar.

    Entonces se me ocurrió comentarles lo que, en los últimos días, ha sido una fuente constante de alegria. Y es que, desde hace unos días y gracias a unos cuantos consejos oportunos (gracias, Debutante), me llena de alegria que el contador de allá abajo a la derecha suba por decenas, que las estadísticas de los contadores me dicen que hay mas personas que entran aca, que ahora en los comentarios que recibo encuentro nombres nuevos (aunque yo ya los conocía por que había leído sus blogs). Entonces veo que, poco a poco, el grupo de gente que leía mi blog (que en inicio fueron mi hermano, mi prima y dos que tres amigos) ahora incluye mas gente ... y eso me hace feliz.

    Entonces, aprovecho la pausa involuntaria en las posteadas y les dedico a ustedes, que entraron antes y que entran ahora, a los que entran por primera vez y aquellos que entran muy de vez en vez, mis mas sinceras ¡Gracias! Digo, es un decir.

    lunes, 21 de agosto de 2006

    "La noche artificial"


    En ventiseis años he ido a bailar a varios sitios. Sólo, acompañado, con amigas o con patas, he pisado incontables discotecas, peñas, pubs y huariques en todos los confines de la república. Y de la mayoría de ellos no guardo el mas mínimo recuerdo. En algunos ni siquiera bailé, de otros me sacaron a empellones, de varios salí en un estado calamitoso. ¿Quien podría recordarlos todos? Sin embargo hay lugares que por a o b motivos si recuerdas y sabes que recordarás un buen tiempo mas.

    Hace semanas conocí un sitio así. En pleno distrito de Breña, en la avenida Venezuela entré a una pollería. Ya me habían preparado para la sorpresa pero no pude evitar sentirme poco mas que emocionado al descubrir que atrás de la pollería - chifa había una muchacha cantando destempladamente. ¿Por que? Pues por que tambien había un karaoke, chiquito pero cumplidor. Asi, mientras un buen parroquiano se empujaba feliz de la vida su aguadito y su cuarto de pollo, alguna entusiasta se cantaba la última de Olga Tañón.

    Mayor fue la sorpresa cuando, atrás de una puerta de metal con vidrio catedral había un buen canchón totalmente cerrado donde no entraba un àpice de luz. Bajo las notas del merengón de moda se extendió una pista de baile que acogía, también, un simpático estrado donde, en algún momento se presentaría alguien. ¿La hora? No serían mas de las cinco y media de la tarde. Ese fue mi primer encuentro con lo que llamaremos "la noche artificial" y es que, hombre nocturno por excelencia, yo siempre salgo luego de las 11 de la noche, pocas veces antes. No había mucha gente ahí, un grupo de entusiastas estudiantes sólamente, la gente empezó a llegar despues de las seis, cuando salen de sus respectivas chambas. Y se fue llenando la discotequilla, merengón iba, merengón venía y alguna salsa para que pueda salir y hacer el ridículo. También me dijeron que este múltiple lugar alojaba un buen hostal lo cual no me sorprendió, pero tampoco me consta.

    Cuando salí de ese buen sitio, no eran aún las diez de la noche pero llevaba sobre el cuerpo el peso de cuatro horas de disco, como si fueran las cuatro de la mañana. Tomamos la combi y continuamos con la vida.

    ¿Y por que razón me voy a recordar de este sitio? Bueno, pues no sólo por que conocí "la noche artificial" sino por que, luego de varios años de sitios visitados, descubrí definitivamente que lo importante cuando sales a bailar o a chupar no es tanto el sitio (que puede ser una buena pollería-chifa-karaoke-discoteca-telo) sino la compañia y esa tarde tuve la mejor posible. Digo, y por vez primera, no es un decir.

    viernes, 18 de agosto de 2006

    Mahna Mahna

    Es muy poco lo que yo recuerdo. Seré totalmente franco. En Cusco pasaban el dichoso programa los domingos o sábados en la noche y yo estaba aún muy chiquito como para interesarme mucho. Habian otras cosas en que pensar, claro, si es que mi madre no me había mandado ya a dormir.

    Pero si recuerdo algo, principalmente a esos dos señores pésimos que hablaban desde su palco y lanzaban todo el ácido de que eran capaces. Creo que ahora, mas grande, si tuviera la paciencia para verlos de nuevo tal vez me reiría mucho.

    Hace días, mi hermano mayor, me mostró este video y me pareció simpático, por la tonadita pegajosa, por la graciosa cara de esas vacas rosadas, o demonios o algo (puede alguien decirme, por el amor del Tayta padre ¿que tipo de bicho son esos?) y por que, a fin de cuentas, los muppets son un clásico. Luego conversé con un amigo respecto a ¿de qué años son los muppets? Calculamos fines de los 70 y principios de los 80, en realidad es poco lo que sabiamos de ellos. Y para ser francos, tambien es poco lo dispuestos que estuvimos a investigar. No era para tanto.

    No es como para volverse un fan, pero creo que de vez en vez un poco de inocencia cae bien. Tal vez la proxima vez que un semáforo en Miraflores me detenga solo atine a decir: ¡mahna mahna! Digo, es un decir.


    jueves, 17 de agosto de 2006

    Ola Roja

    Es realmente simpático lo que esta haciendo San Isidro con los semáforos. La otra vez vi en el cruce de Camino Real y Basadre un buen semáforo peatonal el que, cuando esta en rojo, te avisa cuantos segundos faltan para ponerse verde. Y, cuando esta en verde, el monigote que se ilumina en la parte inferior del semáforo empieza a caminar, y cuando ya va a cambiar a rojo, empieza a correr. Simpático.

    Lo que si es agradable es la "ola verde" que, en sitios como Juan de Arona te asegura, en momentos con un tráfico moderado, que te vas como por un tubo sin mayor demora. Todos los semáforos los encuentras en verde ¡Que placer!

    Lástima que en mi distrito las cosas no sean así. En Miraflores, cada día me convenzo mas, no han querido quedarse atras. No sólo han instalado cámaras escondidas en las oficinas de los hermanos del alcalde y otros altos funcionarios ediles sino que ... han sido la primera localidad del Perú y quizá del mundo (Miraflores siempre a la vanguardia) en aplicar la "Ola Roja".

    Andrade nos ha llenado Miraflores de rompemuelles y semáforos, sobre todo de estos últimos, que estan ubicados en el peor sitio posible. ¿Ejemplos? En el cruce de Santa Cruz con La Mar hay un buen rompemuelle "oblicuo" (diagonal a la recta que dibuja la calle) lo que hace que el carro lo pase una rueda por vez, con la agradable zangoloteada que eso implica y con un ruego por los amortiguadores. ¿Otro? el semáforo recien puesto en Dos de Mayo con Atahualpa, una de las esquinas menos congestionadas del distrito, sobre todo si tienes en cuenta que el embotellamiento está una cuadra mas abajo en Atahualpa con Pardo. Pero no perdamos la esperanza, tal vez los ingenieros municipales hayan planeado y tengan la razón de por qué un semáforo ahí arreglará el problema allá.

    Pero lo que si es el colmo es la "Ola Roja". Enciende tu carro y anda por cualquier avenida de Miraflores. Te aseguro que cada semáforo que encuentres te cogerá en rojo mientras ves el siguiente (que esta a solo tres cuadras mas adelante) brillar en verde. Pero no te esperanzes por gusto, cuando llegues a él, tambien estará en rojo. Ese es el encanto de Miraflores, Andrade lo considera tan bonito que ha asumido que nadie que esté en Miraflores quiere salir de Miraflores. Para eso nos puso la Ola Roja, por si es que nos desanimamos antes de que podamos lograr salir del distrito. Digo, es un decir.

    miércoles, 16 de agosto de 2006

    Reconciliación


    Algunos dicen que es bravo ser el hermano mayor, otros dicen que lo bravo es ser el hermano del medio. Yo soy hermano menor, y si bien no puedo quejarme de mis hermanos, no se si es dificil o no. En realidad jamás me lo cuestioné. Pero debo reconocer que hay muchos detalles que uno, por ser hemano menor, tiende a imitar de sus hermanos. En ese punto se encuentra lo relativo a la música o a la forma de vestir.

    Mis dos hermanos son mayores que yo (me llevan 10 años uno y 7 años el otro) y sus gustos musicales no difieren mucho uno del otro. A ellos les gusta la música que escucharon cuando crecieron. O sea, mayormente ochentas. Y eso no es para nada malo. Lo gracioso fue que, cuando yo fui creciendo y tuve que ir optando por estilos musicales, sin siquiera cuestionarmelo adopté el de ellos. Asi, en la universidad, yo andaba desconectado completamente de los ritmos que sonaban en la radio y me limité a la "sublime" recapitulación de lo que produjo la década de 1980.

    Hasta que llegó un punto de quiebre y decidí optar por la música que mas me gustaba, que formara parte de mi, que me caracterize y sea, en una sola palabra, mia. Y me fui para el otro lado del espectro musical, dejé el rock y opte por la salsa. Lo que me dejó totalmente satisfecho. La salsa me gusta y mucho y no me canso de escucharla y de buscar nuevos artistas escondidos que me sorprendan con una descarga de timbales furiosa o una virtuosa serie de metales que despierten en mi las ganas de empezar a bailar, aunque no lo sepa hacer.

    Lo que conllevó eso fue que ... me desconecté del rock ochentero. No es que me dejara de gustar, sino que tan sólo ya no me llamara la atención. Así deje de escuchar por completo a Dire Straits y empezé a delirar con el sonido de la Spanish Harlem Orchestra. Hasta ....

    Hasta que redescubrí a The Clash y me reconcilé con el género. En algún momento no me gustó mucho (hace ya buenos años) pero ahora casi no dejo de escucharlo. Por eso comparto con ustedes esta cancioncilla, de hecho la han escuchado mas de una vez. Debe tener casi 30 años pero a mi me sigue pareciendo buena. Digo, es un decir.




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    lunes, 14 de agosto de 2006

    En la repetición está el gusto

    Alguna vez leí en una página web (de esas interesantísimas cuya dirección esperas recordar y que, a la hora de los loros, nunca recuerdas) una historia que por macabra, humana y triste no he podido olvidar jamás. Luego no pude confirmar los datos, lo que no me sorprendió, el sistema no hace publicidad de sus errores. Menos aún el sistema estadounidense.

    En el año de 1932, en el estado de Kentucky, el señor Justin Scopton, ciudadano americano de aproximadamente 40 años, fue acusado de violación y asesinato a una muchacha de 14 años de edad. Según el parte policial, la muchacha fue raptada en la ciudad de Lexington y llevada al descampado donde fue brutalmente violada y asesinada. Su cuerpo mostraba huellas de golpes, arañazos y mordeduras. Luego de ello fue degollada. Un crimen monstruoso se volvía a presentar en la historia estadounidense. Fue ese año que Scopton, tras una visita al dentista, obtuvo un registro dental. Este fue característico por que el canino superior derecho de Scopton dejaba una huella oblicua al resto de sus dientes.

    Meses despues fue detenido por la policia estatal de Kentucky y enviado a prisión. En ella se le aplicaron los cargos de violación y asesinato que ya narramos. Scopton, que vivia en Lexington, se declaró inocente pero tenía en su contra una prueba contundente. Su registro dental coincidía totalmente con el registro reconstruido en base a las huellas de las mordeduras encontradas en el cuerpo de la víctima. Una prueba que en los años 30 era considerada infalible ya que las posibilidades de coincidencia en un odontograma eran ínfimas y dificilmente habría en toda la uníon americana dos personas con el mismo odontograma. Todos estuvieron convencidos que Scopton era culpable.

    Scopton fue condenado a ser ejecutado en la silla electrica. ¿Qué tiene esto de peculiar? Absolutamente nada si no consideramos un detalle. El protocolo de ejecución señalaba que al condenado se le debían administrar dos descargas, una corta para causar la inconsiencia y una mas o menos larga y de mayor potencia para matarlo. Luego de esas dos descargas, un médico certificaba la muerte y, excepcionalmente, este podría recomendar una tercera como tiro de gracia. Bueno, el detalle es que a Scopton la primera no le causó la inconsciencia y ni la segunda ni la tercera lo lograron matar. Imagino que habrá gritado como un condenado (que lo era) sintiendo los miles de voltios pasar por su cuerpo. ¿A qué se debió? Nadie sabe.

    Los abogados de Scopton (que tenía su billete) recurrieron a los tribunales con el muy americano concepto de "la condena fue a ser ejecutado. Scopton fue ejecutado, ergo, ahora que lo fue se puede ir a su casa". Claro, no murió pero ese es un detalle, lo importante es que se le ejecutó. La corte estatal de Kentucky no supo que resolver y mando el embrollo a Washington. La Corte Suprema de los Estados Unidos de América señaló que, si bien es cierto que Scopton fue condenado a ser ejecutado, lo que se buscaba era que se muriera, y como no murió, pues había que ejecutarlo de nuevo. Asi de simple. Ah! Tambien recomendó que todas las cortes de la unión, desde ese momento en adelante, cuando condenen a muerte digan "se le condena a ser ejecutado en la (pongan aca el método de barbarie institucionalizada que mas les guste) hasta morir". De esa manera queda claro que te tienen que ejecutar cuantas veces sean necesarias hasta que te mueras. El chiste de todo esto está en que dos años despues de su primera vez, Scopton fue llevado nuevamente a la silla eléctrica y, gracias a Dios, murió.

    El caso marcó un revuelo en esos años. Tanto así que varios investigadores se concentraron en el tema. Los científicos querían saber por que Scopton no murió en la primera ejecución, los juristas querían saber si el fallo de la Corte Suprema resultaba constitucional y los policias querian saber si Scopton realmente hizo eso que se dice que hizo. Y ¿qué creen? En la década de 1960 se descubrió que ... el bendito odontrograma (aquel que 30 años antes era considerado infalible) falló. y que si bien los registros mostraban la similitud en el diente oblicuo, no coincidian en por lo menos 8 de las restantes 18 piesas del maxilar superior ni en las 18 del maxilar inferior. Es decir, Scopton no fue. Eso, eso es lo realmente gracioso.

    La pregunta es ¿a quien le echamos la culpa de la muerte de un sujeto inocente como Scopton? ¿Por qué una persona cuya única mala suerte radicó en tener un diente chueco pasó por lo que quizá sea una de las historias mas macabras que tengamos conocimiento? ¿Quien le pide disculpas a Scopton? ¿Como nos sacamos de la conciencia que matamos a una persona que no sólo no hizo nada sino que, encima, lo hicimos con gran crueldad y sin la humildad de ver que a veces nuestros sistemas se equivocan? ¿Cómo le devuelves la vida a un inocente? ¿Cómo puedes estar completamente seguro de que estas matando a un criminal y no a un inocente?

    ¿Cambió algo lo de Scopton? No, no lo hizo. En Kentucky y en el resto el mundo se siguió ejecutando a la gente (varios inocentes entre ellos, me imagino) y tambien en Kentucky y en el resto del mundo se siguieron dando crímenes monstruosos. ¿La muerte de Scopton arregló algo? ¿Como afirmar que la pena de muerte arregla el tema de la criminalidad?
    No arregla nada, señores, lo demás es puro morbo, como el de las personas que abarrotaron la prisión de Kentucky el día de la segunda ejecución de Scopton por que .... por que simplemente querian saber si se moría o vivia. Puro morbo. Eso no es justicia, eso no es paz social, eso es salvajismo. Y del mas bajo que se pueda encontrar.

    Sólo una reflexión mas, en el Perú no se utilizan odontogramas. Acá los métodos criminalísticos son mucho mas simples: él me dijo esto, él dijo lo otro, él te vio aca, él no te vio allá. O sea, basta que estes en el momento adecuado en el sitio exacto y podrias terminar de espaldas al paredón y escuchando la algarabía de la masa bruta celebrando la muerte de un inocente más. Ojala en mi país jamás se abra la puerta que permita la muerte injusta de algún inocente. Digo, es un decir.

    viernes, 11 de agosto de 2006

    En el Perú, ¿Que tan facil es quedar "precioso"?

    casaf-preso


    Uno en esta profesión ve muchas cosas. Ya había tenido un caso parecido hace un par de años cuando, con uno de mis mejores amigos, nos lanzamos a intentar sacar a alguien de la caceleta del Palacio de Justicia. De más está decir que fracasamos en el intento, no hacía ni dos meses que habíamos egresado de la facultad. Pero luego conocí un caso muy parecido. No lo llevé yo, felimente. Pero igual se los comparto para ver que, en el Perú, no es descabellado que cualquier pobre infeliz pase los peores cuatro meses de su vida. Y pensar que algunos hubieran gritado pidiendo que lo maten.

    Un buen día lunes, Augusto (que es el nombre que le pondré para efectos de éste blog), hombre casado de unos 43 años con dos hijos de 11 y 9 años, se dirigia como todo buen peruano a su chamba. Tomo su combi en Comas y se dirigia a Ate por la via de evitamiento. De pronto los policias paran la combi y, ante los gritos destemplados de una señora que no paraba de gritar "¡Ese es, ese es!", lo bajaron de la combi. Ojo no estamos en el Chile de 1973 sino en Lima, Perú, el 2004.

    La policia (un patrullero de las águilas negras) lo detuvo y, previas marrocas, lo subió al carro y se lo llevó a la comisaría. Le dijeron que lo estaban deteniendo por violación de menores y aunque él dijo que no, igual lo llevaron a la comisaría para que "brinde" su declaración. La declaración fue un tema de rutina. Luego de un rato en la comisaría regresó la señora vociferante (quien ya había intentado pegarle por monstruo) con una llorosa y asustada niña de nueve años. Trajeron a la pobre criatura hasta donde estaba sentado Augusto. Ella, asustada totalmente, no dejaba de mirar el piso mientras la jalaban hacia una habitación llena de policias. Entonces, frente a Augusto, la señora vociferante (madre de la niña) empezó a pegarle y a gritarle para que levante la mirada, vea a Augusto y le diga a los policias que él era el violador que la atacó el sabado anterior (hacían dos días). La niña totalmente nerviosa y asustada, logicamente, empezó a llorar, levantó la mirada y musito que sí, que él era. ¡¡¡¿Estas segura?!!! ¡¡¡Miralo bien!!! Y entre sollozos la niña de nueve años se confirmó en lo dicho, posiblemente por que quería irse a su casa y que la dejaran tranquila. Como si no hubiera tenido suficiente.

    En lo que a Augusto se refiere, la policia lo puso a disposición del Juez Penal de Turno quien no tardó mucho en dictar mandato de detención y disponer que se vaya a la carceleta mientras se remitian los actuados a la Fiscalía competente. Asi, a las 2 de la tarde, Augusto entró en la Carceleta de donde salió a las 8 de la noche rumbo al Penal de San Pedro, osea, Lurigancho. En Luri lo recibieron como se recibe a todos los que estan acusados de violación de menores. Se sabe que consiguió protección dentro del penal pero, de que lo bautizaron, lo bautizaron. Sólo salió de Luri cuatro meses despues.

    Y ¿por que salió? Bueno, por que durante la investigación fiscal se comprobó lo siguiente:
    1. La niña tenía un cuadro severo de presión y trauma, no era un sujeto fiable. Ante la presión que recibió podía haber declarado con la misma mínima convicción que fue el Pato Donald quien la violó. No recordaba nada, su mentecita no quería recordar, y su madre la conminaba a gritos a que recuerde y que le diga a un grupo de desconocidos si el pobre infeliz que estaba ahí parado y a quien nunca había visto era el que la violó.
    2. La niña nunca vió quién la violó. El episodio sucedió un sábado en la noche mientras ella jugaba en la calle correteando por que en su casa no habia nadie. Todos se habían ido a festejar un bautizo en una casa de la cuadra. Las calles de su asentamiento no tienen luz. Ella no sabe quien fue el delincuente.
    3. La madre sospechaba de un borracho desempleado que por esas épocas vivió en su cuadra. En realidad no había indicios que fuera él pero, como estaba desempleado, era alcohólico y tenía entre 25 y 30 años, nadie podía convencer a la señora de que había sido él. Aunque la fiscalía consiguió testigos que dijeron que él estuvo todo el rato en el bautizo. Igual, a la madre nadie le sacó la idea de la cabeza. Esta persona fue declarada no habida, luego del bautizo del sábado nadie lo vió mas.
    4. La señora estuvo covencida que tarde o temprano encontraría a este sujeto. El lunes, mientras se iba a sentar la denuncia en la comisaría, vio sentado a Augusto en la combi que llamaba pasajeros y juró por los huesos de sus antepasados que, si el borrachín se lavaba y se ponía una camisa ... resultaba igual que Augusto. En buen romance, ella creyó que Augusto "se parecía" a "su" sospechoso y llamó a la policía.
    5. Augusto vivía a unas veinticinco cuadras de donde sucedió el tema, tanto sus vecinos como su señora dijeron que ese sábado, él habia jugado pichanga hasta las seis de la tarde y luego tomó hasta casi las nueve, hora que llegó a su casa y se tumbo a dormir la borrachera.

    Con todo esto, Augusto, estuvo cuatro meses en Lurigancho, perdió el trabajo, su mujer casi lo mata antes de que pudiera enterarse de todo el cuento y fue violado y desfigurado en el Penal. Y todo por que a alguien en un estado emocional febril se le ocurrio que "se parecia" a quien "posiblemente" violó a una niña. Las suposiciones y conjeturas en este caso son infinitas (¿y si ...?). Yo me quedo con dos reflexiones.

    Primera, que fácil es en el Perú, caer preso y ser acusado de lo peor que se puede uno imaginar. Si le pasó a él ¿por que no nos podría pasar a nosotros?

    Segunda, hay gente que pide que se mate a los violadores. Pero no ven que tambien se hubiera podido matar a gente como Augusto, como tu y como yo. Basta que estes en el momento y en el sitio exacto y ... te fregaste. A no ser, claro, que confies en el "excelente" sistema judicial peruano. Es decir, confies en que no te van a matar pero si que vas a perder la chamba, que vas a quedar con un buen corte en la cara y con un buen desgarramiento rectal. Digo, es un decir.

    jueves, 10 de agosto de 2006

    Acá no se puede!!!

    En los últimos días la gente ha empezado a hablar de la pena de muerte como si se tratara del proximo partido de eliminatorias de la selección. Ahora resulta que todos estan de acuerdo en que debemos matar gente. Otra vez el circo romano, otra vez la irracionalidad.

    Lo sorprendente es que esta iniciativa salió del mismo presidente (Bueno, de García yo, personalmente, me espero cualquier cosa) y ahí mismo fue suscrita por personajes tan mediocres de quienes no sorprende en absoluto que apoyen una iniciativa como esa. Pero lo que no advierten (y eso es lo lamentable toda vez que son personas que nos "gobiernan") es que, jurídicamente, el Perú no puede aplicar pena de muerte.

    Veamos, la Constitución de 1979 reservó la pena de muerte únicamente para los delitos de traición a la patria en caso de guerra exterior. La del 93, por presión popular, incluyó al terrorismo. Sin embargo esta disposición no se efectivizó nunca. ¿Por que? Pues por que era contraria a un instrumento internacional que el Perú suscribió el año 1981: El pacto de San José o, su nombre técnico, la Convención Interamericana de Derechos Humanos. La misma que dio inicio a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos a la que estamos sometidos casi todos los estados americanos. Este hecho fue un acontecimiento mundial y mereció el aplauso general. Los estados americanos se hacen cada día un poco mas civilizados.

    Pues en esa convención se estipuló que los países, que al momento de suscribir el pacto habían abolido la pena de muerte, no podían establecerla nuevamente. En la misma lógica, aquellos como el Perú que la habían restringido a ciertos delitos graves, no podían ampliarla a otros. Es por eso que jamas se aplicó la pena de muerte para los terroristas, por que no se podía, por que era contrario a un pacto internacional que hay que respetar. Sobre todo en estos tiempos de globalización y de relaciones internacionales.

    Ahora hablamos de pena de muerte a los violadores de menores (que son sujetos despreciables, no cabe duda) pero lo que nadie dice es que, para ello, tendríamos que salirnos del sistema americano, lo que nos convertiría en una nacioncilla como Cuba, terca y apestada en el concierto internacional. Y es que en este tipo de cosas no caben las medias tintas, el pacto no acepta que te vayas de "a poquitos" o que lo denuncies por pedacitos. O te vas o te quedas, así de simple.

    ¿Entonces que va a pasar aca? Simple: El Perú no se va a salir jamas del Pacto de San José. Eso sería un suicidio internacional que no nos podemos permitir. Vamos a tener una ley aprobada por el Congreso (con el voto favorable de Sucari y Hildebrandt probablemente) que nunca se va a aplicar. Es decir, nos vamos a meter todos el dedo a la boca. ¿Y para qué? Digo, es un decir.

    lunes, 7 de agosto de 2006

    Gloria enhiesta en milenios de historia

    Las fechas me ganaron y nunca pude, aunque quise, cerrar oficialmente el ciclo de Julio que abrí a inicios de ese mes. Y aunque no salió exactamente como quería, pues para ser la primera vez, creo que tan mal no me fue. Entonces, para cerrar ese ciclo, hago una última mención patriótica y me dedico a un tema recurrente: El Himno.

    ¿Cuando te aprendiste de memoria el Himno Nacional? Posiblemente no lo recuerdes pero de hecho existió algun momento en el cual ya te lo sabias. Somos libres y todo lo demás. Yo, sinceramente, no lo recuerdo. Jardín de niños nunca hice asi que supongo que me lo debí aprender en primero de primaria y tambien me imagino que mi padre me habrá hecho ensayar y me habrá ayudado. Recuerdo tambien que lo cantaba como lorito y que un par de años despues recién entendí lo que cantaba. Me tardé mucho tiempo en identificar en qué momento decíamos "seámoslo" por que, como se canta separado, no lograba identificar esos fonemas.

    Luego me dí con la sorpresa de que habían muchas estrofas, tantas que resultaba casi titánico aprenderselas todas (como si fueran pocas, el año pasado el Tribunal Constitucional desenterró una estrofa más, o sea que ahora el Himno no tiene seis sino siete estrofas). Pasé, como todos, por esas temporadas donde uno deja de ser niño que canta voz en pecho y empieza a ser un adolescente que no canta el himno por que le parece poco interesante y vuelta empezé a cantarlo con la mano en el pecho por decisión propia, especialmente en los partidos de la selección a los que soy asiduo.

    Reconocí igualmente que la primera estrofa no es muy simpática y resulta mas bien poco auspiciosa para nosotros los peruanos. Quizá en 1821 debió resultar muy poética pero en la actualidad, sinceramente, poco favor nos hace. Y es aquí donde quería llegar. Hace ya tres o cuatro años, en los primeros días de agosto, sintonicé en canal 7 una repetición del genial programa de Mabela Martínez quien había dedicado su emisión de fiestas patrias a mostrarnos diversas versiones del Himno Nacional. Es decir, aquella canción tan solmene y rígida que empieza con los metales, tambien podía ser interpretada de otras formas mas actuales, menos acartonadas y mas amigables. Asi escuché el Himno en Jazz, el Himno tocado por niños con percusión en latas de galletas y, finalmente, el Himno cantado por un guitarrista con pinta de trovador quien entonó no el clásico "Largo tiempo el peruano oprimido" sino que se desenvolvió con una estrofa nueva, nunca antes oída que hablaba de Tupac Amaru y otras cosas. Para qué, me gustó mucho.

    La señora Mabela Martinez explicó luego que esa estrofa la compuso Chabuca Granda por pedido del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Amadas (léase Velasco) con la finalidad de sustituir la primera estrofa. Granda la compuso pero, a fin de cuentas, a los militares les parecio mas práctico que mejor se cantara la sexta estrofa (hoy sétima) en vez de cambiar la primera y asi fue como pasamos a "Sobre su cima los andes sostengan" y la estrofa de Granda quedó olvidada.

    ¿Quieren saber que decía? Aca se las pongo y conste que, personalmente, me parece muy bonita. Feliz de la vida la cantaría como la oficial. Digo, es un decir.


    Gloria enhiesta en milenios de historia
    fue moldeando el sentir nacional
    y fue el grito de Túpac Amaru
    el que alerta, el que exige
    y el que impele, hacia la libertad.
    Y el criollo y el indio se estrechan
    anhelantes de un único ideal
    y la entrega de su alma y su sangre
    dio el blanco y los rojos
    del emblema que al mundo anunció
    que soberano se yergue el Perú.
    Para gloria de Dios.

    viernes, 4 de agosto de 2006

    Peruvian Waltz Chillout

    Cuando supe de la salida de este disco en realidad me emocioné mucho. No por que a mi me guste precisamente el Chillout (todo lo contrario) sino por que tenía la intención de averiguar cómo es que habían fusionado una canción que a mi, personalmente, me gusta mucho (y que encabeza los enlaces de música de aca al costado). La versión Chillout de "El Pirata" no me terminó de convencer. Pero, por otro lado, la versión de "Mal Paso" si me pareció buena. Y sobre todo interesantes las intervenciones en italiano.

    Como todos, o casi todos, he cantado alguna vez esa canción a voz en cuello. Tambien la he tarareado casi inconsientemente mientras realizaba alguna labor rutinaria o, incluso, mientras estaba en la ducha. Tal vez sea la canción de su género que mas gente se la conoce y, quien sabe, muchos se identificarán con alguno de sus versos. Es, definitivamente, un ícono.

    Por eso se las comparto, de repente les termina gustando tanto como el original. Si es eso posible, claro. Digo, es un decir.



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    martes, 1 de agosto de 2006

    Libertad

    En realidad no es bueno alegrarse ante el sufrimiento de nadie. No sólo por que sea poco piadoso sino por que es contrario a las bases de toda idea de "humanidad". Sin embargo, que Dios me perdone, no puedo evitar alegrarme un poco. Hoy el despertador se activo como siempre a las 7:00 de la mañana. Raúl Vargas comentaba del pobre infeliz que murió de un ataque cardiaco mientras jugaba en un casino en Miraflores. Pero luego salió "La Noticia", asi con mayúsculas.

    Y resulta que, lo que tantas personas que amamos la libertad esperabamos con ahínco, parece estar acercándose. Vamos que es inexorable ¿no? pero igual, la certeza de que algo va a suceder se torna en alivio, alegria, esperanza, cuando empiezas a ver señas de que realmente va a suceder ... y pronto.

    Y es que el día de ayer, Castro dejó a su hermano el gobierno de Cuba. El hombre esta muy enfermo, lo han operado y sigue mal. En ese trance dejó a la cabeza del régimen a su hermano Raúl que, digan lo que digan, no es Fidel y ya todos sabemos que pasa con los movimientos caudillistas cuando el jefazo se cae. Ya iniciaron los rumores que señalan incluso que Fidel ya murió y que el gobierno cubano esta tratando de esconder la noticia. Tambien puede suceder que Fidel renazca de sus cenizas y, para desdicha de todo el mundo libre, regrese a ocuparse de su tiranía. Pero eso no quita que ya tiene 80 años y ... el futuro es inexorable.

    En Miami los cubanos salieron a bailar soñando con regresar a su isla. En La Habana la gente no fue corriendo a las iglesias o a las santerías para pedir por la salud de su lider (por qué será), todos están tranquilos. Tal vez si les dijeran que si pasa lo que esperamos que pase van a poder (algunos por primera vez en su vida) hacer lo que les venga en gana (definición tan simple de eso tan preciado que se llama "libertad") se sentirían algo mas emocionados.
    Lo que es yo, esperare sentado la oportunidad para, con toda la razón del mundo (y a pesar de que no me gusta el ron) tomarme un "Cuba Libre".Digo, es un decir.