miércoles, 19 de agosto de 2009

Cámara

Siempre pienso esto cuando los amigos me muestran sus tremendas colecciones de fotos de viaje. Lo mismo pienso cuando, en medio de un concierto, veo gente tomando fotos con los celulares o incluso grabando en vídeo todo lo que pueden. Algunas veces me dejo llevar por esa emoción y yo también saco el celular – que lo compré precisamente por la cámara – y empiezo a tomar fotos o grabar el momento.

Y mientras lo hago me pregunto: ¿Por qué lo hago?

De pronto me pongo a pensar que con esto de la Internet hay muchísima gente, profesionales incluso, que están grabando lo mismo que yo y que sus grabaciones superarán a las mías no sólo en calidad sino también en técnica y en posicionamiento. Concluyo entonces que si quisiera ver un vídeo o una foto del espectáculo aquel, preferiría ver alguno que es producto del trabajo de estos seres especializados y no uno de los míos. Entonces, no vale la pena el esfuerzo que hago al incomodarme – y posiblemente incomodar a otros cercanos a mi – para registrar el espectáculo a costa precisamente de perdérmelo. Por que, pienso, si estas viendo el espectáculo a través de la pantallita de tu aparato es por que te lo estas perdiendo en vivo y en directo y sin intermediarios que es, entre otras cosas, la razón por la que estas allí.

Luego de esta inferencia lógica que suele durarme entre 30 segundos y un minuto dejo de grabar o intentar tomar fotos.

Alguna vez justifique esta inexplicable acción mía en el hecho de que estaba grabando el espectáculo para que lo vea otra persona, afecta a mi, que no me pudo acompañar. Pero esa idea se fue de trastes al suelo cuando, emocionado por mostrarle el vídeo grabado con tanta expectativa, tan noble intención y pésima calidad gráfica y auditiva , obtuve por respuesta una sonrisa estándar mientras se me contaba que ya se habían visto partes del concierto por Youtube. ¿Para qué entonces grabé? Me volví a preguntar.

Y todas esas preguntas juntas me llevan a otra: ¿Para qué compré este celular con cámara?

Digo, es un decir.

5 comentarios:

Johana dijo...

Para tomarte una foto con Philip Seymour Hoffman !!!!!!!!!!!!!! No pues Chalín!!!

Karly dijo...

tienes razon! mientras grabas no disfrutas exquisitamente como lo harias si esa pantallita no estuviera ahi, y si, luego lo subes, para que te digan algo como "pucha q chevere pero lastima la calidad del sonido"... de matarse!!!! grrrrrr!!!

Recuerdo cuando fui a un concierto y estaba re-apenada por no haberla llevado (a la cámara) pensando que no iban a dejar entrarlas (lo cual no fue asi), y entonces al momento cumbre del concierto, con el pogo y con la euforia recorriendo las neuronas, fue cuando me dije: menos mal que no la traje, sino estaria filmando! yeeeeeee!! =D supercontenta =P

Otra cosa es cuando llevas tu camarita pero le delegas la cansable mision de filmar a tu amiga/o con mas (mucho mas) complejo de cineasta/paparazzi/fotografo/periodista que tu =) ahi si vale la pena =P

Angie Vázquez dijo...

Con lo del video me pasa lo mismo que a tí y estoy de acuerdo en que si otros ya se van a tomar la molestia, para qué perderte los detalles de un concierto en vivo... Pero en lo que sí puedes aprovechar es tomando fotos de lo que se te ocurra, a veces salen cosas interesantes y eso sí lo puedes compartir acá. Muy interesante tu blog.

Saludos.

CLARA dijo...

Muy interesante el tema...muy bueno tu blog.....te invito a que visites los mios: http://violetadia.blogspot.com/ y http://virtualmenteadicta.blogspot.com/.

calima dijo...

Siempre es bueno tener para grabar, sino es en esta ocasión porque verlo en vivo y directo es genial ya habra otro momento...Saludos.