miércoles, 26 de diciembre de 2007

Curiosidad navideña

¿Que carajos es un "churumbel"?

miércoles, 19 de diciembre de 2007

martes, 18 de diciembre de 2007

Ayayay ... estos musulmanes II

Uno de mis equipos preferidos, como ya lo dije alguna vez, es el FC Barcelona de España. Lo es desde que empecé a ver fútbol, hará 15 años, y tenía un equipazo donde jugaban Romario, Stoichkov, Guardiola, Bakero, Koeman, etc, etc, etc.

Bueno, el Barcelona es parte de esa cultura global, ese cúmulo de conocimientos, hechos, situaciones, instituciones y demás que son conocidos a nivel global. Y por eso creo que redundo algo al ponerles acá el escudo del FC Barcelona, para que se ubiquen dentro de lo que voy a contar.



Bueno, si ven bien, en la esquina superior izquierda encontrarán una cruz roja en fondo blanco. Esa es la Cruz de Sant Jordi (San Jorge en buen cristiano) que es el patrono de Barcelona. En la esquina superior derecha está la bandera de Cataluña pero eso es otra historia.

Ok. Ahora la historia.

¿Sabían que en Arabia Saudita y Argelia no aceptan esta versión del escudo del Barça?
¿Por qué?

Bueno, pues por que la Cruz de San Jorge hiere ciertas susceptibilidades allá. Ellos la relacionan con la cruz de los templarios y las cruzadas.



¿Y entonces qué hacen?

Bueno, como no pueden evitar que uno se encariñe con el Barcelona que es muchísimo más carismático que el acartonado y prepotente Real Madrid, a mi modesto entender, pues han decidido quitarle un trazo a la cruz. Entonces el escudo culé (que así se le dice al Barça) queda así:



Y es con este último escudo que se venden las réplicas bambas de las camisetas blaugranas. ¿Y por qué hacen eso? Pues por que si no la "policia religiosa" de Arabia que lucha "para la promoción de la virtú y la prevención del vicio"; una suerte de inquisición musulmana y una institución que, ya me imagino, nuestro cardenal se moriría por implementar en versión chola; se llevan toda la mercadería.

Pues eso no es todo.

Resulta que hace unos meses el Inter de Milán, el equipo que anda puntero en Italia, se fué a jugar a Turquía. Turquía es también un país musulmán, aunque mucho más occidentalizado que sus colegas. Pero de que es musulmán, es musulmán hasta el tuétano. Es lo grita a los cuatro vientos su bandera que es la musulmanía en simpleza y contundencia ya que su símbolo es ... la medialuna islámica.



Es igualita a la bandera de Suiza, pero musulmana. Je.

Bueno, les contaba que el Inter de Milán fue a jugar a Turquía pero con esta camiseta.



Lo que generó las iras de los musulmanes que vieron la recreación de la túnica templaria y los cruzados y demás cosillas de hace mil años. En fin.

¿Y cómo sé yo todo esto? Bueno, 20 minutos es un sitio entretenidísimo.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Yo opino ...

... que el alcalde de Miraflores es un imbécil descriteriado.

No voy a decir más al respecto.

Por ahora.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Alucinante.

Tengo que postear esto. Definitivamente.



La narradora explica todo con prístina claridad. Pero, los que no entienden inglés pueden encontrar la explicación en la página donde yo encontré esto: Microsiervos.

Me quede anonadado, por eso tampoco digo nada. Digo, es un decir.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Se fueron

Hoy vine con ganas de postear algo. Algo entretenido, sustancioso, que me saque una sonrisa mientras lo escribo.

Pero el día fue pasando y fui postergando el momento de escribir mi post.

Ahora me da flojera. Se me fueron las ganas. Así que por lo menos escribo esto para no sentirme igual de mal. Tal vez me sienta peor. En fin. Mañana escribiré algo.

Y hoy no termino el post de la forma usual por que, a fin de cuentas, no dije nada. Aunque todas estas letras dieran a entender que dije algo, en realidad, no dije nada. Digo, es un decir.

La Guerra de las Galaxias.

A mis hermanos les compraron muchas cosas de la guerra de las galaxias. Tenían las naves chiquitas, las naves grandes, las espadas que se prendían con un foco, las figuritas y muchas otras cosas que destruyeron durante su infancia antes de que caigan en mi poder, durante el cual, terminé de destruir lo que faltaba destruir y perder las piecesillas

Tampoco era que me quitara mucho el sueño eh?

Y es que yo gocé la saga cuando la reeditaron en el año 1996. Desde ahí me las vi todas a medida que fueron saliendo.

Pero este muñeco si lo hubiera pedido a gritos. Digo, es un decir.


lunes, 10 de diciembre de 2007

Como todos ...

.... los vi volver.

En realidad no los ví volver, los ví aparecer por que yo a Soda no lo había visto nunca antes así que eso de volver como que es una falacia por que volver implica irse y, ante mis ojos, no se habían ido nunca, por que nunca habían llegado. Pero ahora si llegaron y se fueron y por ello alguna vez en el futuro si podré decir que volvieron o, en todo caso, que volví yo.

Quedé cansado como cadena de bicicleta pero contento. La cerveza que cerró el día nos encontró al borde del MOR en un mullido sofá de un cálido bar miraflorino. Eran más de las dos de la mañana y mi cuerpo había soportado:

  • Cuatro horas parado.
  • Una hora y media de tensión uretral.
  • Dos horas de impacto solar directo en la cara.
  • Cinco horas sentado.
  • De cuarenta a sesenta minutos de brincos.
  • Dos horas de canto a grito pelado.
  • Dos horas y media de aplauso.
  • Una hora de movimiento rítmico de cuello
  • Veinte minutos de caminata
  • Una salchipapa recontra tóxica.
A las tres de la madrugada del domingo cuando por fin apoyé mi cabeza en mi almohada, era un hombre feliz.

¿El momento más difícil de toda la espera?
La hora y media que transcurrió entre las tres y las cuatro y media durante las que me pasaron factura las tres botellas de agua que me había tomado. No había baño por ningún lado, no tenía sencillo para el baño público y no me atrevía a alejarme mucho por que en cualquier momento iba a empezar el ingreso que empezó a las 4 y 30. En años de visita al Nacional, nunca uno de sus baños me acogió tan bien ya que en él, y gracias a la tensión de la hora y media anterior, conocí un nuevo estilo de placer. Doloroso, pero nuevo.

¿La frase del día?
Adelante nuestro en la cola estaba la popular gordita con su enamorado. Si pues, la gordita. ¿Acaso no hay siempre una gordita cerca en todo sitio? Bueno, durante el aburrimiento de la cola, ella y su enamorado se pusieron a jugar con el largavista trucho que les enyucaron por 20 bataraces. Cansado de ponerselos de la forma regular, el causita se los puso al reves, de tal manera que veía por la salida. Emocionada la gordita posó y le dijo sonriéndole: "¿Me ves chiquita?" A lo que pensé para mis adentros: "Dificil" pero Christian lo dijo mejor y en voz alta: "That's imposible".

Y bueno, si quieren saber más sobre el concierto, pueden leer uno de los miles de blogs que seguramente contarán sus emociones, las canciones, las luces, los efectos. Ellos sabrán contarlo mejor que yo que, por otro lado, tampoco tengo mucha intención de contarlo. Digo, es un decir.

PD. Me estuve quedando sin batería. Así que el último cartucho de mi cumplidor Motorola Z3 se fue en grabar este video que salió como el orto pero que prueba que yo sí estuve ahí, en Oriente Alta. Ahi se los dejo antes que Youtube me lo borre.



miércoles, 5 de diciembre de 2007

Monumentos para todos los gustos.

Existen personajes entrañables en cada grupo. Siempre está el bromista, el ociosón, el aburguesado, el engreido, el fastidioso, etc. E incluso está siempre el famoso "picador", aquel que nunca tiene sencillo y siempre para "picando" a la gente. Si, ese mismo al que la imaginación popular bautizó como "Camarón".

Bueno, pues nada. Que en la ciudad andaluza de La Línea de la Concordia (que limita con Gibraltar) encontré el monumento al Camarón.



Sentado y en actitud de pedir, como no podía ser de otra manera. Si le dan click en la imagen, verán que no les miento y que la placa del monumento dice bien clarito: "CAMARON".

Y bueno, pues nada más. Digo, es un decir.

P.D. En realidad si hay algo más que decir. El del monumento es el popular "Camarón de la Isla" (de la isla, todavía) cantaor flamenco "aspañol" que falleció en 1992. Dicen que era el mejor. ¿Más información? Pues recurran a la fuente de las fuentes.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Burdel (Parte III)

La parte I es ésta y la parte II, ésta.

Hará cosa de dos años trabajaba en una empresa cuyo nombre no voy a mencionar (tono y mirada de suspicacia) donde habían muchos abogados. Y un buen día, les llegó el día de ir a elegir a su decano. Como en todos lados, yo era el único que no estaba colegiado en Lima. Pero como era sábado, y a mi no me emocionaba quedarme en la oficina trabajando los sábados, odio trabajar los sábados, decidí que la mejor opción es hacerme al sueco e irme con ellos. Total, la jefa de Recursos Humanos nunca llegó a saber que ese no era mi colegio y que no tenía que ir a votar. Así que me subí y fui a ver una votación.

El centro de votación fue el Colegio Alfonso Ugarte y era el mismísimo infierno. Claro, basta imaginarse veinte mil abogados metidos en un mismo sitio. Uff, demasiado heavy. Y me vi en un espejo de horror en realidad. A cada paso que uno daba era un pleito. Los doctores se peleaban por el lugar en la cola, se peleaban por que el presidente de mesa era muy lento, se peleaban por que era muy rápido, se peleaban por que nunca faltaba el pendejo que quería hacer publicidad dentro, se peleaban por que uno se zampó en la cola ... ¡¡¡que iba al baño de hombres!!!, se peleaban por que uno votaba dos veces, se peleaban con la cajera que cobraba a los que tenían cuotas atrasadas, se peleaban por que otro rompía las listas pegadas en la pared, y seguramente habrían algunos cuantos que se sacaron la madre sólo por el gusto de sacársela.

Pero valga la aclaración. No era un clima de saludable confrontación entre varias facciones civilizadas. No. A pesar de la supuesta educación de la gente era una pelea de muy baja estofa. Todos se creían sapos y los paganos eran los pobres abogados que, indiferentes a esa lucha por un coñito de poder, sólo votaban para evitar que les zampen una multa. Ese día las elecciones no terminaron a la hora pactada (cuatro de la tarde) sino que se alargó hasta las seis entre gritos de los tardones y reclamos de los personeros que, de acuerdo a sus proyecciones, querían unos y no querían otros que siguieran entrando más electores.

Los resultados prometidos para las seis salieron como a las diez y el conteo fue un sólo de impugnaciones y discusiones. Eso me lo contó un amigo que, para mala fortuna, le tocó ser miembro de mesa. Los resultados aproximados dieron empate y segunda vuelta para tres domingos despues. ¿La hora? 11 de la noche.

Agradecí mucho no tener que haber hecho ni esa cola ni tener que estar todos los años (por que a estos colegas les encanta elegirse y reelegirse anualmente) viéndo semejante espéctáculo.

Meses despues cuando llegó la hora de votar en mi colegio me preparé para una escena similar. Felizmente, el pequeño número de abogados que somos permitió una votación aséptica, sin colas, sin demoras, sin gritos, sin pendejos, con un viaje larguísimo. Le agarré aún mas cariño a mi elección y, en la contrastación, ví como Lima es realmente una olla de grillos. Puro grito, mala fe y pendejada. Un Burdel.

Con lástima ¿no? por los buenos amigos que estan colegiados ahí y por los prestigiosos maestros que también lo están pero cuyo brillo no logra eliminar toda la miasma que generan los, hummmm, dieciocho mil abogados restantes.

Por eso, cuando la tía pintarrajeada me empezó a hablar de sus políticas de cloaca, simplemente levanté la mano de hastío y me negué a tener que enterarme de nada y reivindiqué mi elección calificándo a Lima con el adjetivo que le puse hace ya un par de años.

Y ya está.

Eso es todo lo que quería contar.

Intrascendente ¿no?

Ah!, sólo añadir que luego de todo esto, creo que mi carnet chalaco tiene muchisimo más caché que el otro. Digo, es un decir.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Yupanqui.

Yo a mi equipo lo quiero mucho. Es un sentimiento que lo llevo dentro del corazón y no puedo parar.

Soy un fanático, de tribuna semanal y cánticos aprendidos. De camiseta en día libre y que arruga totalmente cuando corre golpe (primero es la integridad, señores).

Pero junto a mi esportin querido, hay algunos otros equipos a los que le tengo cariño. En Perú le tengo alguna simpatía al Cienciano, por ese algo de cusqueño que tengo en la vida y en el alma. En España me cae bien el Barcelona, en Italia la Juventus, en Bolivia el The Strongest, y en Argentina el Racing Club de Avellaneda. La Academia. Esa misma de "En el norte y en el sur, al este y oeste, brillará blanca y celeste, la academia, Racing Club". Si pero, como hay tanto fútbol en Argentina, uno le agarra cariño a otros equipos también. Así siento que podría sentarme feliz a ver un partido del Chacarita Juniors, por ejemplo.

Y el cariño a cada uno de ellos tiene su historia, historias que no pienso contar en este post.

Este post es para contar simplemente que añadí otro equipito simpático. Luego de ver estos videos, debo declarar que Yupanqui me cae muy pero muy bien.





Aguante Yupanqui. La próxima vez que vaya a Buenos Aires te voy a ir a ver. Digo, es un decir

Pensamiento del abogado litigante durante la huelga nacional indefinida de los trabajadores del Poder Judicial y que lo dejó sin nada que hacer.

"Y ahora ¿qué se hace con tanta vida?"

miércoles, 28 de noviembre de 2007

¿Acaso soy el único ....

... a quien le parece que sacarse las tabas en la oficina definitivamente no es?

Digo no? De repente es un boom y yo soy el único que tiene reparos en mostrar las Lancaster. Pues que si hace calor ... mejor ven con chancletas. Si igual andamos con terno oscuro todo el bendito día.

No se, yo tengo mis reparos. Digo, es un decir.

martes, 27 de noviembre de 2007

Burdel (parte II)

La parte I es ésta. Si quieres, dale un vistazo.

Ante la invocación que me lanzó la ancha señora tuve, no sin gran fastidio, que levantar mi vista del periódico y soltar las cañitas con las que sorbía mi sabroso jugo de fresa con leche. La doctora me estiró una sarta de volantes con la cara impresa de uno de los candidatos al decanato del Colegio de Abogados de Lima y me lanzó: ¿Sabe usted que hay una gran denuncia sobre el doctor Gutiérrez Camacho? (uno de los otros candidatos al decanato y que, ante mi limitada visión y nulo interés se aparece como más respetable que los demás). Me limité a levantar una mano y gritar mi "ampaymesalvo".

Abogada - le devolví el vocativo - pierde su tiempo por que yo no estoy colegiado en este bur ... colegio. Tuve que retener la palabreja por que estaba, digámoslo de cierta manera, en su territorio. Me encontraba rodeado de otros abogados como yo y uno nunca sabe cuándo se puede encontrar con uno orgulloso de su pertenencia al gremio limeño. Además, la abogada no tenía mucho aspecto de soportar a pie juntillas tamaña afrenta del colegio que aspira se convierta en su fuente de ingresos por todo el siguiente año. Yo estoy colegiado en El Callao, - terminé la frase con lo que la doctora musitó un gracias, volteó hacia la otra mesa y empezó nuevamene: ¡Abogado! ...

Varios de mis amigos suelen gastar simpáticas bromas, a las que les sigo el hilo animadamente, sobre el hecho que yo haya preferido colegiarme en el puerto y no en Lima, como todos ellos. Ello va desde la afirmación contundente y dogmática que ... Lima trae mas caché. En cambio Callao ... como que no va, te quita prestigio. La mejor que me hicieron es aquella que comentaba que, cuando pagaba mis cuotas de colegiatura (lo que suele suceder cada dos años) en agradecimiento, me invitaban una sabrosa fuente de choritos a la chalaca. Lamentablemente (y va en serio eso del lamento) no es así. Si fuera así, iría mensualmente a pagar mi cuota.

Pero, más allá de la broma, yo me siento muy contento con mi elección.

Allá por fines del año 2003, antes de dar mi grado, ya analizaba con detenimiento el tema de la colegiatura y habían ciertas cosas de Lima que no me gustaban. En principio que, en esos tiempos, lo más probable es que me hubiera tocado la mátricula treinta y nueve mil y algo. Mucha gente, hermano. Demasiada. Ni hablar. Parece un rebaño. Cuarenta mil puntas. Uf. No, ni hablar. Pero, salvo ese detalle, lo que me pareció una real pendejada era lo siguiente: Luego de optar mi grado, debía matricularme en un cursito que me daba el mismo colegio que duraba más de un mes y, opiniones recogidas, era una completa tontería por que no te enseñaba nada (lo que era evidente) . La clave de eso era ... pagar una cuota adicional al colegio. Luego, entre la resma de documentos que tuve que presentar, varios de ellos tenían que ser en "formato valorado del CAL" y suscrito por el "Oficial Mayor del CAL". Léase: más pagos. En total, obtener la mátricula 39 mil y tantos me costaban como 1500 soles y me demoraba como tres meses. Eso sin considerar la larguísima ceremonia de juramentación en la que por lo menos 300 personas recibían su carnet. Insufrible ... y encima pendejo.

Y en el rico yauca? Pues nada, llevabas tu título con los sellos regulares (ANR y la Corte del Callao), 300 luquitas y un librito para la biblioteca. Nada de cursos ni formatos valorados. en total 500 luquitas y en menos de un mes ¡juá! Ya tenía todo. Además que la juramentación duró veinte minutos y luego zafamos rapidísimo por que estabamos en pleno Callao.

Así, mientras muchos compañeros estaban reventados, todavía yendo a oir su cursito que se dictaba de 6 a 9 de la noche en el Palacio de Justicia, yo ya tenía carnét, cinta, autorización y, lo que es mas bonito, un registro 34 mil números menor por que yo soy el 5 mil y pocos.

¿Bonito, no?

A parte que a mi El Callao siempre me ha parecido un sitio peculiar con su plaza, su dársena, su submarino, su fortaleza, su iglesia matríz, el chicharrón del mercado central, los Barracones, Santa Marina Norte, Santa Marina Sur, el jirón Saloom, Corongo, el obelisco, La Punta, La Perla y Cármen de la Legua. Incluso tengo gente muy cercana que tiene cierto afecto por Ventanilla. Cómo no enamorarse del lugar, su música y su gente.

Hablo en serio ¿eh?

En cambio, el CAL.

Bueh!

Paro acá el post. Espero terminar en la siguiente parte. Digo, es un decir.


viernes, 23 de noviembre de 2007

Burdel.

La audiencia era a medio día y el abogado (hoy voy a empezar narrando en tercera persona pero queda claro que "el abogado" soy yo; cuando diga "otro abogado" se va a entender que me refiero a .... ¡exacto! otro abogado) que todavía tenia una hora larga por delante se mete a la cafetería mas respetable de la última cuadra del jirón Apurímac a tomarse un jugo.

Vaso (o mejor dicho copón por que la fuente de soda esa tiene la extraña costumbre de servir los jugos en un copón tipo "cáliz", ese de donde sacan las hostias pero todo de vidrio) en mano y leyendo en su periódico las noticias previas a la última goleada que nos propinaron los bananeros del norte (y que no se ofendan que su principal exportación es, precisamente, plátanos) se me acercó una robusta mujer recontra pintarrajeada (que es sabido que las mujeres se maquillan unas, se pintan otras y se pintarrajean las más) y me interrumpió de mi saludable "entremés".

¡Abogado! me dijo y me sentí como un simple sans culotte a quien el jefe de la revolución le llamaba por el título mas recurrente e inequívoco: citoyen. Desde esa entrada me cayó mal. Y es que el tema no va por que a mi me guste que me digan doctor (que me da igual, en realidad) pero ... no sé. Lo intentaré explicar. Cuando me dicen señor, siento como que me dicen lo mismo que a todos. No me molesta que me digan señor en vez de doctor por que ... por que lo segundo es una huachafada y que yo sepa, doctor aún no soy. Esa mismo valor nulo le da el interlocutor que me dice señor y obtiene de vuelta a su vez un "señor" para él. O tal vez simplemente el interlocutor ignora la profesión del infrascrito (a pesar de su maniática forma de escribir) por que sencillamente éste no lleva la estrellita de siete puntas en el terno ni tiene escrito en la frente: "Abogado".

Pero, cuando una persona te dice abogado se siente como que él pensara que tu esperas un caramelo y él, malo malísimo, no te lo da. Te reconoce el derecho a tenerlo pero no te lo da por que ... pues por que no quiere. Como que te escatima el honor que te corresponde, lo que lo hace a él mas importante. Bueno, esa cuestión subdesarrollada de jerárquias es lo que yo percibo. Entonces, a pesar que a mi no me molesta que no me digan doctor, si me causa fastidio que me digan "abogado" por que eso suena a: "te tendría que decir doctor, pero como yo soy un chucha y tu no, no te digo doctor sino abogado".

La cosa es que la tía me dijo abogado y .... bueno, el post se alarga mucho y ya son las 7 y mi viernes recién empieza. Continuaré el lunes.

Espero que esto no se alargue innecesariamente como la de los chorizos que aún falta terminar pero que ya me aburrió.

Paciencia. Digo, es un decir.

Opacidad.

El prefijo [i-] es una variación del prefijo [in-] partícula lingüistica (buena con la categoría inventada) que sirve como una negación de la cualidad a la que se le antepone. En cristiano:

i-rreal es lo contrario de real.

así que ... ya sabemos que tendría que significar "i-lustre". ¿no? Falto de lustre, falto de brillo, como las tabas del abogado litigante luego del recorrido por los juzgados. ¿Capisci?

Ahora entiendo por que se dice "Ilustre Colegio de Abogados". Con tanto coleguita que tengo, definitivamente a ese gremio le falta lustre (las reconocibles y reconocidas excepciones son tan pocas que, mas que dar el lustre que faltan, quedan lamentablemente como escarchitas en medio de tanta ... opacidad).

Creo yo que ese colegio bien merecido tiene el adjetivo. Digo, es un decir.

Un comercial .....

Si no lo han probado antes, prueben el te helado del Starbucks.

Muy bueno.

Y la botella de vidrio sirve para traérla a la oficina y reemplazar la botella de plástico en la que uno se servía agua del bidón. El vidrio es más limpio y la etiqueta de TAZO da mas caché que la de Cristalina Backus.

Claro que entra menos pero, no se puede tener todo.

Que bonito sería que sí. Digo, es un decir.

Desempleado estadístico

Cuando lo del censo, yo pensé que ese domingo me iba a aburrir mucho. Así que, para evitar aburrimiento, decidí sacar la vena cívica y me inscribí como empadronador.

Me arrocharon feo.

El INEI no me llamó ni para preguntarme la hora.

Ahora, que ha pasado más de un mes, me mandan un correo ofreciendome una chambita eventual de encuestador por una semana con un pago total de ciento ochenta bataraces.

¿?

Debo haber quedado registrado, en la base de datos de INEI, como desempleado. Total ¿a quien en sus cabales se le iba a ocurrir ofrecerse de voluntario al censo? Definitivamente o no tiene chamba o esta loco.

Debo estar loco. Digo, es un decir.

Estoy seguro ...

... que cuando Noé anunció el diluvio universal, algún entusiasta habrá exclamado:

¡A chupar, a chupar, que el mundo se va a acabar!

Cuando llegó el diluvio, habrá estado de lo más contento.

De repente ni lo sintió, total, ya habría estado en "aguas". Digo, es un decir.

¿Mal día de chamba?

JA!

Esto es un mal día de chamba.



¡¡¡Agárrenme que me da!!!, ¡¡¡¡Alejenme de las computadoras!!!!!

Digo, era un decir.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Por que quiero a la blanquirroja.


Bueno, en primer lugar por que cada vez que digo "La selección ya me ha dado cada trastada que cualquier cosa que pase no me va ha impactar", termina recibiendo a cada cual más terrible goleada que ... me termina impactando igual.

Y si bien, a raíz del paseo que se metieron los monos con nosotros ayer, ahora se escribe mucho y se comenta más. Yo me voy a ahorrar mis comentarios de ese partido. Más bien comento un drama, casi una estupidez.

Y es que es muy de moda que luego de los partidos de la selección (de los que siempre salimos mal) la gente empiece a despotricar parejo, que todos declaren (como liberándose de responsabilidad) que estaban seguros que nos goleaban, y no faltan aquellos que, arrugando naricita, dicen con ínfulas de superioridad (como si la negación los liberara de los efectos de la derrota), "Yo no veo fútbol peruano" para culminar con un atorrantísimo: "A mi háblame de la Champions, del Inter, del Barza".

En ese sentido, los que no tenemos ambajes en declarar que sí vimos el partido, que si intentamos confiar en ese equipicho, que la goleada nos duele y que, ay vida mia, seremos de los impenitentes que el próximo junio llenaremos el monumental para ver el Perú - Colombia, quedamos poco menos como cavernícolas (¿cómo te puede gustar el fútbol?) fracasados (Pero ¿para qué, si siempre pierden?) y poco menos inteligentes que una ameba (¿Y qué esperabas, que ganen?).

Eso me hace recordar a un gran amigo que veo pocas veces y a quien el futbol no le interesa un pito. Pero cuando lo busqué para que me acompañe a tomar unas chelas luego del partido en que Perú le metió 4 a Paraguay hace cuatro años, ni bien me saludó me abrazó con un efusivo "¡ganamos!".

Así que, ahorrenme los comentarios también. Que yo sé que ustedes saben que el proximo partido también verán la posibilidad de ver el partido (incluso yendo al estadio) y que toda la desconfianza se transformará nuevamente en entusiasmo. El mismo que existió ayer hasta las 4 y 18 de la tarde cuando nos encajaron el primero de cinco.

Hace años, cuando todavía tenía el interés por el chat (interés que he perdido totalmente hoy por hoy), conocí a una chica de Rosario, Argentina. Hablando de varias cosas pasamos al fútbol y yo reconocí una cosa peculiar: "en el Perú nunca ganamos nada, pero siempre que empiezan las cosas, creemos que podemos ganar". Eso me recuerda el 2004 cuando nos declarábamos que podíamos ser la "Grecia de Sudamérica" en alusión al impensado campeonato europeo que había ganado una selección quizá más analfabeta que nosotros como la griega (Que bomba la de los griegos).

A pesar de todo, yo sigo declarando mi amor por la camiseta blanca con franja roja. ¿Por qué? Pues puede que sea un cavernícola fracasado mas tonto que una ameba pero ... eso no lo voy a admitir jamás. Por el contrario, creo que eso no tiene nada que ver ya que esa afirmación responde más a un juicio que realizan aquellos que, al final del partido, piensan más en "la pose que tengo que asumir para que esta derrota no me duela tanto" (Exacto, la cantidad de gente que luego del tercer gol, declaran a grito pelado que no confiaban en la selección, que sabian el final de la historia y que sólo hinchan por el Barcelona) que a una real conjunción de características mías.

Yo quiero a la blanquirroja por que, a pesar que he hinchado por otros países en varias ocaciones y he vestido camisetas distintas a esa, nada se compara a la sinceridad que siento cuando me pongo mi camiseta de Perú. Usualmente la gente no se pone una camiseta de Perú, prefieren por ejemplo una de Brasil o de Argentina. Llevar una enseña que tenga, por si sola, algo de que enorgullecerse. Yo lo sé. Yo lo he hecho. Allá por el 2004 fuí a ver la final de la Copa América en el Estadio Nacional apoyando abiertamente a Argentina y llevando puesta ... la camiseta argentina. Pero llevar la de Perú ... es como clamar a diestra y siniestra ... ¡¡¡¡Soy un luuuuuuser!!!!

Pues tal vez lo sea.

Pero esa blanquita con su franjita es la única que es realmente mía. Las otras no son mías, son de otros. Son otros los que terminan teniendo más derecho que yo de alegrarse de los goles y gritar los campeonatos. Su triunfo nunca será intrínsecamente mío, tampoco sus derrotas. Sólo la blanquirroja me permite ser sincero ... conmigo mismo. Y es que, cuando salía de la final de la Copa América el 2004 con mi camiseta argentina, desee realmente haber ido con la de Perú. La albiceleste, con todo lo que es, no me hacía feliz, no era mía. Yo no soy totalmente sincero en un estadio hinchando por Argentina. Yo, yo soy peruano.

¿Que drama, no? Y es que, el DNI lo puedo cambiar. La ciudadanía la podría cambiar y podría liberarme de tener que elegir entre Garcias y Humalas cada cinco años pero ... eso no me quita que nací y crecí acá. Que aprendí a llorar y reir acá, que mis primeros gritos de gol fueron por los de Perú, que me enamoré acá y acá me hice hombre y conocí también la tristeza. Que, al Perú, no me lo voy a poder sacar ni con bisturí caliente. Y mientras no deje de ver fútbol (lo que es casi imposible) siempre voy a saber que mi única camiseta es esa blanca con franja roja que la tengo doblada con la ropa de estación.

Tal parece que no tengo otra opción. Por cuestión geográfica y de tiempo me tocó en azar esa camiseta y la quiero por que la tengo que querer y por que no me queda otra señores. Y esa falta de opción hace que la quiera aún más por que, lejos de la soberbia que da el triunfo permanente (cómo los aburguesados brasileños que vinieron el pasado domingo a entrenar un poco) y lejos también de la humildad que da el saberse el pez chico, ésta es una insolente que se cree pez grande de a ratos. Plebeyo con más ínfulas de rey que de mendigo.

Por eso admito que me la puse ayer (mentalmente) y sé que me la volveré a poner cuantas veces sea necesario. Así tenga que comerme quinientos treinta y ocho goles y gritar sólo cuatro (de penal). Por eso sé que estos cinco que nos metieron pasarán rápido al olvido pero el grito del domingo ... durará mucho tiempo. Es como si, luego de rasgar una prenda, tienes adentro una igual. Como un dispensador de papel toalla. No importa cuántas saques, siempre habrá otra. No importa qué cosas pase, la blanquirroja me la voy a poner siempre.

A no ser, claro, que la Federación Peruana de Fútbol cambie el modelo de la camiseta. Digo, es un decir.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Perú - Brasil

Si.

Ayer fuí al estadio como lo tenía pensado.

Y grité.

Me gusta mucho ir al estadio.

Tomé un video, de cuando se cantó el himno. Como filmaba, yo no canté. Es que siempre canto fuerte. Canto fuerte por que si canto bajo no me salen las notas altas y bajas del himno y termino haciendo aún peor papelón. Y además, si cantaba fuerte no se escuchaba al estadio, que era lo que yo quería.

Acá está.



No vi el gol de Kaká. Justo miré para abajo para acomodar el plástico en el que me estaba sentando. Es el segundo golazo que me pierdo a pesar de estar en el estadio.

Y luego grité mucho más. Pero no tomé video.

Cuando grito gol, lo último que se me ocurre es grabar video.

Pero tampoco ví el gol de Perú.

Cuando Vargas pateó el balón, yo lo ví con destino de red y fuí uno de los primeros en gritar. Al gritar miré hacia arriba. No ví el momento preciso en que entró el balón. Pero mientras empezaba mi grito, el resto del estadio gritó. Así supe que no me había equivocado al empezar a gritar antes que todos.

Quedé ronco. Todavía sigo un poco ronco.

Quisiera inventar algo convincente para salir de la oficina este miércoles en la tarde y ver el partido con los monos.

Algo se me ocurrirá.

Me parece que ya va siendo momento de que me dé una pequeña fiebre. Digo, es un decir.

Munich

El aburrimiento puede ser el pié a muchas cosas interesantes.

El sábado estuve con Ernesto y, cansados ya de la típica reuna de los sábados, decidimos ir a nuevos sitios. Total, en Lima viven casi 8 millones de personas y en algún sitio debe haber algo distinto, diferente, simpático. Hartos ya de sentarnos en una banca del Cuadros en Miraflores o de ir al Bolivariano a tomarnos media res, decidimos enrumbar los pasos hacia el centro de Lima.

La primera parada fue el Rincón Cervecero que se mostró mas bien frío y vacío. Tal vez si hubiera más gente, el ambiente sería mejor. No es que sea malo, es sólo que estaba muerto.

Luego de la chelita de rigor (la idea era tomar una chela y buscar otro sitio) salimos en plena cuadra 10 del Jirón de la Unión. Al frente había una gran cola pero no se veía muy amigable por lo que preferimos meternos a una puerta con una escalera descendente. La puerta en forma de barrica del Munich nos recibió abierta.

No se ve bien pero, ahí estoy yo junto a la puerta-barrica.

El Munich resultó ser un bar pintoresco. Donde la música la ponían no un poderoso equipo sino mas bien dos señores de edad indeterminable sentados ante un piano uno y ante una batería de percusión (no era una batería, era un conjunto de tamborcitos, un par de platillos y un cencerro que formaban un armónico conjunto) el otro. Entre ambos se tocaron desde valses hasta Decisiones.

La gente de aspecto algo mas bohemio que en otros lados llenaba todas las mesas. Felizmente para nosotros un "mesón" circular de dos metros de diámetro (que acogía ya a varias personas) nos acogió y pudimos tomar nuestra chelita de rigor.

Buen descubrimiento el Munich. Tal vez no sea el mejor lugar de la ciudad pero ... siempre reconforta saber que existen mas opciones.

Los próximos sabados prometen más excursiones.

Sólo Dios sabe hasta donde llegaremos. Digo, es un decir.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Espresso

El otro día caminaba con Omar, muy buen amigo de la oficina, rumbo al estudio luego de almorzar un buen Bembos. Cruzando el parque Kennedy el Starbucks se fue mostrando frente nuestro. Omar soltó la idea de comprarnos un café para la tarde de chamba que venía. A mi no me pareció mala idea, sobre todo por que nunca me desagrada de todo tomarme un buen café mocha del Starbucks.

Pero, una vez frente al mostrador, la roñosería que forma parte de mi carácter se presentó en todo su esplendor. Recordé que pocos días antes había sacado una cuenta de mis despilfarros semanales y un rubro estaba formado por los constantes cafes especiales starbukianos. Así que, ascetico yo, decidí no comprar un café, que aparte no es que estuviera muy muy muy antojado. Que cuando me antojo, no hay razonamientos que valgan.

Pero, ya estaba adentro ¿no? Asi que opté por hacerme el gourmet y pedí un café expreso.

Con la copita en mi mano, recordé a mi madre con sus gustos de café y su saboreo placentero de amargas tazitas de café expreso. La copita la terminé en la oficina, luego de darle espaciados "piquitos", opté por meterme un tanganazo con el resto y sentir en carne viva la mas vívida experiencia que puede incluir el fonema "amargo".

No me gustó.

Pero a mi el café, en líneas generales, sí me gusta.

Así que llegué a una conclusión: Tomar café expreso es como morderse un ajo. Es decir, nadie niega que tienen un sabor especial y en la mezcla de ingredientes precisa, pueden llevar a un comensal al cielo pero ... ni uno ni otro podrán dejar de ser "ingredientes" no "productos". Creo yo, en mi inopia, que el café expreso sirve para mezclarlo con otras cosas y hacer cosas deliciosas. No para tomarselo todo de un sorbo. Es casi casi como morderse una cebolla ¿capisci?

La próxima que venga con dudas a la hora del café, pues o no compro nada o me compro un americano y me dejo de tonterías. A no ser que quiera castigarme por algo. Digo, es un decir.

Ayayay ... estos musulmanes.

Noticia!!!

En Pakistán, una mujer fue condenada por un consejo tribal a ser violada. Resulta que su esposo violó a una niña y el tribunal falló autorizando al padre de la menor a violar a la esposa del violador. Y eso a pesar de que los hermanos del violador ofrecieron como "resarcimiento" cuatro de sus hijas en matrimonio al padre de la niña violada. Pero este no aceptó, quería cepillarse a la señora.

Lógicamente la señora no aceptó y escapó despavorida.

Hay que añadir que en Pakistan este tipo de veredictos no están apoyados en la ley pero ... igual las cortes tribales aplican su justicia. ¿No me creen? Pues acá esta la noticia.

Gracias a 20 minutos que se va a volver una fuente inagotable de diversión y de posts para este blog.

Algo me dice que en los desiertos de Pakistán, deben haber muchas mujeres fujitivas corriendo despavoridas. Digo, es un decir.

Desazón

Yo estaba en mi primer ciclo en la universidad. Aburrido pues aún no tomaba las cosas en serio (en realidad no las tomé durante muchos ciclos más, quienes me conocieron darán fé). Y aún no tenía en tan alta estima el vicio de leer. Es más. Ni siquiera era un vicio. Era una ligera afición. Leía poco, en comparación con lo que terminé leyendo despues o incluso hoy.

En mi bagaje de lecturas todavía estaba caliente el recuerdo de "Cien años de soledad" que, para ese momento, ya la había releido cinco veces de las ocho que la releí en total. Una tarde, para paliar la molicie que me invadió y que no me permitía abrir mis separatas y leerlas, le pedí a un amigo hoy lejano que me prestara un libro. Me prestó un librito amarillito de hojas de papel periódico. El autor era mi conocido García Márquez y, libro en mano, me dirigí a mi habitación, me tiré en mi tarimita y empecé a leer. Veintiseis horas despues terminé el libro y tuve la sensación de haber leído la mejor historia posible (despues leí otras historias tan buenas como esas e incluso algunas mejores). Recuerdo que leí hasta tarde esa noche, desde temprano en la mañana siguiente, en la 46 (que ahora no existe y creo que es la 29) rumbo a la Católica, en la Católica, durante el almuerzo, en la 46 de vuelta, en mi tarima de nuevo, durante la cena, y la terminé esa noche. Quede totalmente satisfecho.

Muchos años despues la volví a leer y la entendí mejor.

Hoy vi que se ha estrenado (o se va a estrenar) una película sobre la novela. Con el mismo título: "El amor en los tiempos del cólera" y quiero ir a verla. Pero luego recuerdo la gran desazón que me suele invadir cuando veo películas de novelas que me marcaron y quisiera tener la fuerza de voluntad para prometerme jamás ver adaptaciones de novelas tan buenas y cumplir la promesa, sobre todo.

Luego me da un ligero fastidio por que el día que yo quiera decirle a un hijo que lea ese libro y esa historia tan buena, alguna alma hueca me diga. "pero para qué la va a leer si acá está la película". En esa perspectiva no quisiera que haya otra novela adaptada para el cine. Pero claro, el cine es distinto, tiene sus pros y sus contras y muchas películas buenas serían sólo reflejos mustios si las leyeras en vez de verlas. No quisiera desencantarme esta vez.

....

Esperemos que la adaptación sea buena y que dure en cartelera el tiempo suficiente para poder ir a verla (es que soy medio distraído con esto de los cines). Digo, es un decir.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Punto debil.

Usualmente suelo ser una persona que en no muestra emociones extremas. Es decir, salvo en el estadio, mis alegrías no las expreso gritando o saltando. Cosas así.

Sin embargo, si hay algo que me enternece hasta convertirme en un total imbécil babeante ... son los gatitos.


Too cute for words, originally uploaded by fofurasfelinas.


Todos tenemos un punto débil. Y yo además, quiero tener un gato. Digo, es un decir.

Post Scriptum: Sobre los que dicen que es de machos tener un perro y de maricas tener gatos, por mi, pueden irse a la mierda con sus comparaciones.

martes, 13 de noviembre de 2007

How's your faith today, Father?

Hoy compré mi entrada para ver el Perú - Brasil.



Y yo también pienso que nos van a golear.

Aunque, iré a esperar el golpe en la polla. Digo, es un decir

¿Latino yo? Ni hablar

Felix Luna es un historiador argentino de quién leí un librito de historia argentina muy interesante que compré en Buenos Aires. De él recuerdo un pasaje muy interesante en el cual, ante una invitación enviada por el gobierno del Perú (por las fechas debió ser el gobierno de Balta y posiblemente sea a la Feria internacional de 1872 que motivó la construcción del Parque de la Exposición y del Palacio y todo eso), el gobierno argentino declinó la invitación señalando, con otras palabras, que ellos no encontraban mayor interés en interactuar con los demás países latinoamericanos ya que su horizonte era Europa. Eso es algo que ya sabemos.

¿A que viene todo eso?

Y nada, que el otro día leí en un blog que no recuerdo cuál una crítica a la "política latina" y cómo el pueblo latino estaba muy pegado a la "nueva izquierda" de Chávez, Correa, Morales. Que Kirchner (hembra y macho) tiraban para el mismo lado al igual que Lula y que habían fuerzas muy grandes como las que encabezaban López Obrador en México y el impresentable Humala acá (a todo esto ¿Humala encabeza algo?). Ok dije. Pero desde ese momento no me gustó la idea de compartir la etiqueta "Latino" con toda aquella masa que se siente atraida por estos personajes.

Luego, ya en mi casa, zapeando un poco, vi la entrega del Grammy Latino y en ella a las "mejores estrellas latinas", lo "mas destacado de america latina" y demás epítetos que antecedían a: Ricky Martin, Shakira, Maná, y demás grupetes totalmente prescindibles y detestables. "Latinos" los llaman.

Dos mas dos igual cuatro. La idea es que ser Latino es ser un infeliz que deja que gente como Chávez le meta el dedo a uno y que canta sonsonetes de Ricky Martin.

¡¡¡¡¡¡HORROR!!!!!

En ese momento, mi sangre andina milenaria se sublevó en mis venas y me negué. Me niego a ser considerado "Latino", llamame "sudaca" si prefieres pero por favor, no me digas latino. Que, actualmente, ser latino es precisamente la conjunción de todos los caracteres que más detesto.

Uno de los sueños que aún no cumplo es conocer algún día Manhattan y caminar por sus calles perpendiculares. Tribeca, NoLiTa, Loisaida, Upper East Side, etc, etc, etc. No creo que me alcances piernas ni tiempo para recorrerlo entero. Pero me recorre un completo escalofrío de imaginarme que, cuando en cualquier circunstancia tenga que revelar mi querido origen peruano, el gringo de turno (los gringos también suelen ser constantemente una especie de pelotudos) me diga con "ispaniol" de colegio; "¡¡Ah!! Latino, Ricky Martin, Shakira".

Puaj.

Preferiría ser mediooriental y que me digan que soy terrorista, sinceramente.

Claro que no te meten a la carcel por ser latino.

Bueno, bueno, es cierto. También te meten a la carcel por ser latino.

En fin, ustedes me entienden. ¿no?

Digo, es un decir.

¿Por que no me callo?


Fernando Savater, a quien leo con mucho gusto por esa costumbre que tiene de hacerme leer de forma ya organizada y claramente escrita cosas que yo ya pensaba y sabía pero no podía decir y de quien ya hablé en este blog acá, escribió una vez que estaba en contra de la reinstauración de la monarquía cuando, allá por 1978, se debatía la nueva estructura que iba a tener el Estado Español y que luego fue plasmado en la Constitución Española de 1978. Cuando la gente le preguntaba por qué estaba en contra del Rey cuando el, en ese entonces, chavalillo se veía muy mono con su esposa griega y la pinta de españolon que no le cabía en el cuerpo, Fernando respondía que él no se oponía por que pensara que el Rey fuera malo, es más, reconocía que el Rey era bueno pero lo que no le gustaba era que, aún en el caso que el Rey fuera malo, igual tendría que aguantarlo. "Bancarseló" dirían los argentinos.

¿Y?

Pues nada, que cuando me enteré que Juan Carlos I hizo lo que muchos hubieramos querido hacer con Hugo Chávez (en mi caso añadiría una mentada de madre y un buen pescozón al mono ese) pues caí en cuenta que el Rey siempre me pareció un personaje agradable y que me inspiraba confianza. Me cae bien. Luego de ello pensé en lo que dijo Savater y, como casi siempre que recuerdo algo que dijo Savater, pensé que yo pienso lo mismo.

Claro que luego, por esa manía de la concatenación de ideas, recordé a Alejandro Toledo rompiendo todo protocolo real y estampando sendos besos en las mejillas de una sorprendidísima y casi indignada Reina Sofia y de (no estoy seguro si fue el mismo Toledo, otro personaje o sólo una leyenda urbana) cuando alguien acá en el Perú, frente a Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, le dijo: "salúdeme mucho a su mamacita".

martes, 6 de noviembre de 2007

lunes, 5 de noviembre de 2007

Innovaciones Jurídicas - Parte 2

Si no leíste este post, quizá no entiendas de lo que estoy hablando.

Ahora sí. Durante el fin de semana estuve dándole vueltas a eso del delito de "desovediencia" y, si salir del tema oológico, me pareció encontrarle una interpretación mas acorde con la realidad.

Verán, el juez me dice que cumpla con algo bajo amenazar de considerar que cometo un delito de "desovediencia". Y como los delitos son algo grave, cualquier detalle al que uno no le preste atención puede significar una acusación fiscal. Así que me dí cuenta que si yo no cumpliera el mandato judicial pues eso al señor juez le causaría un gran fastidio. Es decir, le rompería los huevos. Entonces, lo que el juez me quiere decir al advertirme de incurrir en "desovediencia" es que, si yo no cumplo le voy a causar una gran molestia (ergo, la ruptura de los cascarones) por eso debo cumplir.

Creo que ya voy entendiendo. Digo, es un decir.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Al tomar un taxi 4: Piénsalo bien.

La organización económica por la que opté para no gastarme la quincena en guán es que todos los viernes (como hoy) yo me pago un emolumento. Es decir, voy al cajero y saco el monto fijado previamente por mi y con eso vivo hasta el próximo viernes. Ese monto X es lo que tenía que cubrir las necesidades básicas: comida (desayuno, almuerzo, comida), transporte a donde fuera que tenga o quiera ir, diversión (principalmente la entrada al estadio para ver a mi esportin querido), y alguna otra cosita. Fuera de ese monto X, los gastos regulares (celular, alquiler del pisito, seguro médico) y los irregulares (cine, teatro, comida especialmente especial, compras en supermercados) las hago directamente con cargo al saldo de la cuenta. Es decir, el cheque mio que me has de dar lo meto cada quincena, independientemente del día que toque, a la cuenta y cada viernes yo me pago mi propia dieta (que actualmente es la única que me queda por que la otra ya la abandoné). Asi vivo.

Bueno, lo preocupante era que X es un monto apreciable para una semana considerando que soy un mocetón soltero y sin mayores preocupaciones ni deudas (Gracias a papalindo no tengo deudas, ni tarjeta de crédito siquiera. Eso causó que cuando quise poner a postpago el celular la chica de Movistar, al no encontrarme ni en bancos ni en Infocorp, me dijera que no existo) pero no llegaba ni al miércoles. Es decir, X se iba volando y yo no sabía por qué. Hasta que lo descubrí.

Y es que la manía de tomar Taxi hasta por cinco cuadras se chupaba mi dieta. De siete soles en siete soles (algunas veces ocho o nueve) me iba quedando sin un cobre y mi capacidad de ahorro se iba por la calle. Si a eso le sumo que de la Urbanización donde vivo no me saca nadie a no ser que camine siete cuadras hasta la Panamericana (no me gustas San Borja y tu cultura del carro propio) se ve que hasta para ir a sitios a menos de dos kilómetros de mi hogar, regalaba la plata. Eso causaba que X no cumpliera la función y no resultara siendo X por que a término de la semana terminaba gastando X+Y y a veces hasta +Z.

Decidí, con tu gran apoyo y colaboración por cierto, empezar a moverme en transporte público. Regresé a las combis y descubrí que X no sólo duró hasta el siguiente viernes sino que me sobró un monto equivalente al 40% de X. Desde entonces, para mí tomar combi no es un fastidio, es una mina de oro. Claro, que el tiempo que se pierde y todo eso pero ... reducir tus gastos en un 60% u 70% lo compensa. Y además, como soy medio puño, estoy recontento. Por otro lado, yo siempre tuve la manía de leer en los carros (por lo que me estoy quedando ciego del ojo izquierdo) y mi retorno a las combis significó mi retorno a la lectura activa. Voy a tener plata y tiempo para leer ¿Se puede pedir algo mas?

Parece que voy a volver a ahorrar, quien sabe y me regreso a Buenos Aires una vez más. Digo, es un decir.

Innovaciones jurídicas

Hoy vine a trabajar sin ánimos. Ayer fue un feriado riquísimo, encima ganó mi esportin querido y ya no está en zona de descenso. Descansé, escribí (ya se va a venir el primer libraco de este pechito pero ... será de derecho, los interesantes vendrán despues) y te extrañé. Supuse que me esperaba un día ligero, de despachar cuatro o cinco cositas en veinte minutos y luego ... dedicarme a la investigación para el opúsculo o a la wikipedia, lo que más ponga.

Sin embargo, ahora ando consternadísimo. La petición de un cliente de contestar un oficio me ha sumido en la preocupación. Y es que, aunque yo pensaba que las sorpresas profesionales las iba a encontrar en cosas algo mas complicadas que un simple oficio de un juzgado de paz de provincia, este oficio del segundo juzgado de paz letrado de Pisco me dejó anonadado. Y es que mas allá del clásico bla bla bla nos amenazan con acusarnos, si no cumplimos, por la comisión del delito de "desovediencia a la autoridad". Y bueno, yo que penalista no soy, me quedé preocupadísimo pensando en la de cosas que pueden estar acusándome y yo ni enterado.

"Desovediencia". Eso tiene que tener, por que no hay otra, algún tinte "ovular" u "ovárico" (supuesto imposible por que la autoridad en este caso es juez hombre) u "ovoide". Yo sé que despues del terremoto, las cosas en Pisco son el deshueve y tal vez por allí vaya la cuestión. ¿Desoveder a la autoridad? ¿Desovar al juez? ¿Deshuevar al juez? . ¡¡¡¡Acaso van a insinuar que al honorable juez le cort.... nooooooo. No me vengan a romper los

¿No me creen?

Si le das click, la imagen crecerá


Resoluciones como estas son el despelote. Digo, es un decir.

Obviamente, los datos que faltan los borré yo. Hay una cláusula de confidencialidad, que si no...

miércoles, 31 de octubre de 2007

El fraude de Kirchner o ... no metas las narices donde no te importa.

Yo sé que carezco de legitimidad para opinar respecto a una valoración positiva o negativa de las realidades que conozco sólo tangencialmente. Pero también sé que hay en el mundo valores que son universales y que, vivas donde vivas o pienses lo que pienses, no los puedes negar por que niegas con ellos la misma esencia de lo que son los principios básicos de convivencia y organización en sociedad.

El domingo pasado en Argentina, la elección la ganó el partido oficialista. No fue una sorpresa. Era totalmente previsible. A mi personalmente, el presidente argentino no me gusta. No sólo por que es feo el pobre sino por que lo que vi de él mientras estuve allá me dejó un tufillo bien feo a politicastro, tan feo que para mi que vivo acá y que he visto cada cosa (desde Humala hasta Fujimori) me pareció excesivo y nunca antes visto. Ojo, no digo que me escandalice, sino que me pareció excesivo. Era el fin de campaña del candidato oficialista al gobierno de la ciudad de Buenos Aires y, en plena manifestación, la palabra de fondo, la estelar, la esperada no fue la del candidato. Fue la del presidente que apoyaba abiertamente a su candidato. Eso no era sorpresa, es algo evidente que el presidente apoya a su candidato. Pero me pareció excesivo que el Presidente haga las veces de jefe de campaña. Osea, aca Alan apoyaba a Benedicto pero no salió como orador principal de su mitin de campaña. Ni Fujimori con Yoshiyama. No me cayó bien el señor. Pero en fin, pensamiento de extranjero vale tanto como un boleto de combi tirado en el suelo. A nadie que importe le importa.

Pero ahora que veo las denuncias de fraude, la pérdida de boletas (¿cómo es posible que naciones contemporáneas sigan utilizando boletas con el nombre de los candidatos para votar? Ese medio lo utilizó ¡¡¡¡Leguia!!!! para hacer fraudes, imagínense. ¿Acaso no esta claro que es mejor poner todos los nombres de los candidatos en un papel estándar -cédula que le llaman-) de candidatos de oposición, la compra de votos (para aquellos utópicos que creen que el voto facultativo arregla las cosas o sólo lleva la decisión a quienes están preparados o interesados en votar), el robo de boletas, y cosas así. En fin.

En Youtube se encuentran algunos videos que comparto con ustedes.









Desde donde yo lo veo, tal vez sin fraude también ganaba Kirchner, pero ... ¿para que ensuciarse las manos? Una pena.

martes, 30 de octubre de 2007

Yo, que dije, te digo.

Esto lo empezó a hacer Dragón, luego se lo ví a Darling. Yo quise copiarme. Total, en este mundo todo es copia. ¿no?

Por fin encontré dónde ver qué cosas habían puesto las personas en google para que esta omnipotente página las traiga acá.

  1. tengo gripe. Bueno, sí, la tuve pero ya no la tengo. Felizmente.
  2. paso de desfile. Se da cuando pasas justo frente al estrado principal, el truco es que la pierna debe levantarse hasta estar a altura de la cintura. Todo ello sin flexionar la pierna que sirve de apoyo. Dicen que se ve muy marcial, a mi me causaba lesiones.
  3. quiero tomar un taxi. Por el contrario, yo ya no quiero tomar taxis. Ya explicaré.
  4. facho. Esta es la que mas gente pone para llegar acá. Dícese de la persona que es de derecha, mote que utilizan principalmente los "rojos". Folclore político.
  5. mi fido di te. E ogni giorno mi fido più di te.
  6. fotolg chimbote. No lo tengo, nunca lo hice ni lo haré. Chimbote no tiene nada que merezca la pena fotografiar.
  7. paciencia. Hummmm. No es mi fuerte.
  8. saca la mano de eva ayllon acordes. Bueno, la mano de Eva Ayllón la tiene Eva Ayllón, yo no. Supongo que habría que pedirle a esa señora que la saque del bolsillo y la muestre nuevamente a todo el público.
  9. que hacer cuando todo sale mal. Bueno, algunos recomiendan quejarse. Otros llegan incluso a matarse.
  10. all blacks. Definitivamente prefiero a Los Pumas.
  11. resumen de abril rojo. Un fiscal ayacuchano regresa a Ayacucho y empieza a investigar algunos asesinatos que lo llevan a pensar que regresó el Senderismo (o mas bien que nunca llegó a irse). La trama termina en que todo es un arreglo del jefe del ejército que no quiere perder a sus enemigos por que si no, él mismo pierde toda su valía. No recuerdo bien, hace ya mas de un año que la leí.
Iremos revisando periódicamente qué sorpresas me traen estas palabrejas. Digo, es un decir.

Cuestión de Chorizos, parte 4.

Como el título lo dice, esta es la parte 4. La parte 1 es esta, la parte 2 ésta y la parte 3 esta otra.

Montevideo es una ciudad pequeña, casi provinciana. Limpia, ordenada, con gente amigable pero ... cara. Cuando compré el pasaje de buque en Buenos Aires, la compañía me regaló un plano de Montevideo. A mi eso de los planos me emociona mucho, soy un fanático de los planos y ese en particular me sirvió mucho. Cuando llegué a la capital yorugua intenté seguirlo con pocas luces. La estación terminal de buses "Tres Cruces" (en donde me soltaron) estaba marcada en el plano pero ... una cosa es el plano y otra cosa es la realidad. Empecé a caminar sin rumbo por unas cuadras hasta que me ubiqué (no abundan las placas con los nombres de las calles en esa parte de Montevideo). Luego de ubicarme y seguir caminando llegué al Estadio Centenario.

Montevideo10
Me lo imaginaba alto e imponente, es mas bien amplio y chato.

Le di la vuelta y luego tomé un colectivo que me llevó hasta el centro histórico de esa ciudad. El bus se fué por varias calles que yo seguía aplicadamente en el plano que tenía a mano, todo el mundo se dió cuenta que era un turista extraviado y me sonreían compasivos. El carro, que se veía viejito pero aún así era un meche del año comparado con los buses de la cocharcas, me dejó a un par de cuadras de la Plaza Independencia que es uno de los principales landmarks uruguayos. En esas cuadras encontré un kiosko mas bien largo, como de unos cuatro metros de largo y que parecía mas bien uno de esos omnibus viejos de TEPSA que llevaba como nombre: "Los amigos son los amigos". Amigable, definitivamente.

Ese simpático armatoste vendía comida. Chivito y Choripanes, principalmente. Esta es la mía, dije y me acerqué dispuesto a comprar. Yo estaba atrás del kiosko y pero, la decepción me llegó cuando ví que el tipo que atendía recién estaba abriendo y refregaba con harta espuma la plancha de metal sobre la que mas tarde cocinaría los choripanes. Con la boca hecha agua (no había comido nada sustantivo en todo el día y ya eran como las dos de la tarde) seguí mi caminata hacia la "Ciudad Vieja" donde, de rato en rato, pasan viejas carretas tiradas por caballos.

Montevideo2
De estas pasan varias. Peculiar ¿no?

Quién sabe cuándo volveré a Montevideo.

Aca termina esta parte 4, este decir se alarga mucho y aún no digo lo que en un principio quería decir. Que lata. Digo, es un decir.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Para qué buscarle tres piés al gato

Cuando está clarisimo que tiene cuatro.


¿Alguna vez te preguntaste que hay debajo de un gato sentado? Yo tampoco. Digo, es un decir.

lunes, 22 de octubre de 2007

65 años por delante.

Vi en microsiervos un simulador de esperanza de vida y, como estoy hueveando en la oficina, lo hice.

Me dijo que mi esperanza de vida es de 92 años. Osea que no llego ni a la tercera parte. En fin, eso si que es optimismo. Definitivamente.

Con esas, espero que pueda ver alguna vez a Perú en un Mundial. Digo, es un decir.

La dirección del simulador es http://simuladores.unespa.es/. A ver cuántos vamos a llegar al 2072.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Dos conclusiones.

La primera: Este video es muy bueno. Vale la pena verlo.



Y siempre conviene mirarse en el espejo ¿no? Digo, es un decir.

Despiste

Falta una hora y media para el partido Perú-Chile.

Abogado 1: (Viendo páginas chilenas con info on line) Ya se abrieron las puertas del Estadio.

....
(Mucho rato en silencio)
....

Abogado 2: Cómo dices que ya se han abierto las puertas. Yo estoy viendo google earth y el estadio aún está vacío.
...
(Incomodo silencio)
...
Abogado 3: Hasta donde yo se, google earth no se actualiza en vivo.
Abogado 2: ¿no?
Abogado 1: No.
Abogado 2: Lástima, yo pensaba ver por ahí el partido.

Bueno, y yo tampoco tengo dónde ver el partido. En fin.

La última vez que no vi a Perú y me quedé sentado en mi sitio, le metimos 3 a Uruguay. Quien sabe es la cábala. Digo, es un decir.

P.D. Acabo de recordar que no es cierto, la última vez que no vi a Perú y me quedé sentado, empatamos 2 a 2 con los boliches. Ups!

martes, 16 de octubre de 2007

La cruda realidad

La cruda realidad dice que, a pesar de mis deseos de ser como Chabal



A las justas si me parezco a Pocoyó.



En fin.

Por cierto, ¿saben que en el Perú existe un equipo nacional de Rugby y que se llaman "Los Tumis"? Investigaré más.

lunes, 15 de octubre de 2007

Deseo

Cuando crezca, quiero ser como Chabal.


Si es que llego a crecer tanto. Digo, es un decir.

jueves, 11 de octubre de 2007

Tengo Gripe

Por eso no posteo nada.

¡Puf!

miércoles, 10 de octubre de 2007

Deja vú!

Hoy me desperté y sentí como si estuviera viviendo en 1986.

Segundo año de Alan García como Presidente y .... ¡¡¡ya hay inflación!!!!


¡¡¡¡MAMAAAAAAA!!!!!!!!

sábado, 6 de octubre de 2007

Brahma mona.

Siempre es bueno darse una vuelta por Youtube, resulta entretenido. Y entre las cosas que chequeo de vez en vez estan los comerciales de Cerveza Quilmes que suelen ser entretenidos y originales (no recurren necesaria a la inefable calata de comerciales de cerveza peruanos). Bueno, entre esas estaba cuando llegué de carambola a los comerciales de cerveza ecuatorianos. Y, antes de dar play, me di con la aparente sorpresa de que allá pasan exactamente los mismos comerciales que pasaron acá con ocasión del verano pasado. Sólo que ... los doblan, para que hablen en "ecuatoriano". Denle una chequeadita.



Definitivamente, Carlos Alcántara no está para que lo pongan a hablar en "ecuatoriano" con eso de "panita" y cosas por el estilo. Y eso no es lo único. Acá tienen otra:



¿alguna duda?

Definitivamente, acá hablamos mas divertido,cuando menos. Digo, es un decir.

Ahora, para que no se queden con las ganas, ponemos uno de los comerciales originales. Peruanos, por supuesto.



viernes, 5 de octubre de 2007

Chiste viejo 4

Gracias a mi amiga Cecilia quien involuntariamente contribuyó a este post.

Un grupo de enanos organiza un partido de fútbol, pero cuando llegan al club, los vestuarios estaban en refacción; entonces van a un bar cercano y le piden permiso al dueño para cambiarse en el baño, a lo que éste accede.

Al rato llegan los enanos del equipo contrario y se encuentran con el mismo problema; también van al bar cercano y piden permiso para cambiarse; el dueño les dice que, ya que en el de hombres se estaban cambiando los primeros enanos, se cambien en el baño de damas ...

Al rato cae un borracho re-mamado, se acomoda en la barra, pide una ginebra y se pone a beber... ; al ratito salen del baño de Hombres los enanos del equipo azul; el borracho se los queda mirando detenidamente y sigue bebiendo ...

A los pocos minutos salen del baño de Damas los otros enanos, los del equipo rojo...; el borracho sorprendido lo mira al dueño del bar y le dice:

- Macho... tené cuidado que se te esta desarmando el metegol ...!!!!


jueves, 4 de octubre de 2007

¿Cómo dijo?

La verdad que en estos días no voy a ir a Vivanda. Suelo ir seguido pero, luego de ver este encarte, voy a suspender mis visitas.



Es que a mi, la boyería ... no me convence, no es mi onda. Aunque algunos amigos mios se que van a ir corriendo. Digo, es un decir.

Ya la tengo.



Ahora sólo resta esperar dos meses. Digo, es un decir.

Birmania Libre



FreeBurma.com

jueves, 27 de setiembre de 2007

Cuestión de Chorizos, parte 3

Si no has leído la segunda parte, o la primera parte, tal vez no entiendas mucho esto. Así que si quieres puedes darle una leída.

La primera carretilla de choripanes que vi en Buenos Aires fue en el segundo día que estuve ahí. Ese día el recorrido me llevó al Zoo y de ahí seguí caminando por los jardines de Palermo que son muy arbolados. Supongo que con un clima de verano serían mas acogedores pero en invierno crudo, y a pesar del tibio sol que no calentaba nada, mi recorrido obedecía mas al interés turístico que a las ansias de pasear por la naturaleza. Así llegué hasta el Planetario.

Baires31
Este es el planetario. Como no sé tomar fotos, la tomé a contraluz.

Mi plan de esa mañana fue conocer los dichosos jardines y a tiro de medio día o una de la tarde, regresar a la casa (que no estaba lejos) por que a las tres jugaba Boca y quería ir a la cancha. Ese punto de la agenda no estaba trazado en el plan original pero Ernesto me hizo ver que ir BsAs y no ir a ver a Boca iba a ser un real desperdicio. No es para tanto pero sí me alegro de haber ido.

En mi billetera aún tenía el producto íntegro del robo a que me sometí alegre y voluntariamente por parte del Banco de la Nación Argentina en su caseta del aeropuerto de Ezeiza. Me explico. Yo viajé con 170 dólares en efectivo metidos en mi billetera, mi intención era llegar y cambiar para poder tener pesos y contar con dinero en efectivo. Para esto ya me había informado que allá no existe la circulación paralela como acá donde con un poco de insistencia te aceptan dólares en cualquier lado y tampoco existen amigos cambistas. Sabía que las casas de cambio eran pocas y te pedían pasaporte para cambiar, que los bancos no abrían los sabados y que ... en general, si no cambiaba pesos me iba al joraca.

Supe también que en Ezeiza, al costado de donde recoges el equipaje hay una caseta de cambio y, luego de recoger mi incómodo mochilón, allí me dirigí. Otra cosa que también sabía era que el cambio era similar que acá, 3.11 pesos por dólar. Lo que si no supe era que me la iban a meter todita y que la caseta me iba a dar un cambio de 2.74 pesos por dólar. Es decir, yo que esperaba salir del aeropuerto con 528 pesos y algunos centavos, salí de ahí con 465 y centavos. De acordarme me sigue doliendo.

El buen Sebastián, que administraba la casa donde me alojé, se encargó de recordarme lo imbécil que fuí. Lo dijo así. Imbécil. Es que, para algunas cosas, suelen ser muy lisurientos, me fui dando cuenta. Claro que se disculpó al notar mi sorpresa pero para mi la palabra fue lo de menos, lo que realmente escocía era la consciencia se haber tirado 60 lucas (en ningún momento dejé de pensar en soles y ello se vió favorecido por el hecho de que el valor específico de ambas monedas es el mismo) a la basura.

Bueno pues, ahí estaba yo caminando en los bosques de Palermo, con mis 400 pesos (ya había gastado algo comiendo el día anterior, en el desayuno de ese domingo y la entrada al zoo) cuando vi mi primer carrito choripanero en la esquina justo frente al Planetario. Pensé en acercarme y comerme un choripán pero ... no tenía sencillo. No me preocupé, no hacía dos horas que había desayunado y ademas "de esas carretitas voy a encontrar montones" pensé.

Baires30
Si le das click a la foto podrás ver su resolución grande, en ella podrás ver al lado inferior derecho del monumentoel primer kiosko choripanero, rojito él, que ví en Baires.

Equivocación total.

Pero, como esto ya está demasiado largo, tendré que hacer una cuarta entrega. Ni modo. Digo, es un decir.

miércoles, 26 de setiembre de 2007

En la oficina, cualquier cosa saca una sonrisa 3

Hay que legalizar un documento elaborado en México para que tenga validez en el Perú. Falta una firma, urge recurrir a la embajada de México.

Abogado encargado: Parece que voy a tener que ir a la embajada de México
Otro abogado: Si, no hay otra.
Abogado encargado: ¿Dónde queda México?
Cualquier otro abogado: Entre Estados Unidos y Guatemala.

Boom editorial

En los últimos días, este buen blog, cuyas visitas diarias ascendían a 30 parroquianos, ha sufrido un incremento según lo que me dice el Statcounter y ahora recibe una afluencia cercana a los 200. Es decir, el 500%. Tal vez para algunos blogs ese número sea cortito pero para este que es casi casi uno familiar, resulta sorprendente.

Sinceramente no sé a qué se deba eso. Tal vez sólo sea un error del Statcounter o tal vez alguna fiebre pasajera que no tardará en pasar y regresarme a los 30 habituales. En todo caso, eso ha hecho que mi contador ya pase los 20000 (recuerdo cuando festejé los 1000).

Así que, si tu que lees esto eres de los 170 que no venían antes, mucho gusto. Si eres de los 30 que vienen siempre, muchas gracias.

Y poco a poco, le vuelvo a coger el gusto a esto de postear. Veremos cuánto tiempo me dura. Digo, es un decir.


Serie de números.

En realidad, debo confesar que a mi me gustan los ejercicios esos con números. No los difíciles (halle usted la masa de "X") sino esos que te hacen razonar numéricamente (cuentas un poco, sumas otro tanto, restas alguito por allí, sigues contando, descartas números, etc, etc, etc.). Es por eso que adoro el Sudoku y me estoy volviendo cada vez un poquito mas hábil en ello.

Así que cuando Microsiervos puso este test que apareció en HacheMuda, dejé de hacer lo que estaba haciendo y, papel y lapicero en mano, me puse a pensar.

1
11
21
1211
111221
312211
13112221
¿Qué número sigue?

Si quieres intentar, intentalo, luego lee lo que sigue.

Lo primero que hice fue lo clásico y evidente, intenté encontrar un patrón entre los intervalos de los números pero, no lo pude encontrar. Así que me puse a pensar ¿qué tienen de peculiar los números? Al ver los primeros pensé: "sistema binario" pero luego vi un 3 así que el foco se me prendió y dije: "sistema cuaternario" (o como diantres se llame).

Entonces, exitadísimo, agarré mi hojita (que para mas seña era un mail de mi jefe con indicaciones precisas de cómo modificar la demanda que estaba redactando) y empecé a hacer las siguientes anotaciones.

1 - 1 / 16 - 100 /97 - 1201
2 - 2 /20 - 110 /98 - 1202
3 - 3 /24 - 120 /99 - 1203
4 - 10 / 28 - 130/ 100 - 1210
5 - 11 /32 - 200 /101 - 1211
6 - 12 /36 - 210
7 - 13 /40 - 220
8 - 20 /44 - 230
9 - 21 /48 - 300
10 - 22 /64 - 1000
11 - 23 /80 - 1100
12 - 30 /96 - 1200

(Yo se que existe una fórmula para estas cosas pero ... yo soy un simple abogado, no me pidan que sepa eso)

Hasta ahí había conseguido los tres primeros números de la serie, que para mi estaba en sistema cuaternario (vista gorda con este palabro, por favor) entonces las empecé a cambiar por su equivalente para ver si encontraba el patrón de la serie. Me salió esto:

1 - 1
11 - 5
21 - 9
1211 - 101

Pero ... como resulta evidente no encontré nada de nada.

Así que, picón yo, recurrí a la fuente a ver la solución (mi tozudez no llega a tanto). Y me di cuenta que el número que seguía era:

1113213211

y el que le seguía a este era:

31131211131221

¿Cual es la clave?

Pues era mas fácil de lo que pensaba. Resulta que hay que leer el número dígito por dígito y luego escribir eso en números. ¿cómo?

Así.

1 (se lee "un uno" y se escribe 1 (un) 1(uno), es decir 11)
11 (se lee "dos unos" y se escribe 2 (dos) 1 (uno), es decir 21)
21 (se lee "un dos, un uno" y se escribe 1 (un) 2 (dos) 1 (un) 1(uno), es decir 1211)
1211 (se lee "un uno, un dos, dos uno" y se escribe 111221)
111221 ( se lee "tres uno, dos dos, un uno y se escribe 312211)

y asi sucesivamente ... ¿capisci?

O sea que yo, mi tablita, mi sistema cuaternario y los quince minutos que me demoré, nos podemos ir derechito de donde salimos. Digo, es un decir.

lunes, 24 de setiembre de 2007

Ironías de la vida.

Revisando los archivos de mi blog encontré este post dedicado al amor de mi vida. Lo gracioso no es el fanatismo, que lo tengo y mucho, sino la frase final: "El próximo año será mejor". Irónico ¿no? Digo, es un decir.

Para los que necesiten explicación: el amor de mi vida está último, definitivamente este año es peor no sólo que el anterior sino que los 51 anteriores (que son todos).

Gatos

Las perversiones, no son exclusivamente humanas. Eso está claro.



Y bueno, no hay nada que decir.

sábado, 22 de setiembre de 2007

Cuestión de Chorizos, parte 2.

Si no has leído "Cuestión de Chorizos", tal vez no entiendas de qué viene esto. Así que puedes darle una revisasa.

La actividad de Buenos Aires es novedosa para alguien que vive acá y está acostumbrado a que las calles tenga vida hasta las 10 u 11 de la noche. Allá, en el centro de la ciudad, las cosas cierran temprano. A las cinco la gente se empieza a ir a su casa y a tiro de ocho de la noche, las calles estan desiertas. Salvo Corrientes que tiene restoranes y teatros y un poco Florida y Lavalle. Caminar por las demás calles es hacerlo solo y, aunque no te pasa nada, siempre intimida.

En esas andaba yo cuando encontré la tercera y última carretilla de choris (la del estadio fue la segunda). Estaba ubicada en la esquina posterior del edificio de Correos justo en diagonal al Luna Park. En esa esquina se estacionan varios colectivos que creo que hacen el recorrido hacia el sur de la ciudad (Quilmes, Banfield, Lomas de Zamora, Lanús) creo. Alrededor de la carretilla habían varias oscuras siluetas de tremendos mocetones que engullían sus fiambres. No sé si habrá sido la oscuridad o el pequeño reparo de meterme, yo extranjero y sin mucho conocimiento de los menesteres fiambreros porteños, en medio de todo ese gentío y preguntar hecho un infeliz cuanto cuesta. La cosa es que, parado debajo del poste en la esquina del mismo Luna Park, me quedé mirando hacia alla para analizar por un momento la conveniencia de cruzar. Claro que también reparé en el hecho de que si yo hubiera tenido un cigarrillo mordido en la boca, una chalina y un sombrero, mi silueta debajo de ese poste frente al coliseo hubiera sido una postal porteña clásica. En fin.

Y es que ¿te has dado cuenta que en cada sitio hay que saber pedir comida?. Digamos, cada lugar tiene su idioma y cada comida tiene su propio nombre. Por ejemplo, no fue sino hasta los últimos días de mi segundo viaje cuando me enteré qué cosa eran una "bondiola" o una "fainá". E incluso, aunque no requiere mayor esfuerzo, siempre sorprende que la gente te pregunte si quieres "fritas" (al toque te das cuenta que te están hablando de papas) o que, mirandote raro por que no lo has mencionado, te recuerdan que ademas del bife que te has pedido sería recomendable que te pidieras un "medio" (¿no va a pedir un "medio"?). Logicamente que el medio lo pides no tanto por que seas consciente de que es imposible no pedirlo sino por que hay que pedirlo, no vayan a traerte las cosas incompletas. Evidentemente, un "medio" es medio litro de vino y es francamente imperdonable no pedirlo con las carnes.

Pero ... ¿al choripanero le puedes pedir un "medio de tinto"? Vaya uno a saber esas cosas. En mi país usualmente pides: "¡tía, un deshilachado con papas al hilo y todas sus cremas!". ¿Entiendes? Y si no lo pides así, no te entienden. A eso me refiero cuando digo que hay "una forma de pedir". Bueno, dubitativo Chalo (que suele aparecer de rato en rato) recomendó seguir caminando y dejar las sombras y los choripanes atrás. Además, el olor no era tan bueno como cuando salí del estadio. Esa fue la última vez que vi una carretilla.

Días despues volví a esa esquina dispuesto a dejarme de huevadas y pedirme un chori y pagar como si nada. Total, Buenos Aires no es eterno y uno no puede quedarse con ganas de comerse un simple pan con chorizo.

De mas está decir que me quedé sin comerlo y me regresé con las ganas.

Continuaré esto en la parte 3. Ya me está gustando esto de convertirme en folletinero por entregas. Digo, es un decir.

miércoles, 19 de setiembre de 2007

En la oficina, cualquier cosa saca una sonrisa 2

Un abogado, interesado en el conflicto de la minera Majaz, busca un determinado cerro en Google Earth.

Abogado interesado: ¿Cómo hago para encontrar un cerro acá?
Cualquier otro abogado: Sal a la ventana y mira hacia el este.

Cuestion de Chorizos

La primera vez que fui a Buenos Aires me quedé con las ganas de comerme un choripán. Y es que la única carretilla que encontré estaba a la salida de La Bombonera y el bocadillo se veía apetitoso. Apetitoso por varias razones: Primero, hacía mucho frio y un entremés caliente no cae nada mal. Además que el pan se veía suave y grande y el chorizo desprendía el conocido olor, muy agradable. Además que la porción de carne (o de esos tejidos orgánicos que hacen un chorizo y que no siempre son únicamente carne) tenía buen tamaño, se veía realmente grande - sentí cierto reparo al escribir esto último pero lo tuve que hacer al no encontrar ninguna otra mejor forma de decir justamente eso.

Hay que sumar que eran las cinco de la tarde cuando salía luego de ver el partido Boca Juniors - Gimnasia y Esgrima de Jujuy y yo aún no había almorzado.

El choripán costaba dos pesos (que al cambio vienen a valer lo mismo que dos soles) y no había demasiada gente comprando el suyo.

Ahora, la vida de tribuna me enseñó algunas cosas a tener en cuenta y aplicar siempre en cualquier cancha a que vayas. Conocimientos básicos como saber los colores del equipo local y los de su clásico rival para que no comentas la impertinencia de, por ejemplo, ir con camiseta de Perú a ver a Boca Juniors. Cosas así. Una de esas cosillas me enseño a apurar el paso siempre que sales de un estadio del que no conoces muy bien lo siguiente: a) la forma mas segura y rápida de alejarte y llegar a algún punto donde poder tomar un carro (ya que estarás condenado a seguir el camino que siguen todos que no siempre es el mas seguro) y b) el comportamiento usual de la barra local al salir al estadio (ya que pueden ser aficionados a pegar y robar a todo parroquiano que esté en su camino). Eso me decía que yo, de La Bombonera, tenía que salir rápido y por donde vine.


Bombonera24
A lo lejos, La Bombonera


En mi rápida caminata (no corras, nunca corras a no ser que te persigan a ti o hay incendio) vi el kiosko y los choripanes. Paré la caminata un poco y pensé en la conveniencia de comprar el dichoso choripán. Estaba buscando monedas en mis bolsillos cuando recordé lo que les acabo de explicar (sal rápido y por donde veniste) y, como refrendando mis duda, escuché un par de cuadras atrás el sonido de un bombo y cánticos de La Doce. "Ya encontraré otro kiosko" fue mi pensamiento y dejando atrás el aroma del chorizo cocinándose seguí mi camino y salí sin problemas. Al día siguiente leí en La Nación que La Doce, saliendo del estadio, se agarró a pedradas con la Policia Federal lo que demostró lo oportuno de mi decisión y la sapiencia de los principios de tribuna que les expliqué en el párrafo anterior.

Ese día, no encontre ningún otro kiosko y tuve que resignarme a almorzar un McDonalds (que en Buenos Aires presentan una hamburguesa sustancialmente mejor pero hacen extrañar inmensamente el delicioso sabor de las "cremas" y otras porquerías que le echamos acá).

Es en este punto donde recuerdo lo que dije en esta entrada sobre la extensión de los posts y donde me doy cuenta que éste se está extendiendo mucho por lo que ... ya lo continuaré en una siguiente entrada.

Habrá que tener paciencia. Digo, es un decir.

sábado, 15 de setiembre de 2007

Otra de Maradona


Cuando empezó el mundial de España 82, la prensa especializada esperaba el destape de ese crack que se insinuaba y que era Diego Maradona. Este debía ser "su" mundial. No lo fué. Su mundial sería el 86 pero esa es otra historia. La cosa es que el 82, Argentina no llegó a instancias finales (a pesar de ser campeón vigente) y se fué eliminado en octavos de final por Brasil. Maradona se fue expulsado luego de una jugada agresiva en contra de un rival que, por esas cosas del destino, terminó afectando también a un compañero suyo.

Diego Maradona se fué expulsado y, en su entrada a los camerinos, ahí es donde se ambienta este comercial.


A mi me gusta por que no lo había visto antes y no sabía de su existencia. Por otro lado muestra también que ya antes del 86, Maradona era un ícono en su país.

Simpático el tunel del tiempo. Je.