miércoles, 16 de mayo de 2007

¡¡Ouch!!

Problema: Me demoro mucho en las mañanas para afeitarme. El tiempo invertido es exagerado considerando que, si hay algo que caracteriza a mi rostro, es la pobreza capilar que en él se manifiesta. Osea, tengo cuatro pelos y me demoro mucho afeitándome. Que el rostro húmedo, que la espuma, que la maquinilla. Alguna vez consideré dejármelo y ver qué salía. No duré mas de tres semanas y tenía una imágen espantosa.

Solución: Decidí aprovechar que, dentro de la ducha donde la dicha es mucha, al estar mi rostro totalmente mojado, la maquinilla haría su trabajo en un santiamén.

Y lo hizo muy bien.

Sin ningún contratiempo.

Hasta hoy ... que me volé pequeños pedazos de piel del labio superior que no me dejan sonreir ni abrir la boca.

Creo que he de volver a la espuma y la maquinilla y a invertir esos minutos en esa actividad tan poco útil.

A veces me da por pensar en el peeling pero creo que mi machismo no me da para someterme a tales novedades. Aunque quien sabe. Digo, es un decir.

5 comentarios:

El perro andaluz dijo...

Felizmente soy medio lampiñon y no tengo que afeitarme muy seguido aunque no pocas veces me he cortado el cacharro de manera grotesca.

Jazmin dijo...

tanto lio por cuatro pelos Chalin?? y después dicen que las mujeres nos demoramos mucho en el baño jajajaja

Dragón del 96 dijo...

Pues yo tampoco soy muy barbudo que digamos, pero en algodon estoy.

Tb suelo afeitarme en la ducha pues el agua caliente suaviza las cerdas/hebras/vellos? de mi cara.

Es mejor.

Slaudos.

RacuRock dijo...

odio afweitarme.. odio el olor a la espuma esa.. odio las maquinitas.. pero tambien odio la barba.. chizzz es nuestro ciclo mensuaql creo no ?

Angélica Camacho dijo...

Pero ponte un espejo allí en la ducha mínimo!! Así evitas el azar.