jueves, 24 de agosto de 2006

¿Otra vez tú, Savater?


Ayer, en mi paseo por el centro de Lima, caí una vez mas en el vicio. Luego de salir de los juzgados civiles, dirigí mis pasos por una ruta ya conocida (que no, leches, no me fui a Breña). Fui a comprar libros. Y compré. Compré cuatro libros, lo que me hizo el camino de vuelta a la oficina mucho mas agradable y, seguramente, hará mis proximas semanas igual de agradables. Claro, hasta que me los haya leído todos y tenga nuevamente que dirigir mis pasos a comprar libros.

Entre los que compré esta uno que ya había leído antes. Gracias al consejo de una persona que me hizo conocer varios libros, algunos buenos, otros no tanto. Pero, como siempre he dicho, un libro no es algo que se agote con sólo leerlo, tienes que poseerlo, tenerlo, acogerlo y saber que puedes releerlo cuantas veces quieras. Asi que, a pesar de todo, lo ví y lo compre y, lo empecé a releer. Que placer.

Fernando Savater es una de las personas que admiro mas. Y aunque quiza ante su retrato uno piense que no hay mucho que admirar, por el contrario, yo sueño con ser cada día un poco mas "savateriano". Me parece una de las personas mas lúcidas que viven en la actualidad y su lectura (fácil y ligera, a diferencia del resto de filósofos) es una de las que yo mas recomiendo a todo aquel que quiera tener un libro en las manos. Y entre sus libros que leí (que son mas bien pocos) "Etica para Amador" me parece un imprescindible. A este libraco me estaba refiriendo.

Y en la relectura (que siempre permite coger detalles que se te pierden la primera vez) me encontre con cierto párrafo que no recuerdo por que no me llamó tanto la atención la primera vez que lo leí. Seguramente por que cada situación es distinta, cada día tu vida cambia y a pesar de que seas el mismo, ya no estas viviendo "lo mismo". Y la razón de que se los transcriba noe s tanto que ustedes la lean (me van a disculpar) sino que es mi excusa para poder leerla una vez más y transcribirla como un esfuerzo para que no se me borre pronto de la cabeza y, por el contrario, se me grabe en el subconciente.

¿Que pretendo decirte poniendo un "haz lo que quieras" como lema fundamental de esa ética hacia la que vamos tanteando? Pues sencillamente (aunque luego resultará que no es tan sencillo, me temo) que hay que dejarse de órdenes y costumbres, de premios y castigos; en una palabra, de cuanto quiere dirigirte desde fuera y que tienes que plantearte todo este asunto desde ti mismo, desde el fuero interno de tu voluntad. No le preguntes a nadie qué es lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de otros, por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de tu libertad ... a la libertad misma.

Lo que me cayo como vaso de agua, yo que casi siempre paro considerando más las opiniones ajenas (aunque de fuentes muy cercanas, confiables y queridas) a las que reflejan mi propia inquietud, mi propio querer, mi propia libertad. Y me dejó pensando. Una vez más Savater me dejó pensando. Y me mantiene pensando. Es más, creo que pensaré mucho en los próximos días, mientras leo, claro.

Digo, es un decir.

3 comentarios:

Angela dijo...

"Hay libros que cambian cada vez que los lees", dijo el librero a Sebastián, en una de las escenas iniciales de "Never ending story II"... A la edad que tenía entonces, respondí a la pantalla: "es verdad". Por supuesto, quien cambia realmente eres tú.
Y nada, me lo has recordado hoy. Yo tengo esa sensación de renovación constante con "El Principito"...
Un abrazo.

Ivan dijo...

Las opiniones de terceros, como los elogios, y las criticas, sirven de ensalada para el plato fuerte que es tu vida; puedes aprender de lo que los demas opinen, o de lo que otros han vivido; pero eso no significa que debas hacer de tu vida una extension de las de otros ni puedes darle a las criticas , consejos y halagos mas credito ni mas valor del que en realidad tienen. ... Espero que recuerdes esto toda tu vida JAJAJA

Ivan dijo...

por cierto, lo anterior te lo hubiera podido decir yo... pero como siempre tendras que hacerle caso a la persona que mas cara de loco tenga...