
No se si es flojera o es que simplemente no quiero trabajar. ¡Puf! En fin.
Claro que luego me pongo a pensar si es que en la oficina me seguirían esperando luego de que me haya quedado dormido tres meses. Creo que no. A fin de cuentas parece que no sale tan a cuenta (valga la redundancia) dormirse tanto tiempo. Ni modo, no se puede tener todo. ¿O si? Por lo menos me queda el consuelo de que ya llega la hora del almuerzo, y aunque no tengo hambre, podré salir de la oficina. Digo, es un decir.
1 comentario:
Creo que dormir tres meses es perderse demasiado. Aunque se esté a punto del colapso cada día se aprende algo.
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